Paisajes posbélicos

AP 4407080102

Foto: AP images

Un mes después del desembarco de Normandía, en julio de 1944, un jeep conducido por soldados estadounidenses recorre el istmo que une el Mont-Saint-Michel con el continente. Actualmente, una carretera moderna permite visitar el espectacular monumento francés independientemente de las mareas, pero durante mucho tiempo eran los vaivenes del mar los que, dos veces al día, marcaban el horario de entrada y salida al promontorio rocoso que emerge frente a las costas de la Baja Normandía. Antes de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el litoral normando era un destino vacacional muy frecuentado por los británicos, pero en 1944 la realidad era totalmente diferente y solo se podía ver militares o personal relacionado con las acciones bélicas transitando por la zona.