Derrocado, por un tiempo

AP 561024021

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Foto: AP images

La imagen que acompaña estas líneas no puede ser más explícita. En ella se puede ver un grupo de gente, entre los que se puede apreciar alguna sonrisa, que contempla una enorme estatua caída del líder soviético Stalin. Fue tomada el 24 de octubre de 1956 frente al Teatro Nacional de Budapest y es una de las fotografías que mejor explican lo que estaba sucediendo. El día anterior había estallado una revolución espontánea en la capital húngara como resultado de las recientes protestas y peticiones de una mayor autonomía política para Hungría, que se encontraba bajo la órbita de control de la URSS. El movimiento revolucionario se extendió a todo el país y logró tomar el control durante dos semanas, hasta que los tanques soviéticos entraron en la ciudad para arrebatarles el poder. El resultado fueron cientos de muertos civiles y miles de detenidos y refugiados. Además, la influencia de la URSS en Europa central se vio fortalecida.