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Desenterrando el pasado: Episodio 27

Los misterios de las tumbas egipcias del Reino Medio en Tebas

En la necrópolis egipcia de la antigua Tebas se está llevando a cabo un proyecto arqueológico cuyos descubrimientos revelan interesantes datos sobre la vida en el antiguo Egipto. Concretamente, sobre la vida de los faraones y los nobles allí enterrados durante el periodo del Reino Medio, la época dorada de esta civilización del País del Nilo.

En la necrópolis egipcia de la antigua Tebas se está llevando a cabo un proyecto arqueológico cuyos descubrimientos revelan interesantes datos sobre la vida en el antiguo Egipto. Concretamente, sobre la vida de los faraones y los nobles allí enterrados durante el periodo del Reino Medio, la época dorada de esta civilización del País del Nilo.

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TRANSCRIPCIÓN DEL PODCAST

Volamos de nuevo a Egipto, de la mano de un equipo español, así cómo de animados investigadores egipcios… Estos son los cánticos de los trabajadores del “Middle Kingdom Project”, del que hablaremos en este capítulo. Un proyecto internacional y multidisciplinar que se centra en documentar las tumbas de finales de la XI Dinastía y del Reino Medio en Tebas.

Esta época, el Reino Medio, es conocida como la época dorada de la civilización egipcia, cuando Egipto consigue la reunificación y se convierte en un Estado próspero y sólido. Entre los hallazgos más destacados de su trabajo está el del corazón encontrado en un depósito de momificación, un hecho muy extraño, ya que los egipcios siempre eran enterrados con este órgano. Se trata del corazón momificado del visir Ipi.

¿Cómo pasó esto? ¿Por qué alguien decidió no enterrarlo con el corazón? ¿Alguien cometió un error o fue un gesto deliberado para vengarse? Pasan los años y seguimos teniendo muchas preguntas sobre esta cultura, que es aún hoy, un referente de la nuestra. Nos adentramos a conocer un poco más la gran civilización que floreció a orillas del Nilo.

Bienvenidos a un nuevo capítulo de “Desenterrando el pasado”.

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Es evidente la fascinación que muchos sienten por el antiguo Egipto. Esta histórica civilización sigue seduciendo y asombrando pasados los milenios. Sus enormes pirámides, minuciosamente construidas, las leyendas y maldiciones en torno a las tumbas, y su pasado faraónico. El testimonio de la cultura egipcia ha impregnado occidente a lo largo de la historia.

La egiptomanía y su legado

A los egipcios debemos el calendario solar, la escritura o, inventos relacionados con la cosmética, un aspecto al que daban mucha importancia. Gracias a ellos tenemos por ejemplo, peines de marfil, el cepillo de dientes o también el lápiz de ojos. La fascinación por el antiguo Egipto se ha manifestado en la literatura, la arquitectura, el cine, la política, la religión o incluso otras manifestaciones del arte, como es la ópera Aida, de Giuseppe Verdi, estrenada en 1871.

Raúl Sánchez Casado es uno de los investigadores y el subdirector del proyecto que hoy nos ocupa. Según él, esta “egiptomanía” la hemos mamado de la cultura griega.

“Esta idea de Egipto como una cultura, con una civilización extraordinaria, con una religión extraordinaria, de misterios, de secretos, todo esto nos viene de los griegos y se ha ido construyendo a lo largo de los siglos hasta que ha llegado que llega hasta nosotros. en realidad somos herederos de una tradición de egiptomanía que arranca ya desde los propios griegos”.

La idea de Egipto como una cultura con una civilización extraordinaria, con una religión extraordinaria, de misterios, de secretos, todo esto nos viene de los griegos.

Así pues, los griegos propiciaron la egiptomanía… Este apasionado arqueólogo que ahora estamos escuchando, Raúl, es doctor en egiptología por la Universidad de Sevilla y está especializado en el estudio de la esfera funeraria y las prácticas culturales del Antiguo Egipto.

En este capítulo descubriremos el trabajo que, desde octubre de 2015, un equipo multidisciplinar capitaneado por investigadores españoles de la Universidad de Alcalá está realizando en este país. Se trata del “Middle Kingdom Project”, financiado, entre otros, por la Fundación Palarq.

“Tenemos un equipo de unos 60 investigadores. donde se incluyen egiptológicos epigrafistas, filólogos, arqueólogos, especialistas en cerámicas… participan investigadores especializados en territorio, fotografía satélite. Tenemos arquitectos y topógrafos, participa una geóloga con nosotros”.

Escuchamos a Antonio Morales Rondán. Él es el director del proyecto. Es, entre muchas otras facetas, profesor de Egiptología de la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid.

