Movilidad calderiana

Calder

Foto: AP

Con tan solo tres años y poco, el estadounidense Alexander Calder creó su primera escultura: un elefante de arcilla. En otra de sus expresiones artísticas más tempranas, de niño había usado pedazos de alambre para diseñar joyas para las muñecas de su hermana. Muchos años después, el genio creativo de este artista sería el responsable de componer los famosos móviles de Calder, cuyas reproducciones han lucido colgadas en las salas y habitaciones de muchas casas. Si bien en la década de 1920 el escultor ruso Naum Gabo había acuñado por primera vez el concepto de arte cinético, fue con las creaciones de Alexander Calder cuando se popularizó el término. Este tipo de arte persigue la creación del movimiento mediante estructuras de diferentes tipos, suelen ser obras tridimensionales y pueden utilizar otros elementos como el viento o el agua para contribuir al dinamismo de la obra. Uno de los grandes hitos de Calder es el techo del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, la Nubes flotantes (1953), que además del valor artístico contribuyen a mejorar la acústica del auditorio. En la imagen se puede ver al artista en una de sus exposiciones en la Maeght Gallery de París en 1971.