Arte y arquitectura

Lluís Domènech i Montaner, una de las grandes figuras del Modernismo

El genial arquitecto sentó las bases de la arquitectura modernista en Cataluña, convirtiéndose en uno de los principales referentes para todos aquellos arquitectos que siguieron esta corriente artística a finales del siglo XIX y principios del XX. Domènech i Montaner, autor de obras tan emblemáticas como el Hospital de Sant Pau de Barcelona, influyó en futuras figuras de este estilo arquitectónico, como el propio Antoni Gaudí, que a la postre se convertiría en otro icono modernista.

Fotografía de autor desconocida tomada en el año 1915 de Lluis Domenench i Montaner.

Fotografía de autor desconocida tomada en el año 1915 de Lluis Domenench i Montaner.

Fotografía de autor desconocida tomada en el año 1915 de Lluis Domenench i Montaner.

Foto: PD

Lluís Domènech i Montaner, fallecido el 27 de diciembre de 1923, es, posiblemente, uno de los arquitectos modernistas más importantes de nuestro país. Aunque no solo destacó en su disciplina, sino que Domènech i Montaner fue una figura polifacética que llevó a cabo incursiones en distintos campos artísticos y del saber, en los que desarrolló sus facetas como dibujante, encuadernador, editor e historiador. Tampoco descuidó otra de sus grandes pasiones, la política. De hecho, Domènech i Montaner fue diputado por la Lliga Regionalista en las Cortes de Madrid.

Pero no cabe duda de que la arquitectura fue su campo de acción más importante. Y su vida pública y social giró precisamente en torno a esta disciplina. Domènech i Montaner, que también fue profesor en la Escuela de Arquitectura de Barcelona (institución donde ejerció como director durante veinte años), fue el autor de una nueva forma de construir y artífice de un novedoso repertorio ornamental que le permitió colaborar con los mejores artistas y artesanos del momento.

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Un hombre polifácetico

Lluís Domènech i Montaner nació el 30 de diciembre de 1849 en Barcelona, en el seno de una familia acomodada. Lluís fue el cuarto de siete hermanos. Cuando el joven terminó sus estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid viajó por Europa, donde entró en contacto con las nuevas tendencias arquitectónicas. Pero tras el fallecimiento de su padre en 1873, Domènech tuvo que regresar a Barcelona para ayudar a su familia en la editorial familiar. A partir de ese momento, Domènech i Montaner alternaría el trabajo editorial con sus primeros encargos profesionales como arquitecto.

Domènech i Montaner viajó por Europa para conocer las nuevas tendencias arquitectónicas.

Retrato de Lluís Domènech i Montaner realizado por el artista Ramon Casas.

Retrato de Lluís Domènech i Montaner realizado por el artista Ramon Casas.

Retrato de Lluís Domènech i Montaner realizado por el artista Ramon Casas.

Foto: PD

En 1875, Lluís se casó con Maria Roura, con la que tendría ocho hijos. Fue ese mismo año cuando se incorporó como profesor en la Escuela de Arquitectura, donde formó a futuras figuras en esta materia, como Josep Puig i Cadafalch, Antoni Gaudí o Josep Maria Jujol. 

En los inicios de su carrera profesional, Domènech i Montaner se había asociado con el arquitecto catalán Josep Vilaseca i Casanovas, con quien había estudiado en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Pero años más tarde se desvinculó de Vilaseca y se unió a un equipo de arquitectos, artistas y artesanos de reconocido prestigio con los que empezó a trabajar en proyectos propios. 

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Colaboraciones editoriales

La dedicación a la arquitectura de Domènech i Montaner sería sumamente fructífera y se prolongaría durante cincuenta años, a lo largo de los cuales fue el responsable de obras de gran relevancia, como el actual Museo de Zoología de Barcelona, construido originalmente como restaurante (Castillo de los Tres Dragones) con motivo de la Exposición Universal que tuvo lugar en la Ciudad Condal en 1888.

