Animales de compañía

Monos de la India, mascotas en el Egipto romano

Un grupo de arqueólogos polacos que excava en el yacimiento de Berenice, junto al mar Rojo, ha descubierto que los esqueletos de monos hallados en una necrópolis de animales en 2016 son macacos procedentes de la India.

Macacos rhesus de la India

Macacos rhesus de la India. iStock

Los habitantes del Egipto romano importaban monos de la India como animales de compañía, según ha descubierto un equipo de arqueólogos polacos. Al examinar los esqueletos de monos enterrados en una necrópolis de animales ubicada en las cercanías del antiguo puerto de la ciudad de Berenice(fundada por Ptolomeo II), en el mar Rojo, los investigadores han podido comprobar que los primates eran macacos rhesus y macacos de Bonet, dos especies endémicas de la India y no especies locales como se creía hasta ahora.

Los investigadores han descubierto que los monos enterrados en la necrópolis de animales de Berenice eran macacos rhesus endémicos de la India.

Arqueólogos del Centro de Arqueología del Mediterráneo de la Universidad de Varsovia, de la Universidad de Delaware y un grupo de investigadores de la Academia Polaca de Ciencias han estado trabajando en Berenice desde 2008. Tras el descubrimiento de los esqueletos de monos en la necrópolis de animales en 2016, los investigadores asumieron que éstos pertenecían a varias especies de guenon, un simio bastante común en esta zona. Pero el reciente estudio de los huesos mediante el uso de escáneres 3D y su comparativa con otros han permitido hacer este increíble descubrimiento.

Esqueleto de mono excavado en el cementerio de Berenice, a orillas del mar Rojo.

Esqueleto de mono excavado en el cementerio de Berenice, a orillas del mar Rojo.

Marta Osypińska

Enterrados con cariño

Marta Osypińska, zooarqueóloga de la Academia de Ciencias de Polonia, ha afirmado: "Creemos que los influyentes romanos que vivían en Berenice, que en el siglo I se convirtió en un emporio comercial importante, querían pasar su tiempo de ocio en compañía de varios animales. Entre ellos también había monos". Las apreciadas mascotas fueron cuidadosamente enterradas en la necrópolis de animales y sus cuerpos dispuestos como si fueran niños dormidos. Además, a uno de los simios lo cubrieron con una tela de lana. Junto a la cabeza de otro mono se habían depositado dos grandes conchas, incluida una que procedía del océano Índico o de las costas del sureste de África. A ambos lados del animal, había también fragmentos de ánforas. Dentro de uno de estos fragmentos se encontró un trozo de tela, y en otro, el esqueleto de un lechón y tres gatitos. Según Osypińska, "éste es un hallazgo único. Hasta ahora, nadie había encontrado monos indios en yacimientos arqueológicos de África. Curiosamente, ni siquiera las fuentes escritas antiguas mencionan esta práctica".

Enterramiento de monos con conchas, un lechón y tres gatitos

Enterramiento de monos con conchas, un lechón y tres gatitos

Marta Osypińska

Un viaje largo y peligroso

El asentamiento de Berenice existió desde tiempos faraónicos. En el siglo III a.C. fue utilizado como puerto para el transporte de elefantes africanos de combate y como puesto de avanzada militar. Sin embargo, fue a partir de la conquista romana de Egipto cuando el puerto floreció. Se convirtió en un importante centro de comercio transoceánico entre Egipto, Oriente Medio e India. Anteriores hallazgos realizados por los arqueólogos en el lugar han confirmado los frecuentes contactos comerciales egipcios con el subcontinente indio. Especias, textiles y otros artículos de lujo se encontraban entre los productos transportados. Los trabajos de la misión arqueológica polaca han revelado asimismo la presencia de materiales orgánicos (pieles, tejidos de China e India, velas...) y botánicos perfectamente conservados: arroz, sésamo, loto, lirios, incienso, mirra, cocos, madera de teca... así como un conjunto de jarras indias que contenían ocho kilos de pimienta negra y que se descubrieron cerca del Gran Templo de Serapis.

Limpieza de los huesos de uno de los monos rhesus enterrados en en la necrópolis de animales de Berenice.

Limpieza de los huesos de uno de los monos rhesus enterrados en en la necrópolis de animales de Berenice.

Marta Osypińska

Berenice fue en un importante centro de comercio entre Egipto, Oriente Medio e India en el siglo I. Numerosos artículos de lujo se hallaban entre los productos transportados.

El transporte de monos desde miles de kilómetros de distancia con fines de entretenimiento no debía de ser fácil. Según Osypińska, "era necesario proporcionar a los animales la comida y el agua necesarias para una travesía de varias semanas a través del océano Índico y el mar Rojo. Desafortunadamente, tras su llegada a Berenice los monos no se adaptaron bien y murieron jóvenes. Probablemente el deterioro de su salud fue causado por la falta de fruta fresca y otros nutrientes". Durante su trabajo en Berenice, los arqueólogos han descubierto, además de esta necrópolis de animales, numerosos restos de fortificaciones monumentales, murallas defensivas, torres y un enorme complejo subterráneo.

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