Mariscal rebelde

AP 17052376509769

Foto: AP

El ascenso de Friedrich Paulus en la Wehrmacht fue meteórico, en parte patrocinado por su mujer, hija de una familia rumana de la aristocracia. Después de una carrera discreta, en 1940 fue ascendido a Teniente General y en enero de 1942 obtuvo el rango de General. Con una corta experiencia en la guerra, en agosto de 1943 lideraba la ofensiva de Stalingrado que para Hitler había de ser el golpe de gracia al Ejército Rojo. Sin embargo, Stalin había prometido convertir la ciudad en la tumba de la Wehrmacht y aquella se convirtió en una de las batallas más cruentas de la Segunda Guerra Mundial. A finales de mayo de 1943, Hitler ascendió a Paulus al grado de Mariscal para intentar evitar que se retirara, pues ningún mariscal lo había hecho antes, o que al menos se suicidara antes de rendirse. Por el contrario, con las tropas cercadas y totalmente diezmadas, sin ninguna posibilidad de victoria, Paulus decidió claudicar, desobedeciendo las órdenes directas del Führer y convirtiéndose en un apestado. En la imagen sobre estas líneas se le puede ver, ya cautivo, de camino al lugar donde permanecería preso. Durante su cautiverio se convirtió en un colaboracionista de los rusos y sobrevivió a la guerra, llegando a testificar contra otros generales nazis en los juicios de Núremberg.

Temas Relacionados

Segunda Guerra Mundial

Compártelo