Grandes descubrimientos

El mapa mosaico de Madaba

Entre las ruinas de una antigua iglesia bizantina de Jordania se halló, a finales del siglo XIX, un mosaico con un mapa de Tierra Santa

El mapa de Tierra Santa, con la ciudad de Jerusalén en el centro, en una fotografía de 1905.

Foto: Bridgeman / ACI

En el año 1894, una comunidad cristiana ortodoxa que recientemente se había trasladado a Madaba, ciudad al oeste de la actual Jordania, inició la construcción de la actual iglesia de san Jorge. La ley otomana solo permitía construir una iglesia en el lugar donde antes hubiera habido otra, respetando los restos de la misma, y así se hizo en este caso. Sobre las ruinas de una antigua iglesia bizantina se levantaron los muros y el tejado del nuevo templo, bajo la dirección de Atanasio Andreakis, un arquitecto designado por el patriarca ortodoxo de Jerusalén.

Cronología

Mosaico único

1894

Una comunidad ortodoxa de Madaba inicia la construcción de una iglesia tras su llegada desde Karak.

1896

Durante unas labores de pavimentación en la iglesia de San Jorge afloran los restos de un mosaico.

1897

EL patriarca solicita una copia exacta del mosaico y se hacen copias del mapa y un plano de localización.

1965

La Sociedad Alemana para la Exploración de Palestina restaura minuciosamente el mosaico.

Por fin, en 1896 empezaron los trabajos de pavimentación, de los que se encargaron los hermanos Francis Maroum y Bishara Ilias Maroum. La sorpresa saltó cuando éstos empezaron a retirar los escombros, pues entre ellos afloraron los restos de un mosaico de características muy peculiares. Por entonces era habitual que aparecieran sepultados restos de mosaicos vinculados al glorioso pasado bizantino y omeya de Madaba. Pero ningún hallazgo anterior podía compararse con el que los hermanos Maroum acababan de hacer en la iglesia de San Jorge. El colorido mosaico que apareció a sus pies contenía una serie de representaciones de ciudades, distintos accidentes geográficos y cientos de inscripciones en griego; se trataba de un mapa mosaico sin igual en la Antigüedad.

Un hallazgo único

Ante la curiosidad generada, el arquitecto Andreakis viajó a Jerusalén para comunicar la noticia del descubrimiento al patriarca Gerasimos y solicitar la presencia de algún especialista. El patriarcado eligió a Cleopas Koikylides, joven apasionado de la Antigüedad, para que inspeccionara el hallazgo.

A su llegada a la iglesia el 13 de diciembre de 1896, Koikylides se dio cuenta de que el mosaico había sido dañado durante los trabajos de pavimentación, pero ello no impidió que, una vez retirados los escombros, se percatara de inmediato de la originalidad de la obra que tenía ante sus ojos. En efecto, se encontraba ante un mapa de Tierra Santa, el más antiguo conocido. Después de limpiar, medir y dibujar el mosaico cuidadosamente, Koikylides volvió a Jerusalén para presentarlo de manera oficial al Patriarca.

En enero de 1897 el patriarcado solicitó a su investigador más cualificado, el catedrático Georgios Arvanitakis, de la Escuela de Teología de la Santa Cruz, que realizara una copia exacta del mosaico. Arvanitakis dibujó una copia del mapa y un plano de la iglesia con la localización del mosaico. A su regreso a Jerusalén un mes después, comercializó su diseño a través de reproducciones.

Tras retirar los escombros de la antigua iglesia de San Jorge apareció el mapa más antiguo de Tierra Santa

La noticia del hallazgo se divulgó rápidamente entre círculos académicos y desde Jerusalén se organizaron diferentes expediciones arqueológicas en la carrera por publicar el primer estudio completo del mosaico. Koikylides, el primero en identificar el hallazgo, y Arvanitakis, el primero en investigarlo en profundidad, publicaron sus respectivos informes en marzo de 1897. Un libro publicado en 1997 hizo balance de un siglo de investigaciones sobre el mapa de Madaba, y desde entonces éstas han continuado sin cesar. Destaca asimismo la restauración llevada a cabo en 1965.

Panel superior

Panel superior del mosaico de la sala de Hipólito, perteneciente a una residencia tardorromana, que muestra a Afrodita, Adonis y las Tres Gracias acompañadas por amorcillos.

