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Pesadilla económica

Número 199

Pesadilla económica

Este era el aspecto del sótano de un banco alemán en 1923: repleto de billetes cuyo valor real se acercaba progresivamente a cero. Durante la Gran Guerra, Alemania imprimió papel moneda para financiar el esfuerzo bélico, de modo que en la posguerra se desató la inflación. La agravaron las indemnizaciones de guerra porque se pagaban en marcos oro, y esta pérdida de reservas dejó la moneda alemana sin respaldo. Si en abril de 1919 un dólar costaba 12 marcos, en octubre de 1922 valía 3.180. En enero de 1923, el gobierno financió la resistencia a la ocupación francesa del Ruhr imprimiendo más papel moneda, con lo que llegó la hiperinflación: en noviembre se emitió un billete de 100.000 millones de marcos. Los precios de preguerra se multiplicaron por 14.000, los salarios se cobraban en especie y el precio de un café cambiaba entre que se pedía y se pagaba. Millones de personas se arruinaron, un trauma nacional que explica que el control del déficit sea sagrado para un gobierno alemán.

Para saber más

El armisticio de Compiègne, el final de la Gran Guerra, el preludio de la Segunda Guerra Mundial

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Este artículo pertenece al número 199 de la revista Historia National Geographic.