El final de Salvador Allende

Foto del día

Foto del día

Foto: AP

Un grupo de soldados y bomberos sacan el cuerpo de Salvador Allende, el difunto presidente de Chile, del Palacio de La Moneda, envuelto en un poncho. En septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet dio un golpe de Estado para derrocar el gobierno de Allende. El palacio presidencial fue bombardeado primero por tanques y más tarde por la aviación, después de que Allende, en un mensaje emitido por radio, expresara su intención de no renunciar al cargo. Finalmente los soldados tomaron al asalto el palacio; el general Javier Palacios, que dirigía el ataque, entró a la sala donde se encontraba Allende y emitió un escueto mensaje: “Misión cumplida, Moneda tomada, presidente muerto”. El mandatario se había suicidado con un fusil que le había regalado Fidel Castro en una histórica visita de Estado al país.

La versión oficial del suicidio, aunque corroborada por un médico forense, fue durante muchos años cuestionada por los partidarios de Allende así como por Fidel Castro, que afirmaban que el presidente había sido asesinado por los militares. En 2011 se realizó una nueva autopsia independiente por parte de un forense español, que corroboró que “en base a argumentos técnicos y científicos podemos asegurar que la muerte del presidente Salvador Allende se produjo como consecuencia directa de un disparo realizado bajo el mentón que le produjo la destrucción de la cabeza y la muerte inmediata, lo que interpretamos como suicida desde la perspectiva forense. ”