Exploración Atlántica

Los vikingos llegaron a las Azores mucho antes que los portugueses

Un estudio reciente confirma que la colonización de estas islas atlánticas se produjo 700 años antes de lo que se creía, como demuestran las trazas de ocupación humana recuperadas de los sedimentos.

Según las últimas investigaciones las islas fueron pobladas por marineros vikingos entre los siglos VIII y IX.

Foto: Cordon Press

Si bien según las fuentes históricas el hombre no llegó a las Azores hasta mediados del siglo XV una serie de análisis genéticos y sedimentarios han demostrado que las islas fueron colonizadas mucho antes, seguramente por escandinavos o daneses en busca de nuevas tierras que saquear o explorar.

Unos ratones muy viajeros

Una primera prueba de ello fue un trabajo publicado en 2014, donde se afirmaba que los ratones de las islas procedían del norte de Europa, lo cual no concordaba con un descubrimiento portugués.

Para llegar a esta conclusión los genetistas S. I. Gabriel, M. L. Mathias y J. B. Searle obtuvieron primero el ADN de 309 ratones, comparándolo con el de las poblaciones europeas para saber de donde procedían estos roedores.

Ratón, dibujo de Alberto Durero, siglo XV.

Foto: Cordon Press

Lejos de hallar similitudes con los animales de Portugal o España, los investigadores descubrieron que su genoma era más bien parecido al de las subespecies de la Europa del norte, concretamente las de las zonas de Escandinavia y Dinamarca.

El ratón, que no es una especie autóctona, debió llegar a las islas en las bodegas de los barcos, saltando a tierra y proliferando en una zona donde abundaba la comida y escaseaban los depredadores. Según estos científicos la población de ratón escandinavo se convirtió así en una prueba viviente del efímero paso del hombre por las Azores.

Evidencias bajo el agua

Si bien las conclusiones de este trabajo no fueron decisivas, el nuevo estudio que se acaba de publicar parece corroborar la teoría de un poblamiento anterior al año 1427. Para demostrarla con datos fehacientes los investigadores extrajeron sedimento del fondo de los lagos de las islas de San Miguel, Pico, Terceira, Flores y Corvo.

Lago volcánico en San Miguel, Azores.

Foto: iStock

En base a la materia orgánica recuperada, sobretodo los carbones, se pudo fechar cada estrato de estos bloques de tierra, que fueron procesados en busca de trazas de ocupación. Pronto destacaron algunos elementos anormales como hongos coprófilos o esteroles, un compuesto orgánico abundante en las heces de grandes mamíferos y humanos, que no debería encontrarse en momento en el que las islas estaban supuestamente despobladas.

Además estas pruebas fueron halladas en niveles pertenecientes a una franja datada por radiocarbono entre los años 700 y 850, por lo que antes del descubrimiento portugués las Azores ya habían sentido la presencia humana.

La materia orgánica de excrementos humanos y animales se conservó durante siglos bajo el agua gracias a la ausencia de bacterias y oxígeno.

Foto: iStock

Así los vikingos habrían llegado sobre los siglos VIII y IX, estableciendo una pequeña colonia con ganado que sería abandonada al poco, quedando el archipiélago desierto hasta su redescubrimiento 700 años después. De esta breve ocupación solo quedaron los ratones aunque, quien sabe, quizás los arqueólogos den alguna día con las ruinas de este desaparecido asentamiento nórdico.

Este estudio ha sido posible gracias a la colaboración de numerosas instituciones y universidades de todo el mundo, entre las que destacan la Universidad de las Azores y la aportación española de la Universitat de Barcelona y el CSIC.

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