Masacre en el Neolítico

Lo que revelan los esqueletos decapitados de mujeres y niños en un poblado neolítico en China

Un inquietante descubrimiento realizado por arqueólogos chinos en el asentamiento neolítico de Honghe revelaría que, hace 4.100 años, tuvo lugar aquí una terrible matanza en la que fueron decapitados un gran número de mujeres y niños. Los investigadores especulan con que la masacre pudo ser fruto de un enfrentamiento entre clanes enemigos.

Los cuatro cráneos que fueron enterrados en un pozo en el yacimiento de Honghe posiblemente fueron "trofeos".

Los cuatro cráneos que fueron enterrados en un pozo en el yacimiento de Honghe posiblemente fueron "trofeos".

Los cuatro cráneos que fueron enterrados en un pozo en el yacimiento de Honghe posiblemente fueron "trofeos".

Qian Wang/Texas A&M University (School of Dentistry)

Hace unos 4.400 años, el asentamiento neolítico de Honghe, en China (descubierto en la década de 1990), fue el escenario de una sangrienta cacería de cabezas, un acto que se ha convertido en la mayor masacre de este tipo documentada hasta la fecha en Asia. Esto es lo que afirma un estudio publicado por un grupo de arqueólogos de las universidades de Jilin, Wuhan y la Universidad A&M de Texas en la revista científica Archaeological and Anthropological Sciences.

De hecho, la decapitación era una práctica corriente en algunas sociedades, en las que las cabezas de los enemigos se consideraban trofeos de guerra. Por ejemplo, entre los iberos de la península ibérica, entre los siglos V y II a.C., y también entre los celtas de la antigua Galia.

Pero lo que más ha sorprendido a los investigadores en este caso es que todas las víctimas (han contado 32) fueran exclusivamente mujeres y niños, y que posiblemente se hubieran producido en un solo ataque. "Este conflicto interpersonal tuvo un alto nivel de crueldad", aseguran los autores del estudio. 

Los restos humanos decapitados descubiertos en Honghe pertenecían a mujeres y niños.

Los restos humanos decapitados descubiertos en Honghe pertenecían a mujeres y niños.

Los restos humanos decapitados descubiertos en Honghe pertenecían a mujeres y niños.

Qian Wang/Texas A&M University (School of Dentistry)

Crueldad desmesurada

En realidad ya existían evidencias de decapitaciones en China durante el Neolítico (por ejemplo, a lo largo del lago Baikal y en el cementerio Shamanka II), aunque los recientes hallazgos en Honghe son especialmente interesantes, a la vez que inquietantes, sobre todo porque, en palabras de los investigadores, podría parecer que las víctimas fueron sometidas a un ritual de decapitación selectivo. Otra hipótesis que se ha planteado es que los muertos fueran víctimas de un conflicto entre asentamientos.

Tanto en un caso como en el otro, Charlotte Roberts, profesora emérita de la Universidad de Durham, que no ha participado en el estudio, ha manifestado que "las mujeres y los niños sin cabeza, con evidencia de marcas de cortes en las vértebras del cuello, son un claro testimonio de la brutalidad ejercida sobre estas personas". 

Aunque el reciente hallazgo es especialmente interesante e inquietante, ya existían evidencias de decapitaciones en China durante el Neolítico.

Fosa en la que pueden observarse algunos esqueletos decapitados. 

Fosa en la que pueden observarse algunos esqueletos decapitados. 

Fosa en la que pueden observarse algunos esqueletos decapitados. 

Qian Wang/Texas A&M University (School of Dentistry)

El yacimiento de Honghe ha sido excavado en seis ocasiones desde 2013, y los trabajos han sacado a la luz 42 casas y 14 tumbas donde los arqueólogos descubrieron un total de 68 esqueletos, de los cuales 41 se encontraron sin cabeza. Aparte de estos hallazgos, los investigadores realizaron otro igual de macabro en un pozo situado en el exterior de una de las viviendas: los cráneos de cuatro hombres adultos. 

Decapitación ritual

Según Qian Wan, autor principal del estudio y profesor de Ciencias Biomédicas en la Facultad de Odontología de la Universidad A&M de Texas, "se buscaba asesinar a los jefes de las tribus enemigas por un significado ritual específico, para conquistar y/o poseer el alma y la energía de los adversarios. Pero estas prácticas no eran demasiado habituales en el Neolítico en China, más allá de algunos rituales de sacrificio".

"Se buscaba asesinar a los jefes de las tribus enemigas para conquistar y/o poseer el alma", según Qian Wan, autor principal del estudio.

Los análisis efectuados a los restos óseos han revelado que a las víctimas les faltaba la primera y la segunda vértebra, y presentaban cortes estrechos similares en forma de V y U en la segunda vértebra. Las evidencias sugieren asimismo que las armas utilizadas en la decapitación habrían podido ser cuchillos con mango de hueso y hojas hechas con piedras afiladas.

Estos tipos de armas pudieron haber sido utilizadas para realizar el ritual de decapitación.

Estos tipos de armas pudieron haber sido utilizadas para realizar el ritual de decapitación.

Estos tipos de armas pudieron haber sido utilizadas para realizar el ritual de decapitación.

Qian Wang/Texas A&M University (School of Dentistry)

Los arqueólogos creen que es difícil afirmar con rotundidad que el objetivo de los atacantes fueran expresamente las mujeres y los niños. Tal vez en el momento del ataque los hombres se encontraban fuera, y los asaltantes masacraron a quienes encontraron allí. Qian Wang sugiere que esta comunidad de cazadores, agricultores y pescadores quizás estuviera enfrentada con otras comunidades vecinasya que se han descubierto diversas trincheras defensivas en el asentamiento. 

El investigador especula con que, tras el ataque, los atacantes se llevaron consigo las cabezas y que cuando los hombres regresaron a la aldea trasladaron los cuerpos de las mujeres y los niños a algunas casas para celebrar algún tipo de ritual funerario, los enterraron y posteriormente abandonaron la aldea.

En el interior de las fosas se encontraron los restos óseos de diversas mujeres y niños.

En el interior de las fosas se encontraron los restos óseos de diversas mujeres y niños.

En el interior de las fosas se encontraron los restos óseos de diversas mujeres y niños.

Qian Wang/Texas A&M University (School of Dentistry)

En relación a los cuatro cráneos masculinos encontrados en el pozo, Wang piensa que podrían pertenecer a miembros de algún clan enemigo de los habitantes de Honghe, y que fueron dejados allí como trofeos antes del abandono del asentamiento.

La investigadora Charlotte Roberts no ha dudado en calificar el estudio de notable "ya que pone en evidencia una violencia interpersonal catastrófica contra mujeres y jóvenes". A la investigadora también le ha parecido muy interesante el hecho de que el resto de esqueletos hallados en las fosas no tuvieran marcas de corte, lo que podría indicar un método diferente de decapitación.