Misterios bajo las vendas

Nuevas tecnologías para estudiar las momias

Los Rayos X o la tomografía axial computarizada (TAC) han cambiado la manera de investigar en el mundo de la arqueología. El Museo Egipcio de Turín ha organizado una exposición para mostrar al público estos nuevos métodos de estudio científico que permiten revelar los numerosos misterios que se esconden bajo las vendas de las antiguas momias egipcias

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Foto: Museo Egizio di Torino

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El interior de una momia

Las momias actualmente se estudian con métodos no invasivos como los Rayos X o la tomografía axial computarizada (TAC).

Foto: Museo Egizio di Torino

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Momia de gato

Gracias la tomografía axial computarizada los arqueólogos detectaron dos objetos sin identificar colocados en las cuencas oculares del felino momificado.

Foto: Museo Egizio di Torino

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El cuerpo de Kha sin vendas

Se han analizado virtualmente dos de las momias más famosas del Museo Egipcio de Turin: las del matrimonio formado por el arquitecto Kha y su esposa Merit, descubiertas por el egiptólogo Ernesto Schiaparelli en 1906.

Foto: Museo Egizio di Torino

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Examen minucioso

Cada pieza puede ser examinada con todo lujo de detalles sin alterar su estructura gracias al avance de la ciencia y la tecnología.

Foto: Museo Egizio di Torino

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Cocodrilo momificado

Gracias a tecnologías no invasivas se puede ver el interior de una momia (en este caso, de cocodrilo) sin necesidad de abrir el sarcófago.

Foto: Museo Egizio di Torino

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Diversas técnicas

Otras técnicas importantes para la arqueología moderna son la fotogrametría y el examen multiespectral.

Foto: Museo Egizio di Torino

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La exposición "Arqueología Invisible"

La exposición muestra las enormes posibilidades que ofrece la tecnología en el mundo arqueológico.

El Museo Egipcio de Turín está considerado el segundo más importante del mundo después del de El Cairo. Los fondos de la institución turinesa son inmensos y conserva tesoros faraónicos de gran valor. Ahora, el museo acoge una exposición titulada Arqueología Invisible, una muestra que hace hincapié en cómo los modernos métodos científicos permiten estudiar, con un detalle que era impensable hace pocos años, restos arqueológicos milenarios, arrojando nueva luz sobre el pasado de la humanidad.

Unos de los objetos arqueológicos que pueden aportar más información a los investigadores son las momias, que actualmente se estudian con métodos no invasivos como los Rayos X o la tomografía axial computarizada (TAC). En el caso del museo de Turín, se han analizado virtualmente dos de las momias más famosas de la institución: las del matrimonio formado por el arquitecto Kha y su esposa Merit, cuya tumba intacta, que contenía un magnífico ajuar funerario, fue descubierta por el egiptólogo Ernesto Schiaparelli en 1906 en la necrópolis de Deir el-Medina, en la orilla occidental de Luxor.

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Revelando secretos

Kha fue un reconocido arquitecto que vivió durante la dinastía XVIII (1425-1353 a.C.) y murió hacia los 60 años. Los estudios han desvelado que padeció artrosis, cálculos biliares y sufría de una inflamación en el codo, seguramente debido a su trabajo. Bajo las vendas conserva objetos de oro y un collar con un escarabajo de piedra que contiene una inscripción funeraria destinada a facilitar su viaje al Más Allá. En cuanto a su esposa Merit, se ha comprobado que murió joven, antes que su esposo, y llevaba puesta una larga peluca y un collar de oro. Curiosamente, a ninguna de las dos momias se les extrajeron los órganos internos como ocurría habitualmente en el proceso de momificación, lo cual constituye un auténtico misterio.

Aparte de las momias humanas, también se han estudiado algunas momias de animales, como la de un gato, en la que el TAC mostró el cuerpo momificado del felino con dos objetos sin identificar colocados en sus cuencas oculares. Las nuevas tecnologías también han puesto en evidencia, sin embargo, estafas ancestrales, como el caso de una momia de cocodrilo que fue vendida como ofrenda para el dios cocodrilo Sobek, pero que en su interior sólo contenía los restos de un pequeño lagarto.

En la exposición también se muestran los resultados del estudio de algunos frascos sellados, que al parecer contienen una sustancia oleosa desconocida. Otras técnicas de estudio que presenta esta exposición y que se han revelado importantes para la arqueología moderna son la fotogrametría, que permite digitalizar un yacimiento y conservar la memoria de los distintos estratos de tierra antes de retirarlos, y el examen multiespectral, que usa frecuencias invisibles de espectro electromagnético sobre los restos de policromía para conocer qué tipo de pigmentos se usaron en la decoración de las tumbas.

Esta interesantísima exposición puede verse en Turín hasta el 6 de enero de 2020.