El Ebro en pie de guerra

Forces of the Spanish Government Crossing the Ebro - Google Art Project

Foto: CC

El curso bajo del río Ebro se convirtió durante la segunda mitad de 1938 en el silencioso testigo de una de las peores batallas de la Guerra Civil española (1936-1939). A finales de julio de 1938, los republicanos decidieron cruzar el río hacia el oeste por diferentes lugares a la vez lanzando una ambiciosa ofensiva. La imagen muestra uno de los puntos de cruce donde los soldados alcanzan la otra orilla mediante una improvisada pasarela. La frontera fluvial se reveló como una herramienta bélica clave que se podía usar en beneficio propio, como hicieron los sublevados abriendo las compuertas de los embalses de Tremp y Camarasa, situados río arriba. La crecida del agua arrastró hombres, vehículos y pasarelas. Los atacantes consiguieron penetrar varios kilómetros sobre las líneas enemigas, sin embargo, en las siguientes semanas su avance se estancó y pronto las tropas rebeldes empezaron a mostrar su superioridad, gracias principalmente al apoyo aéreo de la alemana Legión Cóndor. A finales de octubre, los bombardeos en las poblaciones cercanas a la línea del frente, así como en la retaguardia republicana, se intensificaron. La reciente retirada de las Brigadas internacionales y la firma de los Acuerdos de Múnich –que para la República suponían la certificación de que no recibirían ayuda internacional– sentenciaron a las fuerzas republicanas, que cayeron definitivamente el 16 de noviembre de 1938. Esta derrota cerraba uno de los conflictos más encarnizados de la contienda e inauguró el principio del fin de la Guerra Civil española.