"reyes de países extranjeros"

Los hicsos no invadieron Egipto

Un estudio recientemente publicado cuestiona esta antigua teoría en base a los análisis isotópicos realizados a individuos enterrados en el cementerio de Tell el-Dab'a, la antigua Avaris, capital de los hicsos.

Soldados egipcios durante una expedición al país del Punt. Templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari.

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Una de las ideas más arraigadas entre los investigadores sobre el antiguo Egipto es la que propugna que durante el Segundo Período Intermedio (1759-1539 a.C.), una época de gran inestabilidad política, un grupo de gentes procedentes del Próximo Oriente, conocidas como los hicsos, invadieron el delta del Nilo y sus líderes gobernaron como faraones, fundando la dinastía XV (hacia 1530 a.C.), hasta que fueron expulsados de Egipto por Ahmose, rey tebano fundador de la dinastía XVIII (1539-1292 a.C.). Ahora, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Bournemouth, en Dorset (Inglaterra), dirigido por Chris Stantis y publicado en la revista PlosOne, parece desmontar esta hipótesis.

Localización del yacimiento de Tell el-Dab'a en el Delta.

Localización del yacimiento de Tell el-Dab'a en el Delta.

© 2020 Stantis et al.

Faraones "extranjeros"

El estudio afirma que, aunque en efecto, los faraones de la dinastía XV fueron hicsos, éstos no eran un pueblo invasor, sino que se trataba de una etnia minoritaria (de hecho, el estudio sugiere que la proporción de personas nativas del Delta era mayor que la de extranjeros), procedente del Próximo Oriente, que había estado presente en la región durante generaciones. Según los investigadores, los hicsos "eran un pueblo con características no egipcias como se puede ver en los tipos de cerámica, las costumbres funerarias, los adornos, las armas y detalles de su arquitectura domésticos y de culto".

Aunque los faraones de la dinastía XV fueron hicsos, éstos no eran un pueblo invasor, sino una etnia minoritaria procedente del Próximo Oriente y presente en la región durante generaciones.

Los arqueólogos han estudiado los hallazgos realizados en el yacimiento de Tell el-Dab'a, a 120 kilómetros al noreste de El Cairo. Aquí se localizó en 1885 la ciudad de Avaris, que fue la capital de los reyes hicsos en el Delta oriental, así como varias necrópolis. El análisis de los isótopos de estroncio de los dientes de 75 individuos allí inhumados concluye que existió una "afluencia de personas no locales" en esa zona durante las dinastías XII (1939-1760 a.C.) y XIII (1759-1630 a.C.), mientras tenía lugar la construcción de la ciudad. "La química arqueológica, específicamente el análisis isotópico, nos muestra la migración de primera generación durante una época de grandes transformaciones culturales en el antiguo Egipto. En lugar de las viejas teorías de la invasión, vemos más gente, especialmente mujeres, migrando a Egipto antes del dominio de los hicsos, lo que sugiere cambios económicos y culturales que conducen a un dominio extranjero en lugar de a la violencia", ha declarado Chris Stantis.

Mapa que muestra la situación de Tell el-Dab'a y yacimientos cercanos.

Mapa que muestra la situación de Tell el-Dab'a y yacimientos cercanos.

© 2020 Stantis et al.

En Egipto durante generaciones

Cuando Champollion descifró los jeroglíficos en el siglo XIX, los textos que los eruditos pudieron traducir tampoco aportaron mucha más información sobre estos monarcas extranjeros. De hecho, muchas listas reales son incompletas o han sido destruidas, y muchos faraones posteriores vincularon a los hicsos (muy posiblemente debido a su condición de no egipcios) "con el desorden y el caos, cuyo asesinato ritual era la forma en que los faraones mantenían el orden y legitimaban el poder", señalan los investigadores.

Muchos faraones posteriores vincularon a los hicsos (muy posiblemente debido a su condición de no egipcios) con el desorden y el caos.

Hasta ahora se había creído en dicha invasión sobre todo a raíz de los textos escritos por el sacerdote ptolemaico Manetón, que durante siglos fue la única fuente de información conocida sobre esa oscura etapa de la historia de Egipto. Según Manetón, los hicsos aprovecharon la debilidad del país para invadirlo, lo que lograron gracias a su superioridad militar (usaban armas de bronce, arcos compuestos y carros de guerra). Pero Manetón vivió doce siglos después de que estos acontecimientos tuvieran lugar. "La evidencia arqueológica tampoco respalda la narrativa de Manetón sobre esta etnia como líder de una fuerza invasora que se extendió desde el noreste para gobernar como la primera dinastía extranjera de Egipto; en cambio, se sugiere que aquellos que se convirtieron en gobernantes hicsos descendían de asiáticos que habían estado viviendo en Egipto por generaciones", concluye el estudio.

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