Pero fueron muchos los proyectos en los que participó el arquitecto catalán. En 1908, remodeló el Palau de la Música Catalana, edificio que, al igual que los que proyectaría posteriormente, incorporó una gran profusión de mosaicos, cerámicas y vidrio policromados. Entre sus muchas obras también se cuentan el Hospital de Sant Pau, situado muy cerca de la Sagrada Familia, otro de los iconos de la ciudad y muestra de su genialidad creativa; también destaca la Casa Lleó Morera, en pleno Paseo de Gracia de Barcelona, o la Casa Navàs, en la ciudad de Reus.

Es responsable de obras de gran relevancia como el actual Museo de Zoología o el Hospital de Sant Pau.

Castell dels Tres Dragons, actual Museo de Zoología de Barcelona.

Castell dels Tres Dragons, actual Museo de Zoología de Barcelona.

Castell dels Tres Dragons, actual Museo de Zoología de Barcelona.

Foto: Canaan (CC BY SA 4 0)

Pero como se ha apuntado anteriormente, Domènech i Montaner también destacó como diseñador de tipografías y encuadernaciones de libros además de como ilustrador. El arquitecto colaboró con las principales imprentas y editoriales del momento y también con importantes publicaciones catalanas de la época como La Renaixença o La Veu de Catalunya. Publicó también una gran cantidad de libros y de artículos, y fundó la revista El Poble Català.

Asimismo, entre 1886 y 1897, su empresa familiar, la editorial Montaner i Simón, publicó, bajo la dirección del arquitecto, la monumental Historia general del arte, con una primera parte escrita e ilustrada por el propio Domènech y que posteriormente continuaría Josep Puig i Cadafalch.

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Activismo político

La vertiente política de Domènech i Montaner empezó muy pronto. De hecho, fue uno de los impulsores del catalanismo político y fundador de la Lliga Regionalista, primera fuerza política de Cataluña en aquellos tiempos. Domènech fue también miembro de la Jove Catalunya y del Centre Català, presidente de la Lliga de Catalunya en 1888 y presidente de Unión Catalanista en 1892 (organización que había fundado en 1891). Posteriormente ingresó en el Centre Nacional Català en 1899.

Además, el arquitecto fue uno de los organizadores de la asamblea que aprobó las Bases de Manresa (un texto en el que se ponían las bases para un futuro autogobierno de Cataluña), presidiendo la sesión inaugural en 1892. Posteriormente, en 1901, fue elegido diputado por La Lliga Regionalista en las Cortes hasta 1904, cuando, desencantado con la política, la abandonó para dedicarse de lleno a la investigación arqueológica e histórica. 

Fue uno de los organizadores de la asamblea que aprobó las Bases de Manresa, presidiendo la sesión inaugural.

lustración de Jaume Pahissa i Laporta de la Asamblea de Manresa.

lustración de Jaume Pahissa i Laporta de la Asamblea de Manresa.

lustración de Jaume Pahissa i Laporta de la Asamblea de Manresa.

Foto: PD

En los últimos años de su vida, Domenech i Montaner enfermó de cáncer de estómago. Con su salud mermada y terriblemente decepcionado con la política y con algunos de sus compañeros de profesión, delegó gran parte de su labor profesional en uno de sus hijos y en su yerno. De esta manera, el arquitecto pudo dedicarse en exclusiva a sus estudios históricos y, en especial, a la heráldica, disciplina por la que en ese período sintió un gran interés.

Tras su muerte en 1923, y a pesar de su voluntad de ser enterrado en el panteón familiar en la población de Canet de Mar, las circunstancias políticas (la recientemente proclamada dictadura de Primo de Ribera) impidieron un entierro y un funeral públicos, ya que las autoridades temían que el acto pudiera acabar convertido en una manifestación política. Finalmente, el gran arquitecto modernista fue enterrado en el cementerio de Sant Gervasi, en Barcelona, donde sus restos descansan desde entonces.