Fotoperiodismo en Crimea

Fenton Crimea

Fenton Crimea

Foto: Capitán Swing

A penas hacía tres décadas que se había conseguido reproducir la primera imagen fija sobre un soporte cuando Roger Fenton empezó a interesarse por esta moderna tecnología hacia 1850. Tras exponer sus primeras fotografías su fama creció y se le encargó que se desplazase hasta la península de Crimea para cubrir el conflicto que hacía tres años se libraba entre una coalición de tropas francesas, otomanas y británicas enfrentadas a las rusas. El objetivo de las potencias europeas era frenar el avance de la influencia rusa en el continente. El gobierno británico financió el proyecto de Fenton con la condición que no mostrara la brutal dureza de las condiciones en que vivían y morían los soldados para no desmoralizar a la sociedad. Así lo hizo el fotógrafo, cuyo reportaje lo convirtió en el primer fotoperiodista de la historia y certificó la importancia de controlar la imagen en las décadas venideras. La precariedad del equipo técnico con el que trabajaba obligaba a los protagonistas de las instantáneas a mantenerse largos ratos en la misma posición para capturar las imágenes —como se puede apreciar en la poca espontaneidad de esta imagen—, y las duras condiciones climáticas pusieron en peligro la salud del propio Fenton. Sin embargo, regresó con un total de 350 negativos útiles que fueron convertidos en una exposición que se utilizó para suavizar la impopular consideración de la guerra en Reino Unido. La guerra de Crimea (1853-1856) se convirtió así en el primer conflicto bélico documentado con imágenes.