Guerra Fría

El Muro, la herida abierta de Berlín

Entre 1949 y 1961, más de 2,5 millones de ciudadanos de la República Democrática Alemana (RDA), comunista, huyeron a la República Federal de Alemania (RFA). Para atajar la marcha de jóvenes y de trabajadores cualificados, que amenazaba la viabilidad económica de la RDA, se erigió el Muro de Berlín. Esta construcción se convirtió de inmediato en símbolo de la Guerra Fría, el enfrentamiento que, tras la segunda guerra mundial, opuso a Estados Unidos y la Unión Soviética y a sus respectivos aliados, y que concluyó con la disolución de la Unión Soviética en 1991.

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La amarga madrugada del 13 de agosto

Foto: Burt Glinn / Magnum Photos / ContactoPhoto (a la izquierda) / Picture Alliance / Getty Images (a la derecha)

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La amarga madrugada del 13 de agosto

Berlín, enclavada en territorio de la RDA, estaba dividida entre el sector oriental, ocupado por la Unión Soviética, y los sectores occidentales, ocupados por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. En la ciudad no existía una frontera con barreras físicas como la que separaba ambas Alemanias, lo que facilitaba la huida de los alemanes orientales a la RFA. A las 12 de la noche del 12 de agosto de 1961, las autoridades de la RDA cortaron el tráfico hacia los sectores occidentales y comenzó la construcción del Muro, que al principio fue una sucesión de alambradas y de paredes de bloques de hormigón como el que este operario levanta ante el sector americano. Cuando los berlineses despertaron se hallaron ante un hecho consumado. La operación, preparada con gran sigilo, se realizó entre un sábado y un domingo, en plenas vacaciones de verano, lo que contribuyó a aminorar cualquier protesta. En la Bernauer Strasse, los edificios del barrio oriental de Mitte se convirtieron en parte del Muro tapiando sus ventanas, como se ve a la izquierda; dos días después de que Burt Glinn tomase esta foto fue sellada la ventana desde donde una mujer habla a otra (ésta, de pie, en territorio de la RFA).

La última oportunidad

Foto: Patrice Habans / Getty Images

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La última oportunidad

A pesar de las medidas tomadas en la RDA para cerrar Berlín Oriental, entre el mediodía del sábado 12 de agosto y las cuatro de la tarde del domingo 13 se registraron 800 refugiados en Berlín Occidental. La imagen muestra algunas de las personas que aquel domingo interrumpieron su paseo por las inmediaciones de la puerta de Brandenburgo para huir a la RFA a través de una brecha en la cerca que allí separaba ambas zonas. Tropas de la Unión Soviética y de la RDA habían rodeado Berlín mientras numerosos efectivos armados cubrían la edificación de ese primer muro. Aquel mismo día, el alcalde socialdemócrata de la ciudad, Willy Brandt, declaró: «El régimen comunista ha admitido en las últimas 48 horas que él mismo es el culpable de la huida de los alemanes. Una camarilla que se autodenomina gobierno intenta encarcelar a su propia gente [...]. El alambre de espino [...] y las ametralladoras son las señas de identidad de un campo de concentración».

Defendiendo el socialismo

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Defendiendo el socialismo

Miembros de los Grupos de Combate de la Clase Obrera (Kampfgruppen der Arbeiterklasse, también llamados Betriebskampfgruppen) desplegados para proteger la construcción del Muro, el 13 de agosto de 1961. Los miembros de esta organización de reservistas de la República Democrática Alemana eran voluntarios reclutados y dirigidos por el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED, por su siglas en alemán), la fuerza política hegemónica en la RDA. Nacida en 1953, esta milicia fue disuelta en diciembre de 1989, un mes después de la caída del Muro.

