Prácticas funerarias

Los neandertales enterraban a sus muertos hace 41.000 años

Un reciente estudio realizado sobre los restos de un niño neandertal enterrado en la cueva francesa de La Ferrassie ha revelado que al parecer fue enterrado deliberadamente hace unos 41.000 años.

Reconstrucción del entierro de un niño neandertal en La Ferrassie.

Reconstrucción del entierro de un niño neandertal en La Ferrassie. Foto: Emmanuel Roudier

¿Enterrar a los difuntos fue una práctica llevada a cabo por los neandertales o es una innovación específica de nuestra especie? Existen indicios a favor de la primera hipótesis, aunque algunos científicos siguen siendo escépticos. Pero nuevas pruebas indican que, en efecto, los neandertales enterraron a sus muertos, exactamente del mismo modo en que lo hacen los humanos de hoy en día. Si bien ha habido y hay mucho escepticismo en torno a este tema, una reciente investigación parece haber hallado evidencias sólidas para zanjar la cuestión. Un estudio multidisciplinar, liderado por el paleoantropólogo Antoine Balzeau, que ha sido realizado en Europa por investigadores del CNRS (Centro Nacional Francés de Investigación Científica), el Museo Nacional de Historia Natural de Francia y la Universidad del País Vasco en España ha analizado el entierro de un niño neandertal de hace entre 41.000 y 40.800 años. Los resultados de su investigación se publican en la revista Scientific Reports.

Grabado que recrea un entierro llevado a cabo en la Prehistoria. De 'El hombre primitivo', publicado en 1870.

Grabado que recrea un entierro llevado a cabo en la Prehistoria. De 'El hombre primitivo', publicado en 1870.

Foto: Cordon Press

Los neandertales de La Ferrassie

Los descubrimientos de muchos esqueletos neandertales en Eurasia a principios del siglo XX habían llevado a algunos científicos a creer que estos humanos antiguos, de hecho, enterraron a sus muertos. Sin embargo, las dudas sobre este tema persistieron debido a que estos esqueletos no fueron excavados con técnicas arqueológicas modernas. Para obtener una respuesta concreta a tan peliagudo tema, el equipo de investigación decidió examinar los esqueletos de uno de los sitios neandertales más famosos de Francia: el refugio rocoso de La Ferrassie, en Dordoña. Aquí se encontraron, a inicios del siglo XX, seis esqueletos neandertales y, a principios de la década de 1970, el de un niño de dos años, que ha sido el objeto de la reciente investigación. Después de los análisis preliminares, los restos permanecieron guardados en los archivos del Museo de Arqueología Nacional de Francia durante más de 50 años, hasta ahora.

Reconstrucción de un cráneo neandertal adulto de 70.000 años descubierto en La Ferrassie.

Reconstrucción de un cráneo neandertal adulto de 70.000 años descubierto en La Ferrassie.

Foto: Cordon Press

En el refugio rocoso de La Ferrassie, en Dordoña, se encontraron seis esqueletos neandertales a principios del siglo XX y el de un niño de dos años a principios de los 70.

Los investigadores han vuelto a analizar los detalles de esta excavación y han reexaminado el material. En el transcurso de estos estudios descubrieron 47 nuevos huesos humanos que no habían sido identificados durante las excavaciones. Los inspeccionaron minuciosamente para comprobar su estado de conservación, y se realizaron estudios genéticos y de proteínas, además de someterlos a datación por radiocarbono. Los investigadores también regresaron a La Ferrassie para intentar encontrar más fragmentos de huesos. Y aunque no hallaron restos nuevos, se empleó la información anotada en los cuadernos de los investigadores originales para saber más cosas sobre el niño.

¿Enterrado deliberadamente?

El nuevo estudio también ha demostrado que el esqueleto infantil había sido enterrado en una capa sedimentaria que se inclinaba hacia el oeste (la cabeza, hacia el este, estaba más alta que la pelvis), mientras que las otras capas estratigráficas del sitio se inclinaban hacia el noreste. Los huesos estaban en su mayor parte intactos y presentes en su posición anatómica. La forma de preservación indicaba que el niño había sido enterrado inmediatamente después de la muerte. Además, el cuerpo estaba mucho mejor conservado en comparación con los restos de bisontes y otras especies de herbívoros que se hallaron en el mismo estrato. La ausencia de marcas de carnívoros, el bajo grado de alteración espacial, la fragmentación y la meteorización apuntaban hacia un entierro rápido y deliberado.

Un arqueólogo examina material de las excavaciones de La Ferrassie de la década de 1970.

Un arqueólogo examina material de las excavaciones de La Ferrassie de la década de 1970.

Foto: Antoine Balzeau – CNRS/MNHN

Los huesos del niño neandertal estaban en su mayor parte intactos y presentes en su posición anatómica. Además, había sido enterrado justo después de morir.

Además, el contenido de la capa donde se descubrieron los restos del niño resultó ser más temprano que el sedimento circundante. Finalmente, un hueso diminuto, identificado como humano por las proteínas y como neandertal por su ADN mitocondrial, pudo ser datado por radiocarbono, proporcionando una datación de alrededor de 41.000 años, lo que lo convierte en uno de los restos neandertales más recientes fechados directamente.Esta nueva información prueba que el cuerpo de este niño neandertal de dos años fue depositado a propósito en un pozo excavado en una capa sedimentaria hace unos 41.000 años; sin embargo, como apuntan los autores del estudio, serán necesarios más descubrimientos de estas características para comprender la cronología y la extensión geográfica de las prácticas funerarias neandertales.

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Prácticas funerarias neandertales en Irak

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