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En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 
En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 

En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 

En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 

Desenterrando el pasado: Episodio 44

La gran necrópolis de Al Khudairah, en Sharjah

Junto al Proyecto "Vida en el Oasis - Muerte en las colinas", viajamos a Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos, donde descubriremos los restos de una gran necrópolis con estructuras que abarcan 3.000 años de historia.

Junto al Proyecto "Vida en el Oasis - Muerte en las colinas", viajamos a Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos, donde descubriremos los restos de una gran necrópolis con estructuras que abarcan 3.000 años de historia.

En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 

En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 

En primer término, tumba T20 una vez acabada su excavación y documentación en la campaña de 2020. Necrópolis al Khudairah. 

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TRANSCRIPCIÓN DEL PODCAST

En el capítulo de hoy viajaremos al mágico emirato árabe de Sharjah, donde nos adentraremos en la misteriosa civilización de Magán. Hoy nos desplazamos a Sharjah, el tercer emirato más grande de los Emiratos Árabes Unidos, al noreste del país. Una tierra de grandes riquezas y desarrollo, y con una particularidad muy interesante que descubriremos más adelante. Y en concreto, vamos al “Oasis”: la zona actualmente conocida como Al Kudairah.

Gracias a los investigadores de este episodio, descubriremos la necr��polis que hay en el oasis, perteneciente a la civilización de Magán. Un pueblo que habitó la zona de Sharjah hace unos 5.000 años. Descubriremos también cómo trabaja un equipo de investigadores transdisciplinar y averiguaremos más sobre los tipos de datación que existen. En resumen: nos espera un capítulo movidito.

Además, oiremos la increíble historia del desierto en flor. Sí, habéis oído bien. Flores en el desierto.

Adentrémonos en el misterio de este nuevo capítulo de Desenterrando el pasado.

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Pero, como siempre, antes de zambullirnos en este viaje a tierras lejanas, conozcamos un poco más a nuestros investigadores de hoy. Ellos son Carmen del Cerro Linares y Armando González Martín. Averigüemos un poco más sobre ellos:

  • Carmen es profesora contratada doctora, adscrita al departamento de Historia Antigua de la Universidad Autónoma de Madrid. Dirige el centro superior de estudios sobre el Próximo Oriente y Egipto. Ha desarrollado diferentes proyectos en diversos países del mundo árabe. Hace varios años que trabaja en Emiratos, con diversos proyectos como el que hoy nos atañe: “Muerte en las colinas”.

  • Armando es profesor contratado doctor en el departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. Coordina el grupo de investigación “Laboratorio de poblaciones del pasado” donde trabajan a través de la biología humana en relación con poblaciones antiguas. Así mismo, lleva colaborando con Carmen desde hace varios años.

Nuestro proyecto de hoy, bueno, el de nuestros investigadores, está financiado por la Fundación Palarq, y tiene un título particular: “Vida en el oasis - Muerte en las colinas”. La realidad es que la investigación original, en la que Carmen lleva más de una década trabajando, es la parte de “vida en el oasis”.

Pues bien, “Muerte en las colinas” es la sección de la investigación en la que trabajan desde hace menos tiempo, y la que nos ocupará hoy. Carmen nos explica un poco más sobre esto:

“Bueno, nosotros aquí en esta región llevamos trabajando muchos años, en otro sitio, en otro registro, en otro yacimiento. De tal manera que, de alguna manera, nuestro equipo es conocido por las autoridades desde hace muchos años. Pero en el año 2019, precisamente porque nos conocen de trabajar ya aquí mucho tiempo, en el año 2019 lo que aquí llamamos la Sarjah Archeology Authority, la autoridad arqueológica del emirato de Sharjah, nos pidió que sondeáramos e  investigáramos en un área que estaba muy cerca de una zona en que estaban haciendo una carretera y que ellos veían que tenían cierto peligro de poder perder algún tipo de información. Fuimos, y lo que nos encontramos fue una región en la que, claramente, podría haber una necrópolis bastante importante, bastante grande”.