Una ciudad rodeada

Foto: Historical / Getty Images

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Una ciudad partida y rodeada

El «Muro de Protección Antifascista» –el nombre oficial que la RDA dio al Muro– partía la ciudad de Berlín en dos mediante la Sektorengrenze, la frontera entre el sector de ocupación soviético y los occidentales, de 43,1 km de longitud; la fotografía muestra la puerta de Brandenburgo, situada en territorio de la RDA. Berlín Occidental, además, estaba rodeada por un muro exterior, el Aussering, de 111,9 km de longitud y que separaba esta parte de la ciudad del estado de Brandenburgo, cuyo territorio pertenecía a la RDA. Las posteriores ampliaciones del Muro le confirieron en la década de 1970 su aspecto más conocido: un muro interior, un muro exterior (el que daba a la RFA) y, entre ambos, la «franja de la muerte», con una valla de señales (un dispositivo electrificado con un sistema de alarma), una vía por la que circulaban las patrullas de vigilancia, farolas, torres de vigilancia, un foso... e incluso pinchos enterrados y franjas cubiertas con arena para fijar las pisadas de quienes huían.

Berlín desde el aire

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Berlín desde el aire

Recorrido del Muro de Berlín trazado sobre una fotografía de la ciudad tomada desde un satélite.

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Foto: AP

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Una reliquia de la Guerra Fría

En la Bernauer Strasse, cuyas edificaciones en el lado de Berlín Oriental fueron demolidas para ampliar el Muro, se ha conservado íntegramente una sección de este circuito fortificado, con los muros interior y exterior, la franja de la muerte, el camino de guardia y una torre de vigilancia con su foco; originalmente, este terreno perteneció al cementerio de la iglesia de Santa Sofía, pero la construcción del Muro en 1961 exigió desplazar las tumbas que estaban cerca de la frontera.

Los defensores del muro

Foto: AKG / Album

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Los defensores del muro

El control del Muro quedó a cargo de una sección especial de las Tropas de Frontera de la RDA (las fuerzas que custodiaban la Innerdeutsche Grenze, la frontera entre las dos Alemanias), dirigida por el Grenzkommando-Mitte. En 1989, año en que el Muro fue derribado, las fuerzas que se hallaban a su cargo ascendían a 11.504 guardias, que contaban con 567 vehículos blindados de transporte de tropas, 48 lanzagranadas, 48 cañones antitanque, 114 lanzallamas, 156 carros de combate y 992 perros guardianes. A estos considerables medios se les sumaban un parque móvil de 2.295 vehículos y 503 empleados civiles. En la imagen, fuerzas de la RDA custodian el Muro en 1961. Aunque no hay consenso sobre el número de fallecidos, el Memorial del Muro de Berlín estima que entre 1961 y 1989 perecieron 101 personas al intentar cruzarlo (abatidas, por accidente durante la huida o por suicidio), que 8 guardias fronterizos de la RDA murieron intentado evitar evasiones y que otras 31 personas que no pretendían escapar fallecieron tiroteadas o bien de manera accidental.

Checkpoint Charlie

Foto: Gtres

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Checkpoint Charlie

Cartel de señalización del famoso punto de control Checkpoint Charlie, en el paso que comunicaba los sectores soviético y estadounidense.

Sanguijuelas y chinches

Foto: Cordon Press

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Sanguijuelas y chinches

Los gobernantes de la RDA aseguraban que las fugas hacia la RFA estaban organizadas por “agentes” extranjeros o por “criminales”. Según esta concepción, el Muro y las patrullas armadas no eran sino elementos defensivos, como Walter Ulbricht, el jefe de Estado de la RDA y máximo dirigente del SED, escribió el 28 de agosto de 1961 en el Neues Deutschland, el periódico de este partido: “Sabandijas contrarrevolucionarias, espías y saboteadores, especuladores y traficantes de seres humanos, adolescentes gamberros y malcriados, y demás enemigos del orden de la Democracia Popular han estado succionando a nuestros trabajadores y campesinos de la República como sanguijuelas y chinches sobre un cuerpo sano. Como es natural, les hubiese gustado seguir chupando la sangre y la fuerza vital de nuestro pueblo [...] pero si uno no combate las malas hierbas, éstas asfixiarán a los jóvenes retoños [...] por eso hemos sellado las rendijas en el tejido de nuestro país y bloqueado los agujeros por donde los peores enemigos del pueblo alemán podrían arrastrarse”. La fotografía muestra a Ulbricht (a la izquierda) abrazando al mandatario soviético Nikita Jruschev a la llegada de éste a  Berlín, el 28 de junio de 1963.

