Un científico contra la adversidad

Stephen Hawking y el origen del universo

El 8 de enero de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, nació Stephen Hawking, uno de los científicos más influyentes del siglo XX. A pesar de haber sufrido una terrible enfermedad degenerativa que le impidió moverse y hablar con normalidad, la fortaleza del genial físico británico ha sido fuente de inspiración para muchas personas.

El científico Stephen Hawking en su despacho de Cambridge en 2001.

Foto: Cordon Press

El destino, que es muy caprichoso, quiso que Stephen Hawking naciera un 8 de enero, el mismo día en que murió Galileo, y que su muerte se produjera un 14 de marzo, el mismo día del nacimiento de Albert Einstein, dos de los mayores genios que ha dado la ciencia de todos los tiempos, a cuyos nombres se les ha unido para siempre también el suyo. Si Galileo fue de los primeros en darse cuenta de que la Tierra no era el centro del universo y Einstein cambió el mundo con su Teoría General de la Relatividad, Hawking también hizo lo propio al demostrar que el origen del universo estuvo marcado por el Big Bang. "Mi objetivo es simple. Un completo conocimiento del universo, por qué es como es y por qué existe", dijo en cierta ocasión.

Una temprana tragedia

Pero la vida de Stephen Hawking estuvo marcada por una terrible enfermedad. Con apenas 21 años, fue diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), justo cuando estaba a punto de contraer matrimonio. Los médicos no le dieron más de dos años de vida, pero Hawking no sólo superó las expectativas de la medicina, sino que vivió 55 años más, durante los cuales tuvo que ver, impotente, cómo, lenta pero inexorablemente, las fuerzas iban abandonando todos y cada uno de los músculos de su cuerpo. Primero fueron las piernas, después la voz, el uso de las manos, las funciones respiratorias, la posibilidad de alimentarse por sí mismo... El propio científico admitió en más de una ocasión que cuando recibió la noticia se vino abajo. Durante los primeros meses se encerró en su habitación sin hacer otra cosa más que beber y escuchar a Wagner compulsivamente. Hawking cayó en una espiral de desesperación de la cual Jane Wilde, entonces su novia y futura madre de sus tres hijos, consiguió sacarle con mucho esfuerzo.

En esta imagen tomada en 1978, se puede ver a Stephen Hawking junto a sus dos hijos mayores y su primera mujer Jane Wilde.

En esta imagen tomada en 1978, se puede ver a Stephen Hawking junto a sus dos hijos mayores y su primera mujer Jane Wilde.

Foto: Cordon Press

Hawking no sólo superó las expectativas de la medicina, sino que vivió 55 años más, durante los cuales tuvo que ver cómo, lenta pero inexorablemente, las fuerzas iban abandonando todos y cada uno de los músculos de su cuerpo.

Ya en 1985, Hawking contrajo una neumonía que se complicó hasta el punto de dejarlo en coma. Los médicos sugirieron entonces desconectarle de los aparatos de soporte vital, pero su esposa se negó rotundamente. En aquella situación se decidió practicarle una traqueotomía que lo dejó sin habla. Para poder comunicarse, el científico incorporó un sintetizador a su silla de ruedas, especialmente diseñada para él, y que podía manejar con la sola presión de un dedo. A pesar de todo, Hawking conservó siempre un fino sentido del humor. Con el tiempo, su voz robótica se convirtió en parte del personaje y sus investigaciones acerca del universo avanzaban a buen ritmo a pesar de sus evidentes problemas físicos. El científico incluso llegó a cuestionar que el mundo fuera tal y como lo percibimos con nuestros sentidos.

En 1990, Hawking se enamoró de su cuidadora personal, Elaine Mason, con quien se casó tras divorciarse de Jane. Pero el matrimonio fue un fracaso (de hecho, Elaine fue acusada de maltratarlo) y se divorciaron en 2006.

Elaine Mason era la cuidadora de Stephen Hawking cuando éste se enamoró de ella hacia 1990. Se casaron pero terminaron divorciándose tras ser acusada de maltrato.

Elaine Mason era la cuidadora de Stephen Hawking cuando éste se enamoró de ella hacia 1990. Se casaron pero terminaron divorciándose tras ser acusada de maltrato.

Foto: Cordon Press

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Hawking y el creador del universo

Hawking también opinó a veces sobre temas trascendentes. En cierta ocasión, y para dejar clara su postura acerca de un tema tan controvertido como el de la existencia de un dios creador, Hawking afirmó: "La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios y no tener nada que descubrir". En su libro El gran diseño, Hawking afirmaba sin tapujos que: "Dios, sencillamente, no tiene lugar alguno en las actuales teorías científicas sobre la creación del universo. Los avances conseguidos en física bastan para explicar, por sí mismos, el origen y la naturaleza de nuestro universo sin necesidad de recurrir a ninguna clase de intervención divina". De hecho, Hawking nunca negó la existencia de Dios, sino que se limitó a afirmar que, según su punto de vista, la intervención divina no resulta necesaria para dar una explicación de la creación del mundo y de todo cuanto le rodea.

Los avances conseguidos en física bastan para explicar, por sí mismos, el origen y la naturaleza de nuestro Universo, sin necesidad de recurrir a ninguna clase de intervención divina, afirmó Hawking.

En 1970, Hawking publicó, junto a su colega Roger Penrose, la teoría de que si el universo obedece a la Teoría General de la Relatividad publicada por Albert Einstein y éste se ajusta a los modelos cosmológicos desarrollados por el matemático y físico ruso Alexander Friedmann, entonces el inicio de nuestro universo tuvo su origen en una singularidad, es decir, en un único punto de masa y temperatura infinitas que ya contenía todo lo que existe y cuya expansión hizo posible que el universo se convirtiera en lo que es en la actualidad.

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Los agujeros negros

Otra de las grandes aportaciones a la Ciencia del físico británico fue su visión de la física de los agujeros negros, un tema del que se ocupó toda su vida. Hawking estaba convencido de que una consecuencia de ese universo surgido del Big Bang fue la creación de agujeros negros, unas regiones del espacio donde, según la ciencia ha creído tradicionalmente, la gravedad es tan fuerte que ni siquiera la luz puede escapar una vez ha sido atrapada.

Una consecuencia de ese universo surgido del Big Bang es la creación de agujeros negros, regiones del espacio donde la gravedad es tan fuerte que ni siquiera la luz puede escapar una vez ha sido atrapada.

El modelo de Hawking, formulado en 1975, implicaba que en el universo primigenio surgieron un gran número de agujeros negros primordiales de los que, según su teoría, se podría escapar con un tipo muy específico de radiación (conocida como "radiación Hawking") y que se origina justo en el "límite de no retorno" de un agujero negro, una línea imaginaria que la Ciencia llama "horizonte de sucesos" que, una vez traspasada, no tiene vuelta atrás. Hawking postula que, en lugar de "horizonte de sucesos", los agujeros negros poseen un "horizonte aparente", detrás del cual la materia y la energía quedan atrapadas sólo temporalmente, ya que pueden "escapar". "La ausencia de horizonte de sucesos significa que no hay agujeros negros, en el sentido de sistemas de los que no puede escapar la luz", escribió Hawking poco antes de su muerte.

Así trabajaba Hawking en su despacho hacia 1989. Dos de las grandes preocupaciones del científico durante su carrera profesional fueron el origen del universo y los agujeros negros.

Así trabajaba Hawking en su despacho hacia 1989. Dos de las grandes preocupaciones del científico durante su carrera profesional fueron el origen del universo y los agujeros negros.

Foto: Cordon Press

Apuestas perdidas

A pesar de su genialidad, Stephen Hawking también cometió errores, y algunos de muy sonados. En 1975, justo cuando investigaba los agujeros negros, se apostó con su amigo Kip Thorne una suscripción de cuatro años a la revista Penthouse a que el sistema binario Cisne X1 no contenía un agujero negro. Desgraciadamente para Hawking perdió la apuesta y tuvo que pagar la suscripción de su amigo. Otra vez apostó dinero con el físico Gordon Kane acerca de que el bosón de Higgs no existía. Tras su hallazgo en el año 2012, Hawking tuvo que admitir su error y pidió el Nobel de Física para Peter Higgs, que fue galardonado con el prestigioso premio al año siguiente. Irónicamente, su comentario fue "parece que acabo de perder cien dólares".

Apostó dinero con el físico Gordon Kane acerca de que el bosón de Higgs no existía. Tras su hallazgo en el año 2012, Hawking tuvo que admitir su error y pidió el Nobel de Física para Peter Higgs.

En otra ocasión, quiso testar la posibilidad de viajar en el tiempo. Para ello, Hawking organizó una fiesta, el 28 de junio de 2009, pero envió las invitaciones el día siguiente a la fecha de celebración. Según él, si hubiera acudido alguien (antes de recibir la invitación) se trataría sin duda de un viajero del tiempo, al que habría "cazado" in fraganti. "Estuve esperando mucho rato –comentó irónicamente Hawking–, pero no vino nadie". Otra frase lapidaria de Hawking en relación a los viajes en el tiempo es la siguiente: "La mejor prueba de que no es posible viajar en el tiempo es que no estamos invadidos por una legión de turistas del futuro".

A pesar de la discapacidad física provocada por el ELA, Stephen Hawking se propuso demostrar que "las personas no necesitan limitarse por sus discapacidades físicas mientras no tengan discapacidades de espíritu". En la imagen sobre estas líneas se le puede ver durante un viaje a la Antártida.

A pesar de la discapacidad física provocada por el ELA, Stephen Hawking se propuso demostrar que "las personas no necesitan limitarse por sus discapacidades físicas mientras no tengan discapacidades de espíritu". En la imagen sobre estas líneas se le puede ver durante un viaje a la Antártida.

Foto: Cordon Press

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Divulgador incansable

Hawking fue un hombre que desafiaba los límites, tanto en su vida intelectual como en sus relaciones personales. Viajó alrededor del mundo para asistir a reuniones científicas, incluida la Antártida, fue un gran divulgador y llegó a aparecer en varias series de televisión como Los Simpson, Star Trek: The next Generation y The Big Bang Theory. Celebró su sesenta cumpleaños montado en un globo aerostático y esa misma semana se fracturó una pierna a causa de un accidente con su silla de ruedas eléctrica por ir demasiado deprisa. En abril de 2007 participó en un vuelo de gravedad cero a bordo de un Boeing 727 especialmente equipado. Cuando le preguntaron el motivo de porqué corría esos riesgos, Hawking respondió: "Quiero demostrar que las personas no necesitan limitarse por sus discapacidades físicas mientras no tengan discapacidades de espíritu".

Celebró su sesenta cumpleaños montado en un globo aerostático y esa misma semana se fracturó una pierna a causa de un accidente con su silla de ruedas eléctrica por ir demasiado deprisa.

A bordo de un Boeing 727 especialmente equipado, Stephen Hawking participa en un vuelo de gravedad cero organizado por la NASA en 2007.

A bordo de un Boeing 727 especialmente equipado, Stephen Hawking participa en un vuelo de gravedad cero organizado por la NASA en 2007.

Foto: Cordon Press

Stephen Hawking falleció en su casa de Cambridge, en Reino Unido, el 14 de marzo de 2018, acompañado de su familia. No trascendió la causa de su muerte. Su familia, en un comunicado, sólo dijo que el genial científico "expiró en paz".

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