Cabe destacar, antes de continuar, que nos encontramos en Emiratos Árabes Unidos un país federado, que interiormente se halla dividido en diversos emiratos, con gobernantes y políticas propias. Carmen lo detalla:

“Estamos en una federación de siete emiratos, es decir, esto en realidad es un país federado formado por siete miembros, que, de cara al exterior tienen una política común, con un jefe de estado que es el emir de Abu Dabi, de cara al exterior forman un país con una bandera, con unos límites geográficos. Pero interiormente funcionan como siete estados federados: cada uno tiene su gobierno interno, su emir, sus consejeros, sus ministros de cultura, sus ministros... Es decir, está replicado en siete estados internamente. Con lo que el gobierno interno de cada emirato es absolutamente independiente”.

Y el emirato que nos concierne, el de Sharjah, tiene esa particularidad que os hemos contado al inicio del programa. Y es que resulta que el máximo gobernante de la región, el emir Sultán Bin Mohammed Al Qasimi, es un hombre de artes y ciencias. Sí, toda una eminencia en diversos campos. Además de ser graduado en Ciencias e Ingeniería Agrícola, también tiene un posgrado en Geografía Política del Golfo y otro en Historia. Y no solo eso: también ha publicado varias obras teatrales y literarias. Todo un hombre del renacimiento.

Es gracias a esa pasión por el saber del emir y al innegable patrimonio histórico de la región, por lo que el emirato de Sharjah es un epicentro del trabajo arqueológico de Próximo Oriente, donde en la actualidad hay numerosas expediciones en el emirato.

"El emir Sultán Bin Mohammed Al Qasimi, es un hombre de artes y ciencias. Además de ser graduado en Ciencias e Ingeniería Agrícola, también tiene un posgrado en Geografía Política del Golfo y otro en Historia."

“Porque el propio emir de Sharjah es doctor en historia. Es ingeniero agrónomo y, además, doctor en historia por una universidad inglesa, la universidad de Exeter. Entonces claro, no es lo común en un gobernante, pero, ni en un gobernante de aquí ni de Francia ni de Alemania. Él tiene su propia línea de trabajo en el sentido de la cultura y de la recuperación de la cultura y el patrimonio porque es un historiador con una tesis en historia”.

¡Qué maravilla de emir! No hay nada como cuidar el patrimonio y la memoria de un país. Volviendo al proyecto que nos ocupa, no fue hasta 2020 cuando finalmente se firmó un acuerdo para empezar las excavaciones. Entonces se pusieron manos a la obra con la primera prospección, y se dieron cuenta de que faltaba algo.

“Al comenzar la prospección los arqueólogos vimos que, efectivamente, aquello era una necrópolis, que podría haber bastantes estructuras funerarias englobadas o situadas en una pequeña montaña, en realidad son dos montañas con un valle en medio, o, con una planicie en medio. Y que, bueno, aquello era muy interesante, sí, por supuesto, pero que, como arqueólogos, o como historiadores, no podíamos trabajar en una necrópolis sin la ayuda de nuestros compañeros biólogos, ¿no? En este caso, sin nuestros compañeros de antropología”.

LA UNIÓN DE DISCIPLINAS

Con esto llegamos a una de las particularidades, podríamos decir “metodológicas” de este proyecto: la transdisciplinariedad. No os habrá pasado por alto que, si bien hemos visto que Carmen y Armando forman parte de la misma universidad, no pertenecen al mismo departamento: Carmen está adscrita al de Historia Antigua y Armando al de Biología. Así es, señoras y señores, tenemos entre manos una colaboración aparentemente curiosa. Veamos qué nos cuenta Armando sobre esto:

“En términos generales lo que tiene de, digamos, singular esta participación es que, como ves, estamos los representantes de dos áreas de conocimiento completamente distintas, de dos facultades distintas trabajando juntos. Haciendo un trabajo de campo que a nosotros nos gusta llamar ni multidisciplinar ni pluridisciplinar, si no, transdisciplinar. Nosotros intentamos trabajar fuera de las disciplinas habitualmente establecidas como áreas de conocimiento porque compartimos unos objetivos comunes que es conocer más sobre la gente que vivía aquí hace unos cuantos miles de años”.

Vaya, vaya, así que hacen gala de aquello de “la unión hace la fuerza”. ¡Pues claro que sí! Diluyendo las barreras de las “áreas tradicionales de conocimiento”, o, al menos, su endogamia, podemos descubrir mucho más sobre nuestro pasado. Carmen puntualiza la cuestión:

“Estamos 8 personas aquí; estamos 4 arqueólogos y 4 biólogos, en este caso antropólogos. Entonces nosotros estamos trabajando juntos porque cada uno de nