Literatura italiana

Luigi Pirandello, el gran novelista y dramaturgo de Italia

La obra del gran novelista italiano Luigi Pirandello lleva al límite de lo real y lo ficticio la contradicción del espíritu humano. Sus creaciones literarias, pobladas por personajes perdidos en mundos donde la existencia es triste y gris, lo llevaron a ganar el Premio Nobel en el año 1934. Asimismo, sus comedias teatrales son consideradas hoy en día como precursoras del "teatro de lo absurdo".

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Agudo observador de la naturaleza humana y narrador de lo absurdo de la existencia, el novelista y dramaturgo Luigi Pirandello nació en Sicilia, cerca de la localidad de Porto Empedocle, el 28 de junio de 1867. Convencido seguidor del relativismo total, el escritor creía que nada en la vida tiene un final y que no existen las verdades absolutas. Pirandello se convirtió en uno de los autores teatrales más importantes y exitosos de la Europa de entreguerras, y sus obras tuvieron y siguen teniendo una enorme influencia en el arte dramático.

La generación siciliana

Los padres de Luigi Pirandello pertenecían a la burguesía, y se habían enriquecido gracias al comercio familiar de azufre que dirigía su padre. Asimismo su madre, Caterina, era la hija de un prestigioso abogado de Agrigento. Ambas familias eran fervientemente antiborbónicas y defensoras de la unificación de Italia (el movimiento conocido como Il Risorgimento, liderado por Giuseppe Garibaldi). Tras la unificación, Caterina vio que el idealismo de su juventud no tenía cabida en la realidad del país y sufriría una gran decepción, y ese sentimiento de traición y de resentimiento sería asimilado por su hijo que lo reflejaría en alguna de sus primeras obras como es el caso de Los viejos y los jóvenes, que Pirandello definía como "la muy amarga y poblada novela de Sicilia en 1870, en la que está encerrado el drama de mi generación".

Porto Empedocle, la localidad marina que vio nacer al dramaturgo Luigi Pirandello. 

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La decepción sufrida, sobre todo por la madre, tras la unificación, Pirandello lo asimilaría como un sentimiento de traición y de resentimiento que reflejaría en sus primeras obras.

En 1880, la familia se trasladó a Palermo, donde el distanciamiento entre Luigi y su padre empezó a ser cada vez más evidente, sobre todo cuando el joven descubrió unas cartas comprometedoras de su progenitor que revelaban la existencia de una relación extramarital. Esta creciente desconfianza llevó a Luigi a un progresivo acercamiento a su madre que acabó convirtiéndose en auténtica veneración. A la muerte de Caterina, Luigi reflejaría la profundidad de sus sentimientos hacia ella en una obra del año 1915 titulada Colloqui con i personaggi (Charlas con los personajes). Poco después, Luigi empezó a sentirse atraído por su prima Lina, algo que no fue visto con buenos ojos por su familia. Para que se le permitiese entablar una relación seria con ella, pidieron a Luigi que dejara sus estudios para dedicarse al negocio de azufre, y así lo hizo. Durante unas vacaciones de verano, en 1886, el joven trabajó con su padre, y esa experiencia constituyó la base para sus futuras obras Il Fumo (El humo) o Ciàula scopre la Luna (Ciàula descubre la Luna). Finalmente el matrimonio, que parecía inminente, nunca se llegó a celebrar.

Pirandello en 1884, a la edad de 17 años.

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Locura e intento de suicidio

Mientras estudiaba Derecho y Letras en la Universidad de Palermo, el joven Pirandello trabó amistad con el político y periodista Giuseppe De Felice Giuffrida y conocería también a la que sería su futura esposa, María Antonietta Portulano, una chica tímida de buena familia con la que se casó en 1894 (y con la que tendría dos hijos y una hija) tras haber pasado unos años estudiando en las universidades de Roma y de Bonn. Ese mismo año publicó su primera novela de relatos titulada Amores sin amor.

Pero en 1903, un accidente catastrófico en una mina de azufre en la que su padre había invertido un enorme capital propio y también parte de la dote que había proporcionado la familia de Antonietta provocó el desastre económico de la familia. Antonietta sufrió un golpe emocional devastador, del que no lograría recuperarse, y Pirandello empezó incluso a albergar pensamientos suicidas. Para poner remedio a la desesperada situación en la que se encontraban, el autor solicitó aumentar sus horas de trabajo en el Instituto Superior de Magisterio de Roma, donde impartía clases de italiano, así como también de alemán. Además solicitó una retribución económica por sus obras a las revistas a las que anteriormente había regalado sus relatos.