Los primeros cimientos

Foto: Cordon Press

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Los primeros cimientos

La Ebert Strasse conecta dos lugares emblemáticos de Berlín: la Puerta de Brandenburgo, al norte, y la plaza de Potsdam, al sur, La fotografía muestra los preparativos para la construcción del primer Muro en esta calle, en agosto de 1961: el pavimento de la calzada, de una quincena de metros de ancho, ha sido removido para crear unos cimientos de escasa profundidad, acordes con aquella primera separación física -una simple pared de bloques de hormigón combinada con alambradas-. Sólo los raíles del tranvía permanecen en su sitio.

El hombre que saltó el muro

Foto: The Central Intelligence Agency

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El hombre que saltó el muro

Sucedió en la esquina de Ruppiner con Bernauer Strasse, en el sector francés. En la tarde del 15 de agosto de 1961, dos días después de que se tendiera la alambrada, un joven soldado de 18 años, Conrad Schumann, saltó sobre ella para acceder a Berlín Occidental. El testimonio gráfico de esta huida es seguramente el más famoso de toda la historia del Muro, aunque lo que sucedió no fue completamente espontáneo. Varias personas de Berlín Occidental que se encontraban junto a la alambrada animaron a Schumann a que saltara, a lo que él respondió con gestos mínimos pero elocuentes. Los paseantes advirtieron a la policía de que un soldado de la RDA quería desertar. Entonces acudió un furgón policial desde cuyo interior un agente hizo a Schumann un gesto para que saltara. En ese momento, tres reporteros que estaban presentes en el lugar -los fotógrafos Peter Leibing y Klaus Lenhartz, y el cámara Dieter Hoffmann- colaboraron con la fuga: dirigieron ostentosamente sus objetivos hacia los guardias de la RDA, que, para evitar que los fotografiaran, se volvieron de espaldas. Entonces Schumann echó a correr, saltó por encima de la alambrada, arrojó el fusil y entró en el vehículo de la policía. Pero el gesto de Schumann le cobraría factura. Sus padres y sus convecinos del pueblecito sajón de Zschochau, donde había nacido, lo vivieron como una traición, y él se acabó suicidando en 1998, a los 56 años.

Separados

Foto: Cordon Press

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Separados

Desde Berlín Occidental, una mujer tiende un objeto a sus familiares de Berlín Oriental, el 16 de agosto de 1961. La imagen es reveladora de la escasa entidad de la separación entre la zona occidental y la soviética en aquellos primeros días.

Las protestas

Foto: Cordon Press

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Las protestas

El 16 de agosto de 1961, tres días después de que Berlín quedase dividida, una gran manifestación para denunciar la construcción del Muro congregó a 300.000 berlineses en la plaza que se abría ante el ayuntamiento de Schöneberg, que hoy es una alcaldía de distrito de Berlín pero que entonces era la sede del gobierno del sector occidental de la ciudad. El cartel que sostiene un manifestante equipara a Adolf Hitler con el artífice del Muro, Walter Ulbricht, entonces presidente del Consejo de Estado de la RDA y secretario general del SED, el Partido Socialista Unificado de Alemania.

Al borde del abismo

Foto: Cordon Press

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Al borde del abismo

Esta fotografía, tomada el 28 de octubre de 1961, refleja los momentos de mayor tensión que se vivieron en el Muro, con carros de combate soviéticos (al fondo) y estadounidenses (en primer plano) enfrentados en el Checkpoint Charlie, el más famoso paso fronterizo entre Berlín Oriental y Occidental, emplazado en la Friedrich Strasse, en el sector americano. Aquel mes, los policías de la RDA habían empezado a exigir la documentación a los diplomáticos estadounidenses que cruzaban a Berlín Oriental, lo que contravenía los acuerdos de Potsdam, firmados en 1945, por los cuales los representantes de las potencias ocupantes (Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la Unión Soviética) podían circular libremente por toda la ciudad. De ahí que el general Clay, representante personal del presidente estadounidense John F. Kennedy en Berlín, rechazara reconocer la autoridad de la policía de la RDA; la documentación, en todo caso, sólo se enseñaría a oficiales soviéticos en tanto que representantes de la potencia ocupante. La iniciativa de pedir la documentación había partido de Walter Ulbricht, el jefe de Estado de la RDA, que de este modo pretendía afirmar la plena soberanía de la Alemania oriental. El resultado fue una progresiva escalada de tensión que culminó en los días 27 y 28 de octubre, cuando tanques M48 estadounidenses y T55 soviéticos permanecieron durante 16 horas frente a frente con los motores en marcha, en una confrontación simbólica que se temió que derivase en una nueva contienda mundial. La negociación entre Kennedy y Nikita Jruschov, el dirigente de la Unión Soviética, llevó a la retirada de los tanques uno a uno. Desde aquel momento se restableció la libre circulación de los representantes civiles y militares de las potencias ocupantes por todos los sectores de la ciudad, un protocolo que se mantuvo vigente hasta la caída del Muro en 1989.

La muerte de Peter Fechter

Foto: Cordon Press

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La muerte de Peter Fechter

En la tarde del 17 de agosto de 1962, dos amigos de 18 años, Peter Fechter y Helmut Kulbeik, se escondieron en un edificio abandonado de Berlín Oriental próximo al Muro, cerca del Checkpoint Charlie. Aguardaban el momento propicio para cruzarlo. Cuando se decidieron a hacerlo, emprendieron una carrera contra la muerte. Saltaron una primera alambrada y, a unos 50 metros del muro exterior, los guardias de Alemania Oriental los vieron y abrieron fuego. Kulbeik, que iba algo por delante, logró escalar la pared y cayó del lado americano mientras las balas rebotaban contra el cemento, pero Fechter no tuvo tanta suerte: un proyectil le hirió en la pierna y le seccionó la arteria. Cayó junto a la pared de hormigón en el lado oriental, y allí agonizó. Del lado occidental no intervinieron los policías de la RFA, que tenían órdenes estrictas de no adentrarse en el territorio de la RDA, ni los soldados americanos (se cuenta que uno de ellos dijo: “No es asunto nuestro”). Por su parte, los guardias de la RDA tampoco se acercaron: tenían muy presentes las muertes del soldado Peter Göring (fallecido el 24 de marzo durante un intercambio de disparos con la policía de Berlín Occidental, en el curso de la accidentada fuga de un muchacho a nado por el canal de Spandau) y del soldado Reinhold Huhn (a quien el 18 de junio, no lejos del Checkpoint Charlie, disparó a quemarropa un fugitivo que huía por un túnel cuya excavación había financiado la cadena de radiodifusión estadounidense NBC a cambio de una exclusiva por los derechos de filmación). De manera que Fechter agonizó durante casi una hora hasta que los guardias de la RDA se decidieron a recoger su cuerpo, protegidos tras una cortina de humo, momento en que el fotógrafo Wolfgang Bera captó esta imagen desde Berlín Occidental. La muerte de Fechter, la más famosa de todas las víctimas del Muro, levantó una oleada de intensas protestas en Berlín Occidental.

Ich bin ein berliner

Foto: Cordon Press

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Ich bin ein berliner

Ich bin ein berliner, “Soy un berlinés”, es la frase más recordada del discurso que el presidente Kennedy pronunció el 26 de junio de 1963 durante su visita de casi ocho horas a Berlín Occidental. Lo hizo ante quizá 500.000 personas, en una tribuna levantada frente al ayuntamiento de Schöneberg, que entonces albergaba el gobierno del sector occidental de la ciudad. Kennedy la había recorrido en un coche descubierto, junto al canciller alemán Konrad Adenauer y el alcalde Willy Brandt, y había visitado el Muro. Impresionado por lo que había visto y por la entusiasta acogida de los berlineses, improvisó un discurso con un tono mucho más anticomunista del que le habían preparado los expertos de la Casa Blanca y el Departamento de Estado, con frases como: “Hay algunos que dicen, en Europa y en otras partes, que podemos trabajar con los comunistas... ¡Que vengan a Berlín!”. Su tono sorprendió a Willy Brandt, que trabajaba por rebajar la tensión entre las dos Alemanias y habló a continuación mientras era interrumpido constantemente por los vítores de la multitud a Kennedy y Adenauer. Más tarde, Kennedy se ciñó al guión original en un segundo discurso que pronunció en el aula Henry Ford de la Universidad Libre de Berlín, donde enfocó la cuestión de la reunificación de Alemania como un proyecto a largo plazo y puso énfasis en la paz y el entendimiento.

La nueva normalidad

Foto: Cordon Press

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La nueva normalidad

Mientras Brandt se esforzaba por poner en marcha el proceso de distensión con la RDA y la Unión Soviética -que impulsó decisivamente con su pragmática Ostpolitik (“Política del Este”) desde 1966, como ministro de Asuntos Exteriores de la RFA- el Muro se integró en la vida cotidiana de los habitantes de Berlín Occidental. La fotografía muestra a varios de ellos tomando el sol en un parque del distrito de Kreuzberg el 11 de noviembre de 1963, justo bajo una torre de vigilancia del sector oriental. Las manifestaciones que se habían sucedido tras el asesinato de Peter Fechter habían convencido a Brandt de que los berlineses y la RFA tenían que aprender a convivir con el Muro y con la realidad politica de una Europa oriental marcada por la hegemonía soviética. Además de cambiar el panorama político alemán, el Muro también cambió el paisaje humano. La RDA se convirtió en un Estado viable al atajar la sangría demográfica con su frontera blindada, pero el fin de la llegada de trabajadores de Alemania Oriental privó a la RFA de la mano de obra necesaria para su industria en auge, lo que la llevó a dar un paso radical y trascendental: la firma de un acuerdo con Turquía que permitía que los “trabajadores invitados” ocupasen los puestos de trabajo vacantes. Hoy residen en Alemania unos tres millones de turcos, de los que en torno a un 30% tienen pasaporte alemán; en torno a 120.000 de ellos viven en Berlín, y la comunidad más numerosa reside en el barrio berlinés de Kreuzberg.

Control fronterizo

Foto: Gtres

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Vistas al Este

Una de las tribunas desde la que los ciudadanos de Berlín Occidental podían contemplar el otro lado del Muro.

De nuevo una sola ciudad

Foto: Raymond Depardon / Magnum Photos / ContactoPhoto

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De nuevo una sola ciudad

Raymond Depardon tomó esta instantánea el 11 de noviembre de 1989: un joven se sienta sobre el Muro, cuyo final había llegado dos días antes. Su caída fue el resultado de la crisis política en que se habían sumido los regímenes socialistas de Europa oriental, abandonados a su suerte por una Unión Soviética en quiebra económica. En abril se abrió la frontera entre Austria y Hungría, y miles de alemanes orientales se dirigieron a este último país para pasar desde allí a Occidente; se reproducía la sangría humana que la RDA había querido evitar con la construcción del Muro 28 años atrás. Ello provocó cambios en la regulación de la política de inmigración de la RDA que, al ser anunciados la tarde del 9 de noviembre, se interpretaron como el fin de las restricciones para cruzar a Berlín Occidental. Por la noche, una multitud de ciudadanos de Berlín Oriental se agolpó en el paso de la Bornholmer Strasse para pasar al lado occidental, y finalmente los guardias cedieron y les permitieron cruzar al otro lado. Fue el comienzo de una riada humana imposible de detener y el principio de la destrucción del Muro, que los berlineses empezaron a derribar con martillos antes de que lo hicieran grúas y bulldozers.

