Monumentos megalíticos

Zorats Karer, el Stonehenge de Armenia

Situado cerca de la ciudad de Sisian, en Armenia, el monumento megalítico de Zorats Karer sigue enfrentando a los investigadores, que no se ponen de acuerdo ni en su antigüedad ni en su función. Según algunas teorías se trataría de un antiquísimo observatorio astronómico, un asentamiento o incluso un lugar de enterramiento.

Zorats Karer, el monumento megalítico que se alza cerca de la ciudad de Sisian, en Armenia.

Foto: iStock

Los montañosos valles del sur del Cáucaso, envueltos en espesas nieblas, han sido testigo de la actividad humana desde hace miles de años, aunque no ha sido hasta hace bien poco cuando la arqueología ha empezado a explorar sus misterios. Desde el hallazgo de una cueva en la que aparecieron el zapato y la instalación de elaboración de vino más antiguos del mundo, hasta la localización de la antigua ciudad de Tushpa, la capital del reino de Urartu que dominó la región entre los siglos IX-VIII a.C., durante las últimas cuatro décadas la zona ha despertado un enorme interés tanto en el mundo académico como entre el público en general. Pero en aquella lejana región existe un lugar que destaca entre todos por sus misteriosos orígenes: el complejo megalítico de Zorats Karer.

Imagen en la que se pueden apreciar las colosales piedras que conforman el yacimiento armenio de Zorats Karer.

Foto: PD

El yacimiento de Zorats Karer se ubica en la provincia armenia de Syunik, al suroeste del país, en una meseta montañosa situada a 1.770 metros de altitud cerca de la ciudad de Sisian. Zorats Karer también es conocido como Carahunge. Se cree que esta denominación es el resultado de la combinación de dos palabras armenias: car (o kar), que significa piedra, y hunge, que significa sonido; así pues el nombre de Carahunge podría significar "piedras que hablan". Este curioso nombre puede deberse al hecho de que las piedras que allí se alzan emiten una especie de silbidos cuando sopla con fuerza el viento, y presumiblemente esto se produce debido a las múltiples perforaciones que presentan estas piedras en algunos de sus ángulos. Zorats Karer se compone de 223 rocas dispuestas en círculo, de tal manera que los arqueólogos no han podido evitar compararlo con el enigmático monumento megalítico de Stonehenge, en el Reino Unido. Por el momento aún se desconoce a ciencia cierta cuándo fue erigida esta estructura, aunque los expertos señalan que pudo ser en algún momento entre la Edad del Bronce Medio y la Edad del Hierro.

¿Fue Zorats Karer un observatorio astronómico?

El monumento de Zorats Karer o Carahunge se compone de un círculo central de unos 40 menhires situados alrededor de una cámara central. Contando las piedras diseminadas alrededor de este círculo central, Zorats Karer está formado por un total de 223 piedras entre menhires, piedras engastadas y cistas (pequeños monumentos megalíticos funerarios de carácter individual). De origen basáltico, las dimensiones de las piedras varían entre el medio metro y los tres metros de alto, con pesos que pueden llegar a alcanzar las diez toneladas. De entre todas estas piedras, 84 presentan un orificio circular cuyo punto más estrecho mide unos cinco centímetros de diámetro, pudiendo alcanzar hasta los veinte centímetros de profundidad. Del mismo modo que no existe unanimidad entre los investigadores sobre cuál era la función de estas piedras, también se desconoce el origen de dichos agujeros.

Zorats Karer lo forman un total de 223 piedras entre menhires, piedras engastadas y cistas. De entre todas estas piedras, 84 presentan un orificio circular cuyo punto más estrecho mide unos cinco centímetros de diámetro.

Piedras megalíticas y túmulos funerarios de Zorats Karer.

Foto: iStock

Círculo de piedras en Zorats Karer, Armenia.

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Las primeras referencias que tenemos sobre Zorats Karer fueron las realizadas por el etnógrafo georgiano Stepan Lisitsian en 1935, quien sugirió que el lugar fue utilizado por los antiguos habitantes de la zona como una especie de corral para estabular animales. Ya en la década de 1950, el historiador y filólogo armenio Marus Hasratyan descubrió en Zorats Karer un conjunto de cámaras funerarias que dató entre los siglos XI al IX a.C.

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Pero la investigación que atrajo realmente la atención internacional sobre el yacimiento fue la que llevó a cabo el arqueólogo armenio Onnik Khnkikyan en 1984, el cual afirmó que las 223 piedras del complejo podrían haber servido para observar las estrellas. Khnkikyan creía que los agujeros de las piedras cumplieron la función de "telescopios" y fueron usados por sus constructores para contemplar el firmamento. Las siguientes investigaciones, que se llevaron a cabo un año después, estuvieron a cargo de la astrofísica armenia Elma Parsamyan, del Observatorio Astrofísico de Byurakan, uno de los principales centros astronómicos de la Unión Soviética. Parsamyan, que estudió la posición de los agujeros en las rocas, llegó a la conclusión de que algunos de ellos podrían estar alineados con el amanecer y el atardecer durante el solsticio de verano.

