La pintora y el revolucionario

Frida Kahlo y León Trotski

Foto: AP
Frida Kahlo y León Trotski

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El 12 de enero de 1937, el revolucionario soviético León Trotski y su esposa llegaron a México después de que Noruega les hubiera revocado su derecho de asilo. A su llegada al puerto de Tampico fueron recibidos por la pintora Frida Kahlo, esposa del también pintor Diego Rivera, que había mediado para que México ofreciera refugio a Trotski. El revolucionario se alojó en la Casa Azul, segunda residencia de Kahlo y Rivera en Ciudad de México, donde permaneció hasta 1939, cuando la pareja rompió relaciones con él. En parte la ruptura se debió al cambio político de Rivera y Kahlo, que fueron aproximándose a los planteamientos estalinistas, pero en ello también influyó el breve idilio entre la pintora y el revolucionario: se citaban en casa de la hermana de Kahlo y Trotski escondía notas de amor en los libros que le prestaba, hasta que la esposa de este descubrió el romance y obligó a su esposo a romper con la pintora.

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