Literatura del siglo XX

Milan Kundera, un escritor entre la ironía y la profundidad

El autor de ‘La insoportable levedad del ser’ escribió 13 novelas en las que se entrelazan la filosofía, la política y la historia, sirviendo como escenarios desde los que retratar los dilemas y contradicciones de la propia existencia humana.

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Milan Kundera se crio en un hogar en el que la música nunca dejaba de sonar. Nacido en la República Checa el 1 de abril de 1929, el hijo de Matilda Kunderová y Ludvik Kundera aprendió este primer arte de su padre, que era pianista, musicólogo y director de la Academia de Música de Brno. Durante su juventud, siguió el camino trazado por su progenitor y estudió musicología y composición, sin embargo, su expresión más genuina surgiría de otra disciplina que tardaría poco tiempo en llegar: la escritura.

Después de terminar la escuela secundaria, Kundera empezó la carrera de literatura y estética en la Universidad Carolina de Praga. Al terminar el segundo, el joven decidió cambiar de rumbo y se matriculó en la Facultad de Cine de la Academia de Praga, de donde se graduó en 1952. Aquella formación le sirvió para trabajar como profesor de historia del cine en la Academia de Música y Arte Dramático y en el Instituto de Estudios Cinematográficos de Praga, una tarea que combinaba con sus primeros esbozos literarios y con conciertos de jazz.

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Vínculos con el Partido Comunista

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Milan Kundera se afilió al Partido Comunista de su país, del que fue expulsado en 1950 por “actividades contra el partido” y “posiciones individualistas”. En aquella época, el escritor terminó sus dos primeros poemarios, El hombre es mi jardín (1953) y Monólogos (1957), en los que se advertía su clara posición procomunista. Sin embargo, el pensamiento de Kundera fue cambiando a medida que pasaban los años y, en 1967, publicó La Broma, su primera novela, planteada como una sátira del comunismo estalinista. Al año siguiente, recibió el Premio de la Unión de Escritores Checoslovacos como reconocimiento por su obra.

El mismo año que publicó La Broma, Milan Kundera se casó con la compositora musical Vera Hrabankova y, poco tiempo después, a raíz de la invasión soviética, sus obras fueron prohibidas en la República Checa y él perdió el trabajo. Entonces, Kundera retomó la música y trabajó como pianista de jazz durante unos meses.

En 1970, el autor fue expulsado de nuevo (y esta vez, de manera definitiva) del Partido Comunista al que había sido readmitido en 1956 por su relación con la Primavera de Praga. Tras el incidente, Kundera se alejó cada vez más de la ideología del partido, al estar en desacuerdo con sus posiciones colectivistas y totalitarias. Aquel año publicó El libro de los amores ridículos, su primer volumen de cuentos, que posteriormente sería leído como una novela.

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Milan Kundera es considerado uno de los autores checos más importantes, junto a Kafka y Havel.

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Una nueva vida en Francia

A mediados de la década de 1970, Milan Kundera y su esposa decidieron emigrar a París, en Francia, deseando dejar atrás la compleja situación política en la que se encontraba su país. Cuatro años más tarde, en 1979, Kundera tuvo que ver cómo las autoridades comunistas de la antigua Checoslovaquia le retiraban la nacionalidad checa, quedando despojado de aquel importante vínculo con su país natal.

Inspirado en las inquietudes y tensiones que existían entre el Este y Occidente, el autor escribió El libro de la risa y el olvido, una novela dividida en siete partes en la que explora la naturaleza del olvido (tal y como ocurre en la historia, la política y la vida de las personas) a través de personajes checoslovacos que se oponen al régimen comunista de su país.

En Francia, además de continuar con su creación literaria, Milan Kundera trabajó como profesor de literatura comparada en la Universidad de Rennes y, más tarde, en la École des Hautes Études de París. Después de recibir la nacionalidad francesa en 1981, el escritor colaboró durante años en la revisión de la traducción de sus primeras obras, escritas enteramente en checo, y recibió el prestigioso Premio Europa de Literatura.

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‘La insoportable levedad del ser’, una obra maestra

En 1984, Kundera publicó su obra maestra, La insoportable levedad del ser, una novela que dio la vuelta al mundo y que rápidamente se convirtió en un éxito internacional, vendiendo millones de ejemplares durante los años ochenta. La novela, que parte de la idea del “eterno retorno” acuñada por Friedrich Nietzsche, recorre la historia de dos personajes principales, Teresa y Tomás, y otros dos personajes secundarios, Sabina y Franz, adentrándose en la complejidad de su carácter, en sus deseos y contradicciones, y en la búsqueda de aquello que da sentido a sus vidas.

En esta novela se perciben los rasgos característicos más importantes de toda la obra literaria de Milan Kundera: la mezcla entre la filosofía, la política y la historia; la introducción de pasajes que se acercan más al ensayo que a la novela a lo largo del texto; la narración coral a través de los distintos personajes; la profundización en los aspectos trágicos y cómicos del totalitarismo; y la unión de todo ello a través de la ironía y el humor.

Muchos críticos han considerado que las 13 novelas de Milan Kundera deben leerse como “una obra completa”, en la que se van repitiendo los temas que inquietaron más al escritor: el amor, la identidad, el exilio, el arte y el sentido. Todo ello a través de un juego incesante entre el autor y el lector que Kundera recuperó de autores como Miguel de Cervantes, Laurence Sterne, François Rabelais y Denis Diderot, reivindicando la libertad del género novelístico y la posibilidad de desligarse de la verosimilitud a través de la literatura.

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Portada original de La fiesta de la insignificancia.

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Aplaudido a nivel mundial

A partir de 1993, Milan Kundera renunció a su idioma materno para pasar a escribir únicamente en francés. Tras publicar su última obra escrita en checo, La inmortalidad, en 1990 y abrumado tras el éxito que consiguió a raíz de La insoportable levedad del ser, el autor decidió alejarse de la prensa para llevar una vida más tranquila, negándose incluso a conceder entrevistas durante varios años.

En 1985 recibió el Premio Jerusalén, concedido a escritores que han luchado por la libertad de la sociedad a través de su literatura, y en 2007 el Premio Nacional Checo de Literatura. Poco antes, en 2006, Kundera pudo ver cómo La insoportable levedad del ser se publicaba por primera vez en su país, veintidós años después de haber sido editada en Francia. Y, en 2019, el autor recuperó la nacionalidad checa, recibiendo las disculpas del país a través del Embajador de la República Checa en Francia por los ataques que sufrió durante años.

Milan Kundera se despidió de la literatura con La fiesta de la insignificancia, una última novela en la que asocia el humor con la insignificancia e invita al mundo a reconciliarse con su imperfección. Fue nominado en diversas ocasiones al Premio Nobel de Literatura, pero, sin embargo, jamás llegó a recibir tal reconocimiento. El 21 de septiembre de 2020 ganó el Premio Franz Kafka por su impresionante trayectoria literaria, compuesta por cuatro ensayos, una obra de teatro, dos libros de poesía y una larga lista de novelas, y el 11 de julio de 2023, falleció a los 94 años en su casa de París.

Por su maestría literaria y la capacidad de llegar al interior de lectores de cientos de países, Milan Kundera ha sido considerado uno de los autores más importantes de la República Checa, junto a Kafka y Havel, y uno de los escritores más queridos del siglo XX, dejando a su paso por el mundo tramas, personajes y frases (como la maravillosa Es muss sein!) que todavía resuenan en el corazón de su devoto público.