Las tumbas de Zorats Karer

Entre los años 1994 y 2001, el radiofísico armenio Paris Herouni realizó en Zorats Karer una serie de estudios, a partir de las investigaciones de Parsamyan, en los que empleó métodos astronómicos y se basó en las leyes de precesión de la Tierra (el cambio lento y gradual en la orientación del eje de rotación de nuestro planeta). Herouni argumentó que el sitio se remonta al año 5.500 a.C., por lo que sería unos cuatro mil años más antiguo que el famoso círculo de Stonehenge. El radiofísico también contactó con Gerald Hawkins, el principal defensor de la teoría que afirmaba que Stonehenge había sido un observatorio astronómico, quien estuvo de acuerdo con sus conclusiones. Las afirmaciones de Herouni no tardaron en saltar a la fama, pero otros arqueólogos pusieron en entredicho tanto los resultados como el método de investigación del científico armenio.

El radiofísico armenio Paris Herouni, realizó en Zorats Karer una serie de estudios y argumentó que el sitio se remonta al año 5.500 a.C., unos cuatro mil años antes que el famoso círculo de Stonehenge.

Una de las rocas que conforman Zorats Karer, con uno de los famosos y discutidos agujeros.

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Círculo central de Zorats Karer, situado en la provincia de Syunik, en Armenia.

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A pesar de todos estos desacuerdos científicos, para el profesor Pavel Avetisyan, arqueólogo de la Academia Nacional de Ciencias de Armenia, no existe ninguna controversia acerca del monumento. "Los expertos tienen una comprensión clara del área y creen que es un monumento de múltiples capas, que requiere una excavación y un estudio a largo plazo", afirmó. En el año 2000, Avetisyan colaboró con un equipo arqueológico de la Universidad de Múnich que investigó el recinto y sus descubrimientos desacreditaron la hipótesis del observatorio astronómico: "Una investigación exacta del lugar arroja otros resultados. [Zorats Karer], situada sobre un promontorio rocoso, fue principalmente una necrópolis desde la Edad del Bronce Medio hasta la Edad del Hierro. Dentro del recinto se pueden encontrar enormes tumbas de piedra correspondientes a estos períodos", dijeron los investigadores.

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El equipo de Avetisyan dató el monumento no antes de 2000 a.C., con lo que, de ser cierto, sería posterior a Stonehenge, y también sugirió la posibilidad de que el lugar hubiera servido de refugio en tiempos de guerra durante el período helenístico. "La opinión de que el monumento es un antiguo observatorio o que su nombre es Karahundj es charlatanería elemental, y nada más. Todo eso no tiene nada que ver con la ciencia", concluyó el arqueólogo.

El misterio continúa...

Por su parte, durante una rueda de prensa en Ereván en julio de 2020, el investigador armenio Ashot Piliposyan, el cual es un firme defensor de la tesis de que el yacimiento es un asentamiento y no un antiguo observatorio, pidió a las autoridades proteger Zorats Karer para las generaciones futuras. "Debemos reunir todas las iniciativas de organizaciones públicas y privadas para preservar este sitio único. Porque Zorats Karer es un testimonio de tiempos remotos y demuestra la presencia de una civilización muy antigua. En 2009, el gobierno armenio transformó Carahunge en un parque histórico-cultural. Sin embargo, aún no se ha hecho nada para mejorar el sitio y protegerlo", declaró el arqueólogo. Durante sus excavaciones, Piliposyan dijo no haber encontrado nada que le permita afirmar que Zorats Karer haya sido alguna vez un observatorio, además, según él, ha constatado que algunas de las piedras presentan orificios en la parte inferior, con lo que no apuntarían al firmamento.

El investigador armenio Ashot Piliposyan, el cual es un firme defensor de la tesis de que el yacimiento es un asentamiento y no un antiguo observatorio, pidió a las autoridades proteger Zorats Karer para las generaciones futuras.

Recinto prehistórico de Zorats Karer en Armenia, con las montañas nevadas al fondo.

Foto: iStock

Pero no todos los investigadores están de acuerdo con estas conclusiones. Por ejemplo, Arevik Sagsyan, miembro de la organización no gubernamental histórica cultural Bnorran, cree que el sitio arqueológico de Zorats Karer es el observatorio astronómico más antiguo del mundo y considera que varias de las piedras que lo conforman están enfocadas hacia Deneb, la estrella más grande de la constelación del Cisne.

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A pesar de todas las controversias académicas que lo siguen rodeando, Zorats Karer es, sin lugar a dudas, un monumento impresionante y está ubicado en un área de una gran belleza natural. Sea como fuere, y tal vez debido al misterio que envuelve todavía su construcción, la población de Ereván acude cada año a Zorats Karer para celebrar allí los solsticios de invierno y de verano, del mismo modo que ocurre en muchos otros recintos arqueológicos de este tipo repartidos por todo el mundo, como el famosísimo círculo de piedras de Stonehenge.