Misterios y curiosidades del antiguo Egipto

Las sandalias de oro y las delicadas fundas para dedos de la momia de Tutankamón

Cuando los egiptólogos, dirigidos por Howard Carter, dejaron al descubierto el cuerpo del faraón, entre los numerosos amuletos y joyas que acompañaban al rey había otras piezas singulares: unas fundas para los dedos de los pies y de las manos y unas sandalias. Todo ello bellamente cincelado, y de oro.

Réplicas de las sandalias de oro y "punteras" para los dedos hallados en la momia de Tutankamón en el Valle de los Reyes.

Foto: Traumrune / Wikimedia Commons / CC BY 3.0

Cada uno de los dedos estaba envuelto en finas vendas de lino y recubierto con una funda de oro. Los dedos segundo y tercero de la mano izquierda llevaban anillos de oro. En el sello de uno de ellos se veía la barca lunar sobre fondo azul oscuro; en el sello del otro, el del segundo dedo, el rey, de rodillas, ofrecía la imagen de la Verdad, con el diseño labrado al entalle [...]. Finalmente, sobre los pies había sandalias hechas de láminas de oro, estampadas para imitar fibras tejidas. Cada dedo estaba recubierto con una funda con detalles tales como las uñas y primeras articulaciones grabadas sobre ellas. Alrededor del tobillo derecho había una ajorca de realización más bien tosca".

De este modo describió Howard Carter, el descubridor de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes en 1922, las sorprendentes fundas de oro (también llamadas "punteras") que cubrían los veinte dedos de manos y pies del faraón, y las bellas y delicadas sandalias de oro, confeccionadas exclusivamente para uso funerario, que calzaba la momia del rey cuando quedó a la vista de los egiptólogos que la inspeccionaron.

Protectores de dedos de la momia de Tutankamón. Exposición en Seatle, 2012.

Foto: Woodsboy2011 / CC BY-SA 2.0

Una funda para cada dedo

El hecho de colocar fundas de oro sobre cada uno de los dedos de una momia no era algo raro, y de hecho no sorprendió en exceso a los arqueólogos que examinaron el cuerpo de Tutankamón. En realidad, este tipo de objetos ya había sido descubierto en otras momias de faraones, como la de Tutmosis III, siendo un elemento muy característico en los enterramientos reales, sobre todo durante el Reino Nuevo (1539-1077 a.C.). Aunque no era algo exclusivo de los monarcas. De hecho, en tumbas de particulares también se han hallado estas piezas, aunque no de oro, sino hechas con metales más sencillos como el bronce, e incluso con arcilla.

En el caso de Tutankamón, cada uno de sus dedos había sido vendado por separado con lino de excelente calidad y, posteriormente, se colocó una funda de oro en cada uno de ellos.

Sandalias de oro de Tutmosis III. Museo Metropolitano Nueva York.

Foto: MET (PD)

Funda de dedo de oro perteneciente a Tutmosis III. Museo Metropolitano, Nueva York.

Foto: MET (PD)

En el caso de la momia de Tutankamón, lo que los egiptólogos sí pudieron atestiguar durante su examen fue el detalle y cuidado con el que fue realizada esta operación. Cada dedo de la momia real había sido vendado por separado con lino de excelente calidad y, posteriormente, sobre cada uno de ellos se colocó una funda de oro, todas ellas del tamaño adecuado para encajar a la perfección sobre el dedo que debían cubrir, tanto en manos como en pies. Sobre las superficies de estas fundas o "punteras" se grabaron, con gran detalle, las uñas y los nudillos. El propio Carter lo explica así: "Todos los dedos de manos y pies estaban envueltos por separado y cada uno había sido recubierto con una funda de oro antes de aplicar el vendaje sobre toda la mano o pie".

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Sandalias de todo tipo

Con respecto a las sandalias de oro que calzaba la momia de Tutankamón, Carter también hace referencia a ellas en su memoria de la excavación: "En el caso de los pies se habían colocado sandalias al mismo tiempo que las fundas de los dedos y se habían aplicado las primeras capas de vendajes a fin de permitir ajustar la tira de las sandalias entre el dedo pulgar y el índice, envolviéndose el conjunto en otro vendaje". Hay que decir, sin embargo, que estas no fueron las únicas sandalias localizadas en la tumba. En su interior se hallaron nada más y nada menos que 40 pares de sandalias, algunas en muy buen estado de conservación, aunque de otras solo quedaban algunos restos de las correas. En cuanto a los materiales, muchas de ellas estaban confeccionadas con cuero, aunque la mayoría estaban hechas de junco o papiro, materiales mucho más perecederos. Y había de muchos tipos. Carter llegó a documentar, entre otras, "sandalias de mimbre y papiro", "tres pares de sandalias para uso oficial, ricamente labradas en oro", "sandalias de cuentas", "sandalias de piel en forma de zapatillas"...

En la tumba de Tutankamón se hallaron nada más y nada menos que 40 pares de sandalias, algunas en muy buen estado de conservación, aunque de otras solo quedaban algunos restos de las correas.

Una de las sandalias descubiertas en la tumba de Tutankamón. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

Pero volviendo a las sandalias de oro calzadas por la momia del faraón, hay algunas cosas que resultan de interés. Por ejemplo, las suelas están hechas de oro macizo y, como se ha apuntado anteriormente, no fueron utilizadas en vida por el rey, sino que su uso era exclusivamente funerario. Se cincelaron con un patrón que imitaba el junco. Las cinchas sobre el empeine se decoraron a imitación del cordaje de este tipo de calzado. Su estilo se corresponde con las que pueden observarse en el arte faraónico (sin ir más lejos, en las estatuas de los guardianes de la tumba de Tutankamón y en algunas figurillas en las que se muestra al rey cazando), e incluso con algunos modelos descubiertos. Un dato curioso es que las puntas de las sandalias de oro del faraón niño estaban dobladas hacia arriba para cubrir los dedos medios de la momia real.

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El encargado de las sandalias del faraón

Y es que las sandalias fueron muy importantes en el antiguo Egipto. Aunque el común de los mortales normalmente iba descalzo, no pasaba lo mismo con los reyes. Prueba de ello es uno de los cargos que más importancia tuvo en la corte faraónica, el de "portador de las sandalias del faraón". Este título, que ostentaron altos funcionarios durante milenios, se atestigua desde el principio de la civilización egipcia. Un ejemplo de ello es la llamada Paleta de Narmer, una placa de pizarra con relieves tallados de unos cinco mil años de antigüedad, donde ya se representa a un personaje que porta las sandalias del monarca.

Uno de los cargos que más importancia tuvo en la corte faraónica, el de "portador de las sandalias del faraón", lo ostentaron altos funcionarios durante milenios desde el principio de la civilización egipcia.

Paleta de Narmer. Delante del faraón, tocado con la Corona Roja del Bajo Egipto, desfila el portador de las sandalias reales. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

Finalmente, ¿por qué estaban hechas de oro tanto las sandalias como las fundas para los dedos que adornaban la momia de Tutankamón? Se sabe que según la religión egipcia la carne de los dioses estaba hecha de este noble metal, así que el oro asocia al rey difunto con las divinidades. De ahí la enorme cantidad de objetos de oro que acompañaban a Tutankamón en su viaje al inframundo. Aunque no fue oro lo único que fue depositado junto al faraón para facilitarle la vida en el más allá. De todos es sabido que en la tumba de Tutankamón se descubrieron miles de objetos, desde algunos de gran sencillez hasta auténticas obras de arte. Todos ellos, cada uno a su manera, han contribuido en gran medida a arrojar un poco más de luz sobre cómo pensaron, cómo vivieron y también cómo murieron los antiguos egipcios.