Esqueletos hallados en Ciudad de México

La vida de los esclavos africanos en el México del siglo XVI

Un estudio forense de los esqueletos de tres esclavos encontrados en México revela datos sobre sus condiciones de vida, su salud, su origen y las enfermedades que sufrieron.

Marcas de "esclavitud"

Los dientes de los individuos encontrados en el yacimiento de Ciudad de México presentaban modificaciones características de los esclavo africanos.

Foto: Rodrigo Barquera / INAH-MPI

Trabajo físico extenuante, jornadas laborales interminables y malos tratos continuados que podían llegar a convertirse en verdaderas palizas. La imagen que tenemos de la esclavitud a través del relato de los propios esclavos emancipados y de las crónicas históricas ha encontrado una cruda confirmación forense gracias al reciente análisis de tres esqueletos del siglo XVI encontrados en un yacimiento de Ciudad de México.

Un estudio interdisciplinar llevado a cabo por el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) y el Instituto Max Plank ha permitido saber un poco mejor el origen y cómo vivían los primeros esclavos africanos llegados al Virreinato de Nuevo México, pocos años después de la caída del imperio azteca en 1521 a manos de Hernán Cortés, un periodo poco conocido en la historia de la trata de esclavos. El estudio, que acaba de ser publicado en la revista Current Biology, combina trabajos de genética molecular, etnohistoria y bioarqueología.

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Palizas y heridas de bala

El análisis forense de los restos ha puesto de manifiesto que los tres individuos sufrieron malos tratos continuados y jornadas de trabajo extenuantes. Por ejemplo, uno de ellos sobrevivió a varias heridas de bala mientras que los huesos del cráneo de este y los de un segundo individuo muestran un adelgazamiento asociado a la desnutrición y la anemia. Además, el esqueleto del tercer hombre muestra signos de estrés por un trabajo físico agotador, visible en las lesiones de las inserciones musculares, y una pierna rota mal curada.

Los tres individuos padecieron jornadas de trabajo extenuantes y palizas que dejaron secuelas visibles en sus huesos

Para los investigadores estos signos de abuso evidencian que los hombres fueron esclavos. Pero sus huesos no solo muestran las duras experiencias de estos tres anónimos desgraciados, también permiten establecer su nacimiento en África occidental y las enfermedades introducidas en América desde África.

Su origen ya fue intuido en la década de 1980, cuando se halló el yacimiento, una fosa común del antiguo Hospital Real de San José de los Naturales de la capital mexicana, construido alrededor de 1530 para pacientes indígenas. Los tres cuerpos pertenecían a hombres jóvenes, fallecidos alrededor de la treintena, se supone que víctimas de una epidemia. En este sentido, los investigadores recuerdan que en 1531 se propagó por la ciudad una plaga de sarampión que pudo ser la causa de la muerte de todos los individuos enterrados apresuradamente en esa fosa común.

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Enfermedades "africanas"

Ya en su momento, los restos fueron clasificados como de origen africano al advertir en ellos unas modificaciones dentales características de los esclavos de ese continente que todavía se pueden observar en algunos grupos que viven en África occidental en la actualidad. Ahora, el análisis de ADN ha confirmado que los tres individuos pertenecían a un mismo linaje genético procedente de una región indeterminada del África subsahariana. Para los responsables del estudio no hay duda de que se trata de alguno de los primeros esclavos africanos en las Américas.

Los investigadores pudieron reconstruir dos genomas completos de patógenos a partir de las muestras de dientes de estos individuos: una cepa de la hepatitis B que se encuentra en África occidental en la actualidad, y otra de pián (enfermedad de la misma familia que la sífilis). Sería la primera evidencia directa de la introducción de cepas africanas de estas enfermedades como resultado de la trata transatlántica de esclavos, según los autores del estudio.

Los investigadores han reconstruido el genoma completo de dos cepas africanas de enfermedades introducidas en América

La presencia de esclavos africanos en la América española es un episodio poco conocido de la historia. Tan solo han llegado hasta nosotros unos pocos nombres de esclavos africanos, sobre todo los que acompañaron a los conquistadores en sus expediciones militares.

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El traslado de mano de obra esclava africana en Nueva España se inició casi al mismo tiempo que se fundaba el virreinato y miles de personas fueron transportadas a América a la fuerza tras ser secuestradas en su población natal. El grueso de la esclavitud se dedicó al principio a tareas en fincas urbanas para ser usados más adelante como mano de obra en las explotaciones agrarias y mineras.

En las grandes ciudades llegaron a constituir casi un tercio de la población entonces, y en la actualidad su ascendencia genética forma parte del patrimonio humano de América. Los análisis forenses y genéticos pueden ayudar a trazar la historia de esta primera generación de africanos de América, olvidados en favor de reyes y navegantes.

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