Juegos gladiatorios

Hallan la "fossa bestiaria" del antiguo anfiteatro romano de Cartagena

Las excavaciones que se están llevando a cabo en el antiguo anfiteatro de la ciudad de Cartagena, en Murcia, han sacado a la luz la entrada a la "fossa bestiaria", un terrible lugar donde las fieras y los gladiadores esperaban su turno para saltar a la arena y entretener a las enfervorecidas masas con un espectáculo de lucha y muerte.

Restos del anfiteatro romano y antigua plaza de toros en la ciudad de Cartagena (Murcia).

Restos del anfiteatro romano y antigua plaza de toros en la ciudad de Cartagena (Murcia).

Restos del anfiteatro romano y antigua plaza de toros en la ciudad de Cartagena (Murcia).

Holger Uwe Schmitt (CC BY SA 4.0)

Panem et circenses (pan y circo) era la receta principal que aplicaban los gobernantes romanos para mantener a la plebe entretenida y alejada de todas sus intrigas políticas (así como para evitar posibles críticas e insurrecciones). Estos espectáculos eran uno de los entretenimientos más populares en todo el Imperio, y a lo largo y ancho de sus fronteras, Roma construía arenas en las que tanto fieras como gladiadores perdían la vida para entretener a las masas.

Uno de los anfiteatros romanos más imponentes es el de Cartagena, la antigua Cartago Nova, que fue una de las ciudades más importantes del Imperio. Con capacidad para unas 10.000 personas, las gradas del anfiteatro de Cartago Nova también vibraron con aquellos terribles espectáculos, hasta que fue la ciudad fue saqueada por los vándalos en el año 425.

En aquel momento, gran parte del anfiteatro ya se encontraba en desuso, y sus piedras se emplearon en diversas obras de construcción, como una necrópolis en la Edad Media, o para levantar la plaza de toros de la localidad en 1854.

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Un lugar terrorífico

Las actuales excavaciones del anfiteatro, financiadas por el Ayuntamiento de Cartagena, las está llevando a cabo un equipo multidisciplinar dirigido por José Miguel Noguera, catedrático de Arqueología de la Universidad de Murcia, y el arquitecto Andrés Cánovas.

Los trabajos han permitido descubrir la terrorífica fossa bestiaria, una estructura situada bajo la arena que, cubierta por tablones de madera, servía para mantener enjauladas a las fieras que debían participar en los espectáculos, y también era el lugar desde donde, en numerosas ocasiones, los gladiadores saltaban a la arena para hacer una aparición espectacular. 

Las excavaciones en el anfiteatro, financiadas por el Ayuntamiento de Cartagena, las está llevando a cabo un equipo multidisciplinar.

La alcadesa de Cartagena (centro) durante la visita al anfiteatro junto a los arqueólogos del proyecto.

La alcadesa de Cartagena (centro) durante la visita al anfiteatro junto a los arqueólogos del proyecto.

La alcadesa de Cartagena (centro) durante la visita al anfiteatro junto a los arqueólogos del proyecto.

Felipe G. Pagán (Ayuntamiento de Cartagena)

De momento, las excavaciones han sacado al luz un primer tramo de las escaleras que daba acceso a la fossa bestiaria así como parte del emplazamiento en el cual se colocaban los tablones de madera que cubrían aquel temible lugar.

Por su parte, la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, durante su visita a las excavaciones arqueológicas, ha señalado que este descubrimiento "nos permite conocer el tipo de espectáculo que se realizaba ya en la antigua Cartago Nova hace dos mil años", aunque este espacio no se incorporará a las rutas turísticas hasta el próximo verano.

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Un espacio cultural

Actualmente, los arqueólogos están trabajando en la reconstrucción de uno de los tramos de las gradas perimetrales del anfiteatro, las cuales estaban protegidas por un muro de entre dos y tres metros de altura y por unas rejas que impedían que las fieras pudieran saltar y sembraran el pánico en las gradas. La futura incorporación al espacio de unos nuevos sillares permitirá a los visitantes comprender mejor cuáles fueron las dimensiones de esta parte que se ha recuperado del anfiteatro.

Actualmente los arqueólogos están trabajando en la reconstrucción de uno de los tramos de las gradas perimetrales, las cuales estaban protegidas por un muro.

La alcaldesa de Cartagena (en el centro) atiende a las explicaciones proporcionadas por los arqueólogos del proyecto en el anfiteatro romano de la ciudad. 

La alcaldesa de Cartagena (en el centro) atiende a las explicaciones proporcionadas por los arqueólogos del proyecto en el anfiteatro romano de la ciudad. 

La alcaldesa de Cartagena (en el centro) atiende a las explicaciones proporcionadas por los arqueólogos del proyecto en el anfiteatro romano de la ciudad. 

Felipe G. Pagán (Ayuntamiento de Cartagena)

Las excavaciones también han sacado a la luz hasta once capas de pintura, lo que demuestra el uso prolongado en el tiempo de este edificio. En cuanto a los trabajos que se están llevando a cabo en el anfiteatro, el arquitecto Andrés Cánovas cree que  "no solo es una obra exclusivamente de arqueología, sino que se trata de una tarea eminentemente cultural, porque habla de la diversidad de épocas, de la variedad de estilos arquitectónicos y de la convivencia entre todos ellos a lo largo de la historia".