Willig, enfermero nazi

AP 798149468279

Foto: AP

Vigilado de cerca por dos soldados, la soga a punto de tensarse rodea el cuello de Karl Willig en marzo de 1946 tras haber sido sometido a un juicio. Después de la Segunda Guerra Mundial, los criminales nazis que no pudieron escapar o suicidarse antes fueron juzgados y muchos condenados a muerte por crímenes contra la humanidad. Este fue el caso de Willig, jefe de enfermería del llamado Centro de Eutanasia Hadamar, uno de los lugares habilitados específicamente para ejecutar el plan Aktion T4, el programa de eutanasia nazi bajo cuyas directrices se realizaron asesinatos en masa de los elementos no deseables en la sociedad según la ideología nazi. Se calcula que en el centro llegaron a morir unas 200.000 personas. El nivel de crueldad era tal que se dice que en el verano de 1941 el personal médico celebró la muerte del paciente 10.000. Una división de infantería del ejército estadounidense llegó al hospital en abril de 1945. Tanto Willig como otros dos responsables de la institución fueron ejecutados el mismo día en la horca.

Compártelo