Europa megalítica

Stonehenge fue un gigantesco calendario solar según una nueva investigación

Un estudio llevado a cabo por un arqueólogo británico sugiere que el círculo de piedras más famoso del mundo pudo actuar como un calendario solar, alineado con los solsticios de verano y de invierno, que marcaba un año de 365,25 días.

Vista aérea del círculo de piedras de Stonehenge, en la llanura de Salisbury, en Inglaterra.

Vista aérea del círculo de piedras de Stonehenge, en la llanura de Salisbury, en Inglaterra.

Foto: iStock

El círculo de piedra de Stonehenge, en la inglesa llanura de Salisbury, es, sin duda alguna, uno de los monumentos megalíticos más famosos del mundo. Muchas teorías se han escrito respecto a su función, por ejemplo se ha supuesto que en el lugar se llevaban a cabo algún tipo de ceremonias, aunque la hipótesis más aceptada es la que postula que este antiguo henge se utilizó como un gigantesco calendario dada su alineación con los solsticios.

Mapa de situación de Stonehenge en el sur de Inglaterra.

Mapa: Timothy Darvill

Semanas de diez días

Ahora, el arqueólogo Timothy Darvill, de la Universidad de Bournemouth, acaba de realizar un nuevo estudio sobre Stonehenge. Basándose en los más recientes hallazgos llevados a cabo en el círculo de piedra y en el análisis de otros antiguos sistemas calendáricos contemporáneos ha concluido que el emblemático yacimiento es, sin duda alguna, "un calendario solar basado en un año solar tropical de 362,25 días. La clara alineación solsticial de Stonehenge ha llevado a la gente a sugerir que el sitio incluía algún tipo de calendario, desde el anticuario William Stukeley (el primero en defender esta hipótesis)", afirma Darvill.

Stonehenge, visto desde el noreste.

Foto: Timothy Darvill

En un reciente estudio publicado por Timothy Darvill, el investigador concluye que Stonehege fue un calendario solar basado en un año solar tropical de 362,25 días.

Darvill examinó las piedras sarsen (un conjunto de grandes bloques de arenisca utilizados para conformar uno de los círculos concéntricos internos de Stonehenge) y llegó a la conclusión de que fueron colocadas durante la misma fase constructiva, hacia 2500 a.C. Además, todas procedían de la misma cantera y permanecieron siempre en la misma formación. Según Darvill esto indicaría que las piedras "actuaron" todas como una unidad. Darvill también examinó su numerología y las comparó con otros elementos calendáricos de la misma época. Así, con todos los datos en la mano, el investigador lanzó la teoría de que las piedras eran una representación física del año y servían para ayudar a los antiguos habitantes de la región a calcular los días, las semanas y los meses. "El calendario propuesto funciona de una manera muy sencilla. Cada una de las 30 piedras en el círculo de piedras sarsen (que estaban cubiertas con dinteles y de las que hoy quedan 17) representa un día dentro de un mes, dividido en tres semanas, cada una de ellas de 10 días", explica el autor del estudio, quien añade que las piedras distintivas en el círculo marcan el inicio de cada semana. Este tipo de semanas de 10 días nos puede parecer inusual, pero en la antigüedad hubo muchas culturas, como la egipcia o algunas del Mediterráneo oriental, que también lo adoptaron.

Piedra sarsen de tamaño pequeño (S21), a la izquierda, y otra de tamaño normal (S22). Ambas están unidas con un dintel.

Foto: Timothy Darvill

Piedra sarsen S10, a la izquierda, junto a la más pequeña S11, a la derecha.

Foto: Timothy Darvill

Meses de cinco días y años bisiestos

Con el objetivo de que todo cuadrase a la perfección, Darvill afirma que los antiguos constructores de Stonehenge también tuvieron que intercalar en el círculo de piedras un mes de cinco días y añadir un día más cada cuatro años para que coincidiera con el año solar. Según Darvill, "el mes intercalado, probablemente dedicado a las deidades del sitio, está representado por los cinco trilitos (compuestos por tres grandes piedras, dos horizontales y una vertical) que hay en el centro del círculo, y las cuatro piedras situadas fuera del henge proporcionan marcadores para señalar hasta un día adicional". Por otra parte, los solsticios de inverno y de verano estarían enmarcados por los mismos pares de piedras cada año.

Trilitos S53 y S54 unidos con un dintel.

Foto: Timothy Darvill

Según Darvill, el mes intercalado, probablemente dedicado a las deidades del sitio, está representado por los cinco trilitos (bloques de piedras con dinteles) que hay en el centro del círculo.

Sin embargo, el estudio, publicado en la revista Antiquity, no ha logrado convencer a todos los investigadores, y aunque muchos están de acuerdo con las conclusiones a las que ha llegado Darvill, otros afirman que los números utilizados para describir el calendario se emplean de forma selectiva y poco convincente. Aun así Darvill está convencido de la veracidad de su teoría y de las implicaciones que esta podría tener. "Encontrar un calendario solar representado en la arquitectura de Stonehenge abre una forma completamente nueva de ver el monumento como un lugar para la vida, un lugar donde el ritmo de las ceremonias y las fiestas estaba conectado con el tejido mismo de la universo y los movimientos celestiales en los cielos", concluye el investigador.

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