Abajo los muros

Foto: AP /John Gaps III

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Abajo los muros

Un hombre golpea el muro de Berlín con una maza el 12 de noviembre de 1989.

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Foto: CordonPress

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Puntos de encuentro

21 de diciembre de 1989. Una grúa separa una de las secciones del muro de Berlín en las inmediaciones de la Puerta de Brandenbrurgo.

Cálidas bienvenidas

Foto: Gtres

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Cálidas bienvenidas

Berlineses del Oeste reciben a los coches que cruzan hacía la RFA días después de la caída del muro de Berlín.

Mucho que celebrar

Foto: Gtres

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Mucho que celebrar

Berlineses celebran frente a la puerta de Brandenburgo la caída del muro durante la madrugada del 9 a 10 de noviembre de 1987.

Nuevos pasajes

Foto: Gtres

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Nuevos pasajes

Un trabajador de Alemania del Este sostiene el primer segmento del Muro de Berlín que es levantado por una grúa en Bernauer Strasse en Berlín, el 11 de noviembre de 1989. Tras la caída del muro, Alemania Oriental está preparando un nuevo punto de paso entre el Este y el Oeste.

Estrechar lazos de nuevo

Foto: Gtres

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Estrechar lazos de nuevo

Un berlinés del oeste tiende la mano a los guardias fronterizos de RFA el día de la caída del muro.

El reencuentro de una ciudad

Foto: AP / Gtres

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El reencuentro de una ciudad

Berlineses de la RFA ayudan a sus conciudadados de la RDA a trepar el muro el 9 de noviembre de 1989.

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: Bernauer Strasse

Arriba - 9 de septiembre, 1961. Policías de Alemania Oriental vestidos de trabajo quitan el alambre de espinos de una pared de ladrillos mientras que otros policías -al fondo- levantan el muro de hormigón en la frontera entre el sector francés y el ruso.  
Abajo -  21 de octubre. 2014. Puede apreciarse la línea del antiguo Muro de Berlín en el pavimento en Bernauer Strasse.
 

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: Friedrich Strasse

El conjunto de fotografías muestra -arriba- muestra el recorrido del Muro de Berlín el 13 de agosto de 1985 en Friedrich Strasse cerca del puesto de control Charlie y la misma Friedrich Strasse el 2 de octubre de 2014, 25 años después de la caída del muro.

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: Distrito de Kreuzberg

En el conjunto de imágenes se muestra -arriba- a un niño jugando en un parque situado junto al muro que separa la ciudad el 2 de julio de 1981. La imagen de abajo es una foto del mismo lugar, el distrito berlinés de Kreuzberg, tomada el 2 de octubre de 2014, 25 años después de la caída del muro. 
 

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: La Puerta de Brandenburgo

En el conjunto de imágenes se muestra el monumento de la Puerta de Brandenburgo, donde varios berlineses aparecen bailando sobre el Muro de Berlín el 10 de noviembre de 1989;  y la misma puerta 25 años después, en octubre de 2014. 
 

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: Bernauer Strasse

En este conjunto de imágenes puede apreciarse -arriba- a un grupo de berlineses del oeste saludando a los familiares que quedaron en el sector oriental de Berlín -13 de agosto de 1962- un año después de que se erigiera el Muro de Berlín.

La imagen de abajo, tomada el 16 de octubre de 2014 corresponde al mismo lugar, Bernauer Strasse, 25 años después.  

