Villa Romana

Nuevos hallazgos en Lucentum, la antigua ciudad romana junto a Alicante

Esta ciudad romana situado junto a Alicante lleva siendo excavada desde el siglo XVIII. La última campaña se ha centrado en una villa rural ya identificada, en la que se han descubierto nuevos ámbitos y reconstruido las estructuras ya desenterradas.

Hasta ahora solo se ha excavado una pequeña parte del complejo, que saldrá a la luz en futuras campañas.

Foto: Ayuntamiento de Alicante

El yacimiento tiene una extensa historia que se remonta hasta el neolítico, pues los primeros restos encontrados en la zona corresponden al quinto milenio antes de nuestra era, sin embargo fue en época íbera y especialmente romana que alcanzó su máximo apogeo.

Fue a principios del siglo IV que apareció en la cima de una colina en el Tossal de Manises un pequeño íbero asentamiento que se fue desarrollando con el tiempo hasta convertirse en una importante ciudad que ocupaba un área de 3,5 hectáreas.

La llegada de los cartagineses a Hispania supuso el fin del período de ocupación indígena, pues fue conquistada por Amílcar Barca y convertida en Akra Leuka, una fortificación equipada con artillería y un fuerte muro de piedra que aseguraba las comunicaciones entre Cartago Nova, el norte de la Península e Ibiza.

La villa contaba con molinos para exprimir tanto uvas como aceitunas.

Foto: Ayuntamiento de Alicante

A su vez esta base militar cayó ante las armas romanas. Ya fuera durante la Segunda Guerra Púnica o la campaña de Catón el Viejo del 195 a.C., la ciudad fue arrasada como demuestran las abundantes cenizas presentes en sus estratos. Sin embargo esto no supuso su fin, pues se la repobló al poco y llegó a convertirse en un importante municipio llamado Lucentum en época de Augusto, equipado con dos termas, templos para el culto imperial, y por supuesto un foro monumental.

El área residencial se articulaba alrededor de un patio porticado.

Foto: Ayuntamiento de Alicante

Fue en esta época que a su alrededor aparecieron numerosas villas y talleres en los que se producía vino, aceite y cerámica. La ciudad prosperó hasta el siglo III, momento en el que la fundación del más bien conectado Portus Ilicitanus (Santa Pola) le arrebató el control del comercio en la región. Destruida durante las invasiones bárbaras la población fue definitivamente abandonada a principios del IV, aunque unas pocas villas siguieron funcionando como molinos y centros de producción agrícola.

Mansión y granja

Dado que el núcleo urbano de la ciudad ya ha sido documentado extensamente, la campaña arqueológica de este año se ha trasladado a las afueras para estudiar una de estas residencias rurales: un complejo de 15.000 m2 que había caído en el olvido tras su identificación y excavación parcial durante los años ochenta.

Con participación de estudiantes de la Universidad de Alicante y especialistas de la Universidad de Cádiz los trabajos se han iniciado con una intervención para consolidar y reconstruir las estructuras, muy degradadas tras décadas de abandono. Así se han usado gaviones rellenos de piedras para sujetar los muros, al tiempo que se ha eliminado la tierra y plantas acumuladas por el tiempo en las áreas ya excavadas.

A la derecha de la imagen se pueden ver los gaviones usados para consolidar los muros

Foto: Ayuntamiento de Alicante

En una segunda fase se aplicó el georadar sobre el terreno, gracias al que se identificaron nuevas zonas de gran riqueza arqueológica. Al mismo tiempo los estudiantes reemprendieron las excavaciones bajo la dirección del catedrático Jaime Molina Vidal, sacando a la luz nuevas estancias que ayudarán a comprender mejor esta residencia rural.

Poco queda hoy de las estructuras, aunque sus cimientos de piedra permitirán a los arqueólogos reconstruir el trazado de los muros y las sucesivas fases de ocupación. 

Foto: Ayuntamiento de Alicante

Por lo que se sabe hasta ahora se trata de un conjunto de edificios que combina tanto una parte residencial, con habitaciones lujosamente decoradas y hasta una zona de baños, con otra dedicada a la explotación de vino o aceite; una mezcla habitual en el mundo romano mediante la que la élite social conseguía tanto una casa de campo como una fuente de ingresos.

En los próximos años Molina espera poder sacar a la luz todas las estructuras, y ha afirmado que este yacimiento “es el libro que nos va a permitir leer el origen de Alicante”, formado durante la Edad Media a partir de los centros romano-visigodos de la zona.

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