Historia de la medicina

James Parkinson, el médico que describió los síntomas de la enfermedad que lleva su nombre

En 1817, el británico James Parkinson publicó el "Ensayo sobre la parálisis agitante", un texto que se convertiría en uno de los más importantes para la neurología. El ensayo describe los síntomas de la que sería conocida como enfermedad de Parkinson, una combinación de parálisis y temblores asociados a fallos en la transmisión de información entre las neuronas del cerebro humano.

El Parkinson es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso.

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James Parkinson nació el 11 de abril de 1755. Este científico inglés es conocido principalmente por haber sido el primero en describir la terrible enfermedad que lleva su nombre, pero no solo por eso. Parkinson fue un hombre multidisciplinar. Su trabajo abarcó un gran número de especialidades científicas, desde la paleontología (disciplina en la que publicó varias obras), la botánica, la geología (fue uno de los trece fundadores de la Sociedad Británica de Geología) hasta la cirugía. De hecho, Parkinson ejerció la medicina durante más de tres décadas en su consulta en las afueras de Londres.

Pero el trabajo con el que Parkinson logró contribuir a cambiar el futuro de millones de personas en todo el mundo fue la primera (aunque no detallada) descripción de los síntomas de la dolencia que fue conocida más tarde como "mal de Parkinson", una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta el movimiento y que se caracteriza por temblores que van en aumento. Todas sus investigaciones sobre los síntomas de esta enfermedad degenerativa fueron recopiladas en una obra titulada An Essay of the Shaky Palsy (Ensayo sobre la parálisis temblorosa), publicada en 1817. Pero Parkinson no alcanzó la fama en su tiempo. De hecho, ni su obra ni tan siquiera su muerte, acaecida el 21 de diciembre de 1824, fueron recogidas por los diarios médicos de la época.

El trabajo de Parkinson abarcó un gran número de especialidades científicas, desde la paleontología, la botánica, la geología y la cirugía.

Las inquietudes científicas de James Parkinson

James Parkinson nació en el barrio londinense de Shoreditch y fue hijo John Parkinson, que era boticario y cirujano. El joven James era por aquel entonces un gran aficionado a la botánica y a la geología, y tenía una curiosa afición: era un gran coleccionista de fósiles. Fruto de todas sus observaciones en este campo escribió su obra Restos orgánicos del mundo anterior. De hecho, su estudio sobre los fósiles fue tan importante, a la par que desconocido, que el investigador de la Universidad de Bristol, Cherry Lewis, señala en su obra The Enlightened Mr. Parkinson (El Iluminado señor Parkinson), una de las biografías más recientes sobre el médico inglés, que "Parkinson no solo fue un pionero en medicina, sino que fue famoso internacionalmente por su trabajo con los fósiles. Reveló un mundo desconocido. Su exquisitamente ilustrada Restos orgánicos del mundo anterior puso el estudio de los fósiles en el mapa de Gran Bretaña, incluso antes de que la materia tuviera un nombre". Lewis también añade que curiosamente la medalla de oro que Parkinson recibiría en 1822 de manos del Colegio Real de Cirujanos no fue por sus publicaciones médicas, ni por su ensayo sobre la "parálisis temblorosa", como él llamaría a la enfermedad que describió, sino precisamente por sus trabajos sobre los fósiles.

Pero a pesar de su pasión por los fósiles, en realidad James quería seguir los pasos de su padre en Medicina, y trabajó durante siete años como aprendiz en la consulta paterna. Durante ese tiempo aprendió a elaborar medicinas, a diagnosticar enfermedades y a sangrar a sus pacientes (un tratamiento muy habitual en esa época). James fue uno de los primeros alumnos del London Hospital Medical College, convirtiéndose en cirujano tras lograr la aprobación de la Corporación de Londres en 1784.

James quería seguir los pasos de su padre en Medicina, y trabajó durante siete años como aprendiz en la consulta paterna. Durante ese tiempo aprendió a elaborar medicinas, a diagnosticar enfermedades y a sangrar a sus pacientes.

Portada del libro publicado por James Parkinson en 1817 An Essay on the Shaking Palsy

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Un año antes, el 21 de mayo de 1783, James Parkinson contrajo matrimonio con Mary Dale, con la que tuvo seis hijos, dos de los cuales fallecieron en la infancia. Durante ese tiempo, el trabajo de Parkinson se vio influenciado por las teorías planteadas por John Hunter, un respetado cirujano al que menciona en sus notas por las descripciones que el galeno hizo acerca de los temblores y de la parálisis. En 1785, Parkinson asistió a un curso impartido por Hunter acerca de la teoría y las prácticas quirúrgicas, y las notas que tomó durante las clases fueron transcritas por su hijo, J. W. K. Parkinson, en un libro publicado en el año 1833 titulado Hunterian Reminiscences (Recuerdos hunterianos). En 1787, Parkinson fue elegido miembro de la Sociedad Medica de Londres, fundada en 1773, y en 1787 publicó una breve descripción de los efectos de los rayos, Some Account of the Effects of Lightening (Algunas observaciones sobre los efectos de los rayos).

