Inflación desmesurada

devaluacion marco alemán

Foto: CC

Durante los primeros años, el gobierno de la República de Weimar enfrentó graves problemas económicos provocados principalmente por la derrota del Imperio alemán en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Durante la contienda, el gobierno alemán imprimió papel moneda, el Papiermark, para financiar el esfuerzo bélico, de manera que cuando acabó la contienda, la moneda ya estaba depreciada y se desató la inflación. La agravó el hecho de que Alemania tuviera que pagar en marcos oro las indemnizaciones de guerra a los vencedores, lo que contribuyó a que en 1922 aumentase la inflación: en octubre un dólar valía 3.180 marcos. En enero de 1923, el gobierno alemán financió la resistencia a la ocupación del Ruhr por parte de franceses y belgas, lo que hizo imprimiendo miles de millones de marcos, con lo que la inflación se desbocó, hasta el punto de que en noviembre se emitió un billete de cien mil millones de marcos. Esta hiperinflación ha sido considerada la mayor de la historia, pues durante la misma los precios de preguerra se llegaron a multiplicar por 14.000: una libra de pan llegó a costar 3000 millones de marcos; una libra de carne, 36 000 millones, y un vaso de cerveza, 4000 millones. Los salarios se cobraban en especie y los precios de los alimentos subían en muy poco tiempo: el de un café variaba entre el momento de pedirlo y el de pagarlo. Pero la República afrontó con éxito el problema con la introducción del Rentenmark (luego Reichsmark) en noviembre de 1923 y la aprobación en 1924 del Plan Dawes estadounidense para financiar las reparaciones de guerra. En la imagen se puede ver a dos funcionarios destruyendo decenas de fajos de Papiermark en 1924.

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