Hace ya algunos años, cuando se encontraba trabajando en Egipto, Antonio se topó con una serie de tumbas del Reino Medio, es decir, monumentos que fechan de 2.000 años a.C., que resultaban muy interesantes. Estas tumbas habían sido descubiertas entre los años 1920 y 1930 por una expedición del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Esta consiguió recopilar mucha información de las tumbas, pero su aproximación a las excavaciones era bastante superficial, no entraba al detalle.

Gracias al avance de la tecnología aplicada a la arqueología y al extenso equipo del proyecto, se ha podido recabar mucha más información, alguna de ella muy reveladora. Ahora lo veremos. Viajamos a la ciudad de Luxor que está a unos 700 kilómetros de El Cairo.

“En esta zona de Luxor, en la antigua Tebas, los egipcios distribuyeron sus monumentos de una manera muy particular. En la orilla este, en la zona Oriental, construyeron los asentamientos, talleres, templos dedicados a los dioses, y en la orilla occidental construyeron los monumentos funerarios, básicamente talleres, y templos funerarios dedicados a los monarcas difuntos, así como todas las tumbas de los monarcas y del resto del pueblo”.

Es justo en esta zona donde se encuentra el famoso Valle de los Reyes, la gran necrópolis destinada para el descanso final de la realeza egipcia. Es precisamente en este Valle, dónde se encuentra la archiconocida tumba de Tutankamón, descubierta por Howard Carter en el año 1922.

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Pero, ¿quién más está enterrado en esta zona? O, concretamente, en las necrópolis de Asasif y Deir el Bahari, que son las que están siendo estudiadas por el equipo del proyecto? Estas necrópolis cuentan con numerosas tumbas de grandes cargos cercanos al rey. Unos cargos que les permitían disfrutar de una propiedad funeraria donde construir su sepultura cercana a la construcción del monarca.

“A medida que nos vamos alejando del monumento del rey nos damos cuenta que los títulos de los difuntos enterrando en esta zona son menores. Por lo tanto no tienen tanto prestigio que los grandes cargos que son el círculo cerrado del faraón”.

A más proximidad al rey, más alto era el cargo y el prestigio de la persona enterrada.

La época dorada del antiguo Egipto

Las tumbas estudiadas corresponden al principio del Reino Medio egipcio, que como antes decíamos, se sitúa a principios del segundo milenio antes de Cristo. Este periodo de la historia de la civilización de Egipto es considerado, hoy en día, como la época dorada de la cultura egipcia.

¿Y porque dorada? Pues porque Egipto pasó de una época de crisis política, social y económica grave a convertirse en un Estado próspero y reunificado.

“La literatura, la arquitectura, la escultura, los formatos artísticos, la producción de cerámica indica que hemos llegado a un momento de unas formas extraordinarias en la producción y en el pensamiento. Y los próximos egipcios lo tomaran como tal en las etapas posteriores al reino medio.

Por decirlo de alguna manera la producción de carácter literario, el famoso cuento de Sinuhé, fue tomado en la época egipcia, pues como tomariamos en españa, para la literatura, El Quijote de Cervantes, no?”

La historia de Sinuhé seguramente os sonará porque en podcast anteriores hemos hablado de ello. Se trata de uno de los relatos más famosos del antiguo Egipto.

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En fin, esta época dorada es una etapa sin parangón en la historia de esta civilización que marcaría a las generaciones posteriores.

Cómo hemos dicho, el proyecto se centra en el estudio de las necrópolis tebanas (es decir, ubicadas en Tebas) de Deir el Bahari y Asasif… El equipo estudia, documenta y excava las sepulturas tratando de averiguar quiénes eran los altos cargos allí enterrados.

Raúl Sánchez, experto en mundo funerario egipcio, hace años que está interesado en los lazos sociales que unen a las familias de esta cultura. Le fascina el culto funerario que estas realizan a un difunto.

“Hay una serie de lazos que unen a las familias y que se refuerzan cuando el difunto pasa más allá… se refuerzan y se mantienen de manera post mortem. Al fin y al cabo a un difunto egipcio siempre vamos a tener que alimentarlo, que realizarle un culto para mantenerlo vivo, con bienestar en el más allà y de eso es responsable la familia”.

Es bien sabido que los antiguos egipcios creían que existía una vida de ultratumba, un Más Allá dónde los difuntos podrían reunirse con los Dioses. Por eso preparaban con mucho tiempo y con esmero su viaje al Más allá. Por eso era importante construir una sepultura que reuniera las condiciones óptimas para que la persona enterrada pudiera alcanzar la vida no terrenal.

Precisamente el equipo del “The Middle Kingdom Project” excava y analiza estos grandes complejos funerarios. Conozcamos cómo se estructuran estos.