Foto: Shutterstock

La mayoría de investigadores coinciden en datar el mapa entre los años 560 y 565, a finales del reinado de Justiniano. Lo que se descubrió fueron dos grandes fragmentos que ocupan una superficie aproximada de 5 metros de alto por 10,5 de largo. En estos dos fragmentos está representada un área que va del Líbano al delta del Nilo, y del mar Mediterráneo al desierto arábigo, lo que comprende el territorio de Tierra Santa. El mapa está organizado en torno al río Jordán y el mar Muerto como ejes principales. Se cree que la representación de Madaba, no conservada, ocuparía un lugar relevante, en línea con Jerusalén.

Ilustrado y explicado

Se cree que el mapa original era el doble de extenso, de unos 7 metros de alto por 22 de largo, y por tanto representaba un área mayor. Arvanitakis recogió el testimonio de algunas personas que vieron el mosaico justo después de su descubrimiento, y que aseguraban que en él eran visibles otros lugares del Próximo Oriente y el Mediterráneo como Creta, Egipto, Siria e incluso Roma.

Los estudiosos han visto semejanzas de factura entre el mapa mosaico de Madaba y la Tabula Peutingeriana, un mapa del Imperio romano realizado en el siglo IV. En la parte conservada del mapa se cuentan más de 150 inscripciones griegas, que no sólo indican el nombre de las poblaciones o lugares representados, sino que también incluyen citas e información procedente de la Biblia. Por ejemplo: «Silo, donde estuvo el Arca [de la Alianza]», o «Aliamon [Gabaón], donde la Luna se detuvo en tiempo de Josué». Esto sugiere que los creadores del mapa pudieron utilizar el Onomastikon de Eusebio de Cesarea, un diccionario bíblico del siglo IV.

Inscripción en griego de un mosaico aparecido en Madaba.

Inscripción en griego de un mosaico aparecido en Madaba.

Foto: Getty Images

Se ha pensado con frecuencia que el mapa mosaico fue elaborado para la iglesia bizantina entre cuyas ruinas se encontró y que, por tanto, tuvo una significación religiosa. Sin embargo, recientemente se ha sugerido que, antes de decorar una iglesia, el mapa habría pavimentado una residencia privada de un miembro de la élite de la región, o bien un edificio púbico, quizás un aula para las vistas judiciales. De ser así, su función habría sido expresar el poder político y económico de los comitentes.

Los otros mosaicos

El hallazgo del mapa de Madaba acrecentó el interés científico por los numerosos mosaicos de la ciudad. Desde entonces se han descubierto en ella las ruinas de una docena de iglesias y capillas y un considerable número de residencias privadas. De época romana destaca el mosaico de la sala de Hipólito, con representaciones mitológicas, de animales y personificaciones de ciudades.

La mayoría de los mosaicos de Madaba son de época bizantina y contienen motivos florales y animales así como escenas de caza o de producción de vino, acompañadas de inscripciones con los nombres de los comitentes, el año de construcción y oraciones. El ejemplo más completo lo constituye la iglesia de los Apóstoles, que además contiene un medallón con la personificación del mar. De época omeya destaca el mosaico de la iglesia de la Virgen María, de tipo geométrico, con inscripciones dedicatorias.

No es de extrañar que la profusión y calidad de los mosaicos hallados en los distintos edificios de Madaba, empezando por el mapa de Tierra Santa, haya otorgado a este lugar el apelativo internacional de «la ciudad de los mosaicos».

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A prueba de incendios

Interior De la Iglesia de San Jorge, con el mosaico delimitado, tal como puede verse en la actualidad.

Interior De la Iglesia de San Jorge, con el mosaico delimitado, tal como puede verse en la actualidad.

Foto: Maria Breuer / AGE Fotostock

El mapa mosaico de Madaba estaba compuesto probablemente por más de dos millones de teselas. Los arqueólogos de la Sociedad Alemana para la Exploración de Palestina, Herbert Donner y Heinz Cüppers, quienes lo restauraron en 1965, observaron que los daños principales del mosaico se deben al incendio que destruyó la iglesia original y a las sepulturas que se excavaron posteriormente en el terreno del templo.

Otros mosaicos de Madaba

Foto: Alamy / ACI

Los numerosos mosaicos bizantinos y árabes de Madaba se han agrupado desde 1991 en un Parque Arqueológico. Sobre estas líneas, medallón circular con la personificación del mar, escena principal de la iglesia de los Apóstoles.

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Este artículo pertenece al número 201 de la revista Historia National Geographic.

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