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: Bernauer Strasse

El conjunto de fotografías muestra -arriba- a los ciudadanos del este de Berlín caminando a través del nuevo pasaje de Bernauer Strasse, donde la policía fronteriza de Alemania derrumbó varios segmentos del muro el 11 de noviembre de 1989. La imagen de abajo, tomada el 26 de octubre de 2014 corresponde al cruce de la misma  Bernauer Strasse con Oderberger Strasse. 

Berlín ayer y hoy

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Berlín ayer y hoy: Heinrich-Heine-Strasse

El conjunto de imágenes muestra -arriba- el puesto de control del Muro de Berlín situado en Heinrich-Heine-Strasse el 12 de marzo de 1971.  Abajo encontramos a gente caminando y en bicicleta en el área del antiguo puesto de control del distrito de Kreuzberg en Berlín 25 años después, el 1 de octubre de 2014. 

Un macabro recuerdo

Foto: Bob Tubbs

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Un macabro recuerdo

Fotografía tomada durante el mes de diciembre de 1990 desde el lado este de Berlín despues de que se abrieran las fronteras. Los graffiti que se ven en la foto datan de después de la caida. La mayoría de las secciones del Muro de Berlín fueron dañadas tanto por los residentes locales como por los turistas durante el período posterior a la apertura del muro, ya sea para apresurar la demolición de las paredes o para obtener souvenirs.

Homenaje a los caidos

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Homenaje a los caidos

Cruces fúnebres simbólicas en honor de los muertos en el muro. Foto de 1990.

Brezhnev & Honecker

Foto: AP / Markus Schreiber

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Brezhnev & Honecker

En esta foto del 30 de octubre de 2014, una pareja se besa frente a una pintura del ex líder soviético Leonid Brezhnev, izquierda, y el durante mucho tiempo líder comunista de Alemania Oriental Erich Honecker en la East Side Gallery, la mayor parte de los restos originales del Muro de Berlín.

E Después de 25 años, solo unos pocos restos de la pared recuerdan el la frontera establecida por el muro de berlín de aproximadamente 160 kilómetros de largo que rodeaba la parte oeste de Berlín.

La galería East Side forma parte del Muro que separaba Berlín siguiendo el recorrido del río Spree, donde se encontraba la frontera de esta zona. Con 1.300 metros es la parte más larga que queda del Muro de Berlín.

East Side Galery

Foto: AP / Markus Schreiber

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East Side Galery

Una mujer posa sus manos en uno de los murales de la East Side Galery de Berlin.

A las orillas del Spree

Foto: AP / Markus Schreiber

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A las orillas del Spree

Dos niños juegan frente a uno de los murales de la East Side Gallery de Berlín.

El cementerio francés

Foto: AP / Markus Schreiber

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El cementerio francés

En esta foto del 17 de septiembre de 2014, a pocos metros de distancia del antiguo Muro de Berlín, se encuentra el cementerio de la comunidad francesa de Berlín.

Niederkirchnerstrasse

Foto: AP / Markus Schreiber

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Niederkirchnerstrasse

En esta foto tomada el 16 de octubre de 2014, una pareja con un paraguas camina junto a una de las pocos tramos originales aún en pie en la actualidad del Muro de Berlín en Niederkirchnerstrasse.

Los bloques de la vergüenza

Foto: AP / Markus Schreiber

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Los bloques de la vergüenza

En esta fotografía tomada el 9 de noviembre de 2014, podemos observar las unidades de hormigón con las que estaba conformado el Muro de Berlín. Se muestran a la venta en el terreno de un comerciante de materiales de construcción del pueblo de Teltow, cerca de la capital alemana.

Huellas imborrables

Foto: Gtres

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Huellas imborrables

Aunque el muro haya caído la ciudad de Berlín sigue manteniendo sus cicatrices en forma de restos de muro, placas conmemorativas y señales que marcan el trazado del también conocido como "Muro de la Vergüenza". 

Este artículo pertenece al número 213 de la revista Historia National Geographic.

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