Todas las tumbas egipcias tienen dos sectores.

“Hay una parte que para los egipcios fue más importante aún…. un sector público, que es accesible a los vivos, y es una capilla de culto es un lugar donde vamos a depositar las ofrendas y luego una parte subterránea que será la parte donde efectivamente está enterrado el cadáver y esta si que no es accesible. Pero la parte de arriba, la que es accesible y se decora con inscripciones, es un monumento a la memoria del difunto”.

Se quiere asegurar, así, el mantenimiento del estado del difunto y su memoria en el mundo de los vivos. Pero para poder perdurar en el tiempo, (la gran obsesión de los egipcios), el difunto no lo puede conseguir solo, sino que necesita de la ayuda de los vivos.

“Y esta ayuda de los vivos recae en la familia, en los sacerdotes que se contraten para ello y, al final, la mejor manera de perdurar es, como decían los propios egipcios, “dichoso es aquel del que se guarda un buen recuerdo”, pues, es permanecer en la boca de los vivos, que tu nombre se repetía, que se lean sus inscripciones… y de alguna manera se te recuerde, no?

Raúl nos habla de casi un “ejercicio de propaganda”, es decir, la persona enterrada se vende de alguna manera, quiere dejar grabadas en las paredes de la tumba su mejor versión.

El eterno debate: ¿excavar o no excavar?

“Evidentemente, va a potenciar aquellas cosas que lo glorifican, sus relaciones especiales con el faraón, las hazañas que ha tenido, los cargos que ha ejercido, las acciones buenas que ha podido realizar en su vida… La iconografía de las tumbas también es una representación de máximos, si representamos el ganado, ganado abundante, vacas super bien alimentadas, los pantanos llenos de peces y de aves. Es un mundo perfecto al que el difunto aspira, ¿no? La realidad sería mucho menos abundante, no?”

Imaginemos que trasladamos esta voluntad de mostrar solo lo bueno, lo mejor… podríamos hacer una comparación con el uso, en la actualidad, de una conocida red social.

“Totalmente, los egipcios serían unos maestros de instagram”.

Hemos contado en otros episodios dedicados a Egipto el debate que hay entre excavar o no, es decir, es correcto o no, perturbar la paz de los allí enterrados, ya que estaríamos violando su privacidad. Es conocida, por ejemplo, la creencia de la maldición del faraón. Esa que dice que cualquier persona que moleste la tumba de un faraón del Antiguo Egipto morirá en poco tiempo.

Bien, le preguntamos al director del proyecto qué opina sobre este controvertido tema.

“En cierto modo a pesar de que podamos estar rompiendo una fórmula básica de tratamiento de la tumba que era no acceder a la parte privada en cierto modo estamos salvando estos difuntos porque estamos recuperando sus nombres que algunos de ellos estaban perdidos y sin ellos no podrían existir en el más allà”.

“Totalmente, los egipcios serían unos maestros de instagram”.

Por lo tanto, Antonio resalta la función de recuperar la memoria de estos difuntos, de volver a poner sus nombres en boca de la gente. Sin embargo, Raúl va más allá y asegura que los egipcios estarían contentos con el trabajo de los arqueólogos para restaurar la memoria de los muertos.

“Yo quiero pensar que los egipcios no estarían para nada enfadados con los arqueólogos porque al fin y al cabo nosotros lo que estamos haciendo es restaurar los monumentos, estamos volviendo a escribir sus nombres. Al final estamos haciendo lo que ellos querían que su nombre perviva entre los vivos”.

Imaginaos por un momento cómo puede ser, las sensaciones que puede uno sentir, al entrar en una tumba egipcia. Para Raúl el sentimiento que te despierta al estar allí es de total respeto: por los obreros egipcios que con su esfuerzo crearon el monumento, por los artesanos que decoraron la tumba y, cómo no, por el difunto que un día yació allí.

“Una vez tuvimos un… yo me acuerdo que estamos en la cámara funeraria del Iti… y una de estas veces de que en Egipto se va la luz… y nos quedamos completamente a oscuras y yo pensaria podría dar miedo no? Pero en el fondo no sentí esa sensación de miedo… yo pensé ahora estoy viviendo como esta cámara estuvo concebida para ser? Completamente oscura en silencio, un lugar de descanso”.

Cómo en toda excavación y campaña arqueológica, el registro, documentación y almacenamiento del material encontrado es clave. Recordemos que de Egipto, los arqueólogos no se pueden llevar nada, por lo tanto tienen que trabajar y documentar in situ. En cada campaña recopilan una cantidad ingente de material, por eso llevan a cabo un sistema de registro muy minucioso. De momento, no han perdido ningún objeto o pieza, eso sí, se han pasado horas buscando algo que no estaba en su sitio.