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Parkinson el revolucionario

Parkinson fue también, además de científico, un ferviente partidario de los principios de la Revolución francesa, y con el seudónimo de Old Hubert publicó diversos panfletos que trataban sobre la reforma parlamentaria que pensaba que era imprescindible acometer en su país, e instigó una activa campaña para que todos los hombres tuvieran representación y a favor del sufragio universal. En 1792, Parkinson era miembro de varias asociaciones políticas secretas como la London Corresponding Society for Reform of Parliamentary Representation (Sociedad de Correspondencia de Londres para la Reforma de la Representación Parlamentaria), un grupo de clubes de lectura y debate que en la década posterior a la Revolución francesa se dedicaron a agitar las calles de Londres en favor de una reforma democrática del Parlamento británico. Aquel mismo año, Parkinson se vio inmerso en un grave problema: fue acusado de participar en un plan para asesinar al rey Jorge III. Tras ser investigado reconoció ser el autor de los panfletos así como su pertenencia a diversas sociedades, aunque siempre negó tener nada que ver con el presunto intento de asesinato del monarca. Al final fue absuelto y pudo evitar la horca.

Parkinson fue también un ferviente partidario de los principios de la Revolución francesa, y con el seudónimo de Old Hubert publicó diversos panfletos que trataban sobre la reforma parlamentaria que creía imprescindible en su país.

Pero Parkinson no solo participó activamente en política, también le preocupó sobremanera el bienestar de las personas y se involucró a fondo en diversas causas sociales. De hecho, durante toda su carrera, Parkinson demostró una gran preocupación por la justicia social tratando de ayudar a las familias con menos recursos, y desde 1799 fue, además, uno de los primero científicos en vacunar a la población londinense contra la viruela. Asimismo, Parkinson trabajó durante años en un manicomio privado, el Holly House, en Hoxton.

Síntomas que padecen las personas diagnosticadas con la enfermedad de Parkinson.

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Durante sus años como cirujano, Parkinson se ocupó de muchos y muy diversos aspectos de la medicina. Fue él quien redactó uno de los primeros escritos que aparecen en la literatura médica inglesa acerca de la apendicitis y sobre cómo una peritonitis podía acabar provocando la muerte. Pero su principal obra fue un ensayo sobre lo que él definió como "parálisis temblorosa". En aquel trabajo, Parkinson define de este modo a la enfermedad que en el futuro llevaría su nombre: "Movimientos involuntarios de carácter tembloroso, con disminución de la fuerza muscular que afectan a partes que están en reposo y que incluso provocan una tendencia a la inclinación del cuerpo hacia delante y a una forma de caminar a pasos cortos y rápidos. Los sentidos y el intelecto permanecen inalterados".

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Una enfermedad neurodegenerativa

Aunque su descripción del mal de Parkinson fue la primera y la más clásica, actualmente se considera muy limitada ya que de manera errónea determinó que los temblores que acompañan a esta dolencia podrían deberse a daños en la médula espinal cervical. De hecho, ahora se sabe que en realidad se trata de un trastorno neurodegenerativo crónico. Además, el médico no menciona dos síntomas fundamentales, como son la rigidez y los trastornos cognoscitivos. Con todo, a lo largo de su carrera, Parkinson había observado determinados condicionantes para la parálisis, pero fue a raíz de la observación de tres de sus pacientes, especialmente de sus manos y brazos, cuando Parkinson elaboró su descripción de la enfermedad. De todos modos hubo que esperar casi medio siglo para que el neurólogo francés Jean-Martin Charcon añadiera solidez a las primeras e incompletas descripciones de Parkison, y utilizara su nombre para denominar a la enfermedad.

Parkinson había observado determinados condicionantes para la parálisis, pero fue a raíz de la observación de tres de sus pacientes, especialmente en manos y brazos, cuando Parkinson elaboró su descripción de la enfermedad.

Manos de un paciente afectado con la enfermedad de Parkinson.

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Como hemos visto, el trabajo de Parkinson permaneció mucho tiempo en el olvido, e incluso en una ocasión, durante una sesión en la Academia de París, su nombre fue confundido y le llamaron Patterson en lugar de Parkinson. Pero la ciencia al final ha recuperado el nombre del científico, y desde 1997 la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido el 11 de septiembre como el Día Mundial del Parkinson para conmemorar el nacimiento de quien describiera, por primera vez, hace más de doscientos años, los síntomas de aquella desconocida e incapacitante enfermedad a la que él llamó "parálisis agitante".