Sanos y salvos

apolo 13

Foto: AP

Su destino era aterrizar en la luna, pero la nave de la misión Apolo 13 nunca cumplió su objetivo. Después de despegar del centro espacial John F. Kennedy en abril de 1970 y tras dos días de viaje, se detectó un incendio en un tanque de oxígeno del módulo de servicio y tuvo que abortase la misión. Este contratiempo obligó, entre otras cosas, a realizar una maniobra de modificación en el trayecto de regreso de la nave que, si llega a fallar, podría haberla dejado perdida por el espacio sin posibilidad de volver a la tierra. Los astronautas se enfrentaron a la falta de oxígeno y a una temperatura muy baja en la cabina. A pesar de todo ello, amerizaron en el océano Pacífico el 17 de abril de 1970, sanos y salvos. En la imagen, el comandante James A. Lovell comparece, junto con su compañero Fred Haise, en una rueda de prensa posterior.

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