Maria Antonietta Portulano, la mujer de Pirandello, sufrió un profundo shock cuando la economía familiar casi cae en la ruina a causa de un accidente en la mina de azufre donde estaba invertido su capital. 

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Un accidente catastrófico en la mina de azufre en las que su padre había invertido un enorme capital propio y parte de la dote de Antonietta provocó el colapso económico en la familia.

Durante toda esta dura situación, Pirandello escribió una obra titulada El difunto Matías Pascual, inspirada en el desastre sucedido en la mina de azufre de su padre y en los problemas económicos derivados del accidente. La obra fue publicada por entregas en la revista New Anthology y supuso un giro narrativo en la obra de Pirandello. El difunto Matías Pascual, anticipo de un tipo de relato en el que lo fundamental era la psicología de los personajes, cuenta la historia de un hombre que se hace pasar por muerto con la intención rehacer su vida. Al final acaba por volver con su antigua familia y vive una existencia marginal y más triste aún que la que había dejado. Traducida a numerosos idiomas, la obra obtuvo un enorme éxito y proporcionó a su autor la posibilidad de poder publicarla en la prestigiosa editorial Treves (en la que publicaron algunos de los autores italianos más importantes de la época), y en la que en 1906 también publicaría su colección de novelas Erma Bifronte.

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Fascismo y Premio Nobel

En 1919, los problemas mentales de su esposa se habían agravado de tal manera que Pirandello se vio obligado a ingresarla en un sanatorio mental a pesar de que él creía que aún era capaz de cuidarla en su casa. María Antonietta pasó el resto de su vida en el sanatorio (donde moriría el 20 de diciembre de 1959). En 1921, Pirandello estrenaría una de sus obras más famosas, Seis personajes en busca de autor (que sería publicada en 1925), que concitó tanto defensores como detractores. En 1924, Pirandello solicitó a Benito Mussolini el ingreso en el Partido Nacional Fascista y tras ser aceptado asumió la dirección artística y la propiedad del Teatro d'Arte di Roma. Pirandello llegó a describirse a sí mismo como "fascista porque soy italiano" y su simpatía por el duce le granjeó el apodo P. Randello (randello en italiano significa garrote), que le puso la revista satírica Il Becco Giallo. Pirandello siguió incansable escribiendo novelas, y entre 1925 y 1926, su última y quizá más importante novela, Uno, Nessuno e Centomila (Uno, nadie y cien mil), se publicó por entregas en la revista Fiera Letteraria.

Debido a sus simpatías con el fascismo y su cercanía con Mussollini, Pirandello llegó a tener un encuentro con el entonces ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels. 

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En 1924, solicitó a Benito Mussolini que lo aceptara en el Partido Nacional Fascista y tras ser aceptado asumió la dirección artística y la propiedad del Teatro d'Arte di Roma.

Luigi Pirandello, que ya había logrado fama internacional, fue nombrado Académico de Italia en 1929, y en 1934 recibió el Premio Nobel de Literatura. El escritor declaró públicamente su respaldo a la anexión de Abisinia por parte de Italia, y como muestra de su apoyo a la causa entregaría la medalla que acompañaba a la concesión del Premio Nobel al gobierno fascista para que la fundiera y con las ganancias contribuyera a financiar la campaña de Abisinia. Pero al final, a pesar de su apoyo a Mussolini, Pirandello no pudo evitar mantener varios desencuentros con algunos líderes fascistas del partido, por lo que acabaría rompiendo el carné y afirmaría: "Soy apolítico, solo soy un hombre en el mundo". A partir de entonces, el escritor estaría constantemente bajo el vigilante punto de mira de la OVRA, la policía secreta fascista.

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Pirandello murió en soledad en su casa de Roma a causa de una neumonía el 10 de diciembre de 1936. El gran autor italiano no tuvo un funeral de Estado. Mussolini se lo había ofrecido en vida, pero Pirandello lo rechazó. Los restos mortales de Luigi Pirandello fueron incinerados y tras diez años, como marcaba la ley, recibieron eterna sepultura, no sin antes haber pasado por alguna que otra alguna vicisitud (al parecer, unos pilotos norteamericanos se negaron a esparcir sus cenizas desde el aire). Hoy en día, los restos del escritor y dramaturgo descansan en una roca cerca de su casa natal en Sicilia, un lugar que hoy es un museo, a la sombra del famoso "pino de Pirandello".