“Nunca se nos ha perdido nada, pero este tipo de cosas, yo creo que estaba aquí y por algún motivo luego muchas veces los propios obreros movemos una caja de sitio porque buscamos una cosa mayor, pues se descolocan… si que es verdad que muchas de las veces hemos pasado más horas de las que me gustaría reconocer buscando un objeto y luego ha aparecido en otro sitio que se supone que no debería estar allí”.

Hay que tener en cuenta, además, que los inspectores del ministerio egipcio de antigüedades y conservación supervisan que los miembros del proyecto cuiden bien el patrimonio.

Al principio del podcast hemos escuchado estos cánticos

“A nivel de excavación los obreros egipcios son extremadamente animados, y eso se manifiesta en que muchos de los trabajos lo realizan cantando y hay mucha algarabía de movimiento, no solo los sonidos del trabajo sino de estos cánticos… ese es el sonido de una excavación arqueológica en Egipto”.

“Lo que son especialmente contagiosos son las canciones que ellos utilizan para los cumpleaños… como estamos allí un mes y medio allí pues es normal que haya algún cumpleaños de los miembros egipcios o del propio equipo y al final se cantan las canciones y esas ya las tenemos interiorizadas, la verdad te integras y ya te las sabes de memoria”.

Uno de los hallazgos más destacados y misteriosos realizados por el equipo de este proyecto es el corazón momificado de un asesor político, el visir Ipi. Sí, sí, lo habéis oído bien. Encontraron un corazón momificado. Un órgano del cuerpo separado del difunto, una práctica muy poco común en la cultura egipcia.

“El caso del corazón de Ipi es un caso raro, raro donde los haya porque para los egipcios el corazón era el órgano más importante del cuerpo… ellos daban poca importancia al cerebro… los sentimientos la voluntad los actos, todo radica en el corazón, la esencia de una persona radica en el corazón.

Los egipcios sacaban el corazón del difunto, lo momificaban y luego, lo volvían a depositar en el cuerpo para que así pudiera hacer su viaje al Más Allá.

Para saber más

¿Cuánto sabes sobre momificación en el Antiguo Egipto?

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Uno de los miembros del equipo encontró el corazón dentro de una jarra en un depósito de momificación, allí dónde se momificaban los individuos. En estas jarras se depositaban las conocidas como bolsas de natrón: unas bolsas hechas de téxtil y contenían sales que se usaban para la momificación de los cuerpos. La forma y el peso de estas bolsas era muy parecida al de un corazón.

En un primer momento pensaron en la posibilidad de que el corazón hubiera sido robado deliberadamente por algún enemigo de la familia.

“Conocemos que se producen ataques a difuntos por parte de familiares de otras dinastías que quieren acabar con la memoria del difunto y del masa allá. Que se destruyen ataúdes, cadáveres, destruyen jeroglíficos y las representaciones en las tumbas para acabar con sus memorias, pero no es el caso del monumento del Ipi…"

Pero en este caso no… Así que la hipótesis que cobró más sentido es que durante el proceso de momificación por error confundieran el corazón con restos de material cómo vendajes o sangres extraídos del cuerpo del difunto y lo olvidaron en una de las jarras del depósito.

“Muy probablemente algún sacerdote cometiendo un error grave para aquellos que creían en la travesía en el más allá del difunto Ipi y en la necesidad de su corazón, pues dejaron el corazón en una de las jarras como si se tratara de una bolsa de natrón”.

Lo más fascinante de adentrarse en la cultura egipcia es darse cuenta de lo poco que hemos cambiado. Nos interesan y sufrimos por los mismos temas… el amor y la muerte.

“Sin embargo no deja de asombrarme que el ser humano en general sigo teniendo los mismos problemas, los poemas de amor del siglo XIV a.C. donde el Egipto faraónico nos habla de conflictos, de un amor no correspondido, de sorpresa, de engaños que ocurren también hoy en dia desgraciadamente, y que nos indica que hoy en día no hemos cambiado mucho.

En fin, amamos y odiamos igual ahora que como lo hacían en su momento los egipcios.

El equipo de “The Middle Kingdom” continuará trabajando en la zona del Valle de los Reyes, excavando y documentando minuciosamente (tratando de no perder nada) las tumbas de los altos cargos allí enterrados. Antonio y su equipo tratarán de averiguar más sobre el Reino Medio, el periodo de mayor impacto en la historia del Egipto faraónico.

Porque ya sabéis, a fin de cuentas, conocer nuestro pasado es conocernos mejor en el presente.