El ángel de Varsovia

Irena Sendlerowa 24 grudnia 1944

Foto: CC

Que una persona se haya ganado el apodo de ángel en un contexto como el de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial asegura que, si algo posee el personaje el coraje y valentía. A la mujer polaca de nombre Irena Sendler no podían sentarle mejor estos adjetivos. Tenía 30 años cuando Alemania invadió Polonia y empezó a expandirse por Europa llevando con su avance las medidas antisemitas que habían de culminar en la llamada Solución final. Irena no era judía, pero trabajaba como enfermera y coordinaba varios proyectos de asistencia social para personas necesitadas, independientemente de su religión o procedencia. Cuando los nazis crearon el gueto de Varsovia ayudó a huir a todos los niños que pudo arriesgando su propia vida y usando los métodos más ingeniosos. Uno de sus favoritos era fingir que estaban enfermos, pero llegó a esconderlos en sacos, cajas de herramientas e incluso ataúdes. Antes de la evacuación del gueto en 1942 había liberado a 2.500 niños. Sus actividades fueron descubiertas en 1943, tras lo que fue sometida a torturas brutales que no consiguieron arrancarle ninguna confesión. Escapó de su sentencia a muerte en el último momento porque la organización con la que había trabajado todo ese tiempo sobornó al guardia que la custodiaba. Gracias a eso, en diciembre de 1944, cuando fue tomada la imagen sobre estas líneas, pudo celebrar las Navidades.