Imperio aqueménida

Hallada una nueva inscripción cuneiforme en la tumba de Darío I el Grande (Irán)

La nueva inscripción, oculta durante siglos en el sitio arqueológico de Naqsh-e Rostam, es trilingüe y está escrita en cuatro líneas: las dos primeras en persa antiguo, la tercera en lengua elamita aqueménida y la cuarta en lengua babilónica aqueménida

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Foto: M.A. Mosallanezhad

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Imperio aqueménida

La nueva inscripción cuneiforme ha sido descubierta sobre una escultura en relieve tallada en la roca, en la parte superior derecha de la tumba real de Darío I el Grande, uno de los reyes de la dinastía aqueménida de Persia.

Foto: M.A. Mosallanezhad

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Figura escultórica

La inscripción está relacionada con la figura escultórica barbuda y desarmada que hay justo debajo.

Foto: M.A. Mosallanezhad

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Detalle de la inscripción

La nueva inscripción, ubicada sobre la escultura en relieve tallada en la roca, ha permanecido oculta bajo depósitos de suciedad y líquenes.

Foto: M.A. Mosallanezhad

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Fotografiando la inscripción

El investigador Mojtaba Doroodi y el fotógrafo profesional M.A. Mosallanezhad documentan fotográficamente la nueva inscripción.

Foto: M.A. Mosallanezhad

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Tumbas excavadas en la roca

Las tumbas rupestres de Naqsh-e Rostam, cerca de Persépolis, en Irán.

Foto: M.A. Mosallanezhad

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Investigadores

M. Doroodi, M. A. Mosallanezhad y Soheil Delshad en la tumba real.

Una nueva inscripción cuneiforme ha sido descubierta sobre una escultura en relieve tallada en la roca, en la parte superior derecha de la tumba real de Darío I el Grande, uno de los reyes de la dinastía aqueménida de Persia (reinó en el paso del siglo VI al siglo V a.C.), en el sitio arqueológico de Naqsh-e Rostam, cerca de Persépolis, en Irán. "En 2001, unos miembros del personal de limpieza de la Fundación de Investigación Parse-Pasargadae retiraron los depósitos de suciedad y líquenes que cubrían una inscripción que pensaban que ya era conocida para los investigadores. El 23 de octubre de 2018, el investigador Mojtaba Doroodi y el fotógrafo profesional M.A. Mosallanezhad fueron a Naqsh-e Rostam y documentaron fotográficamente la nueva inscripción cuneiforme trilingüe, escrita en cuatro líneas: las dos primeras en persa antiguo, la tercera en lengua elamita aqueménida y la cuarta en lengua babilónica aqueménida", explica Soheil Delshad, de la Universidad Libre de Berlín, quien ha estudiado la inscripción, a National Geographic España.

La inscripción está relacionada con la figura escultórica barbuda y desarmada que hay justo debajo. "No sabemos a quién representa la figura porque el comienzo de la inscripción, que contenía el nombre del personaje, está muy dañado y erosionado. Sin embargo sí que se ha conservado la última parte de su título: Patishorian. Este título se encuentra también en una figura escultórica que está justo en el lado opuesto y que corresponde a Gobrias, el padre de Mardonio y uno de los seis nobles persas que ayudaron a Darío I contra Esmerdis. La figura de la derecha es, por tanto, otro Patishorian que no conocíamos", afirma Delshad. La inscripción contenía un nombre que se ha perdido, pero conserva un título (Patishorian), el nombre de Darío el Grande y un verbo: la figura está haciendo algo para el rey, algo relacionado con su gesto, que es peculiar. "La inscripción es importante desde el punto de vista lingüístico (nuevos verbos en las tres lenguas antiguas) y desde el punto de vista histórico (la aparición de otro Patishorian sin armadura). La interpretación de los verbos es un desafío porque no hay constancia de ellos en el corpus de las Inscripciones Reales Aqueménidas", concluye.

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