Magnicidio a la italiana

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Foto: AP images

El 16 de marzo de 1978 fue el primer día de los siguientes 55 que el líder italiano de Democracia Cristiana, Aldo Moro, iba a pasar en cautiverio. A las nueve de la mañana, cuatro personas ataviadas con uniformes de la aerolínea Alitalia tendieron una emboscada al coche en el que viajaba, mataron a sus guardaespaldas y lo secuestraron. En la imagen aérea se puede ver el lugar momentos después de los hechos. A partir de ese día se abrió el debate entre la opinión pública de si se debía negociar con los terroristas, pues ellos pedían un rescate y, en las cartas que permitían enviar a Moro, él también lo demandaba. El gobierno italiano no accedió y el cadáver tiroteado del líder político apareció el 9 de mayo abandonado en mitad de la calle. A pesar del enorme despliegue policial y los múltiples juicios posteriores, nunca se llegaron a esclarecer muchos detalles del secuestro perpetrado por la Brigadas Rojas, algo que muchos han atribuido a un complot secreto que podría incluso implicar a los servicios secretos italianos y, por lo tanto, a las autoridades competentes.