La Maternidad de Elna

maternitat d'Elna

Foto: CC

Las condiciones de vida en los campos de refugiados de las playas francesas cerca de la frontera española eran pésimas. La Guerra Civil española había terminado en 1939 y todo aquel sospechoso de colaborar o tener vínculos cercanos con el bando perdedor podía estar en peligro. Por ello los espacios que el gobierno francés había habilitado para los exiliados estaban totalmente sobrepasados: no había condiciones mínimas de higiene, faltaba comida y la gente tenía que instalarse en la propia arena congelada por el viento marino invernal. Sobrevivir en aquellas condiciones era un reto, pero lo era todavía más para un recién nacido y su madre. La Maternidad de Elna, un edificio acondicionado por el equipo de la Ayuda Suiza con Elisabeth Eindenbenz a la cabeza, ayudó a nacer a casi 600 bebés entre 1939 y 1944. En la imagen se la puede ver (la segunda por la izquierda en la fila de atrás) junto a otros miembros de su equipo. Se podían contar hasta 22 nacionalidades entre todos los niños que nacieron, pues también acudieron a ella madres judías y gitanas que huían del nazismo, pero la mayoría eran hijos de exiliadas españolas. Para hacer llegar los suministros financiados por la asociación se utilizaban los corredores sanitarios habilitados para la Cruz Roja, y un pequeño huerto proporcionaba productos frescos. La Maternidad fue clausurada por los nazis en la primavera de 1944.