La chispa de la Primera Guerra Mundial

Sarajevo trial

Foto: CC

El 28 de junio de 1914 era domingo y el archiduque Francisco Fernando, heredero del trono del Imperio austrohúngaro, visitaba Sarajevo, capital de la entonces provincia de Bosnia-Herzegovina. La reciente anexión de esta región por parte del imperio había creado fuertes tensiones entre la población, entre la que se encontraba un joven llamado Gavrilo Princip que a medida que crecía aumentaba su animadversión contra el dominio colonial. Princip se radicalizó hasta tal punto que, finalmente, decidió pasar a la acción atentando contra el propio archiduque ese domingo de verano, ayudado por un grupo de personas y el apoyo de la Mano Negra. A pesar de los primeros contratiempos, al final el grupo terrorista consiguió su objetivo. La imagen sobre estas líneas muestra a los implicados en el magnicidio durante el juicio que los sentenció como culpables. Sin embargo, eran tan jóvenes –solo uno era mayor de 20– que no se les podía aplicar la pena capital. Gavrilo Princip, en el centro de la primera fila, murió preso en la cárcel a consecuencia de una tuberculosis en 1918. Ese atentando puso en marcha la lógica de alianzas entre las grandes potencias europeas y está considerado como el detonante de la Primera Guerra Mundial.