La Comuna asturiana

revolucion minera españa 1934

Foto: CC

El agitado clima político en la España de la Segunda República (1931-1939) era incuestionable. Tras el bienio reformista (1931-1933) de gobierno de izquierdas, en las elecciones generales de noviembre de 1933 se inauguró el llamado bienio radical-cedista (1933-1936), encabezado por un gobierno de centro-derecha. La entrada en el parlamento de algunos miembros de la CEDA alarmó a muchos sectores de la izquierda y, tras un año de fuertes tensiones, en octubre de 1934 estalló la llamada Revolución de Asturias. Tras ella había un conjunto de movimiento obreros y anarquistas españoles que pretendían que la llama de la rebelión prendiera en las principales ciudades de todo el país. Sin embargo, fue sofocada en todas partes menos en Asturias, donde el fuerte arraigo de los mineros a la Alianza Obrera permitió que estos se organizaran, tomaran el control de las minas y resistieran más de lo esperado frente a la respuesta gubernamental. Esta consistió en el envío del ejército, con los generales Goded y Franco a la cabeza, para reprimir el levantamiento. El 18 de octubre los líderes de la insurrección se vieron obligados a aceptar un acuerdo de paz. Se calcula que perdieron la vida unas 2.000 personas, de las cuales 1.700 fueron mineros caídos durante los combates y una posterior y brutal represión. Curiosamente, la foto más famosa del levantamiento -la que aparece sobre estas líneas- no fue tomada en Asturias si no en un pueblo de Palencia el 8 de octubre de 1934, donde se ve a una columna de Guardias Civiles con un grupo de mineros capturados. Este hecho histórico fue conocido también como la Comuna asturiana por sus similitudes con la Comuna de París, por el hecho de que quienes trataban de asaltar el poder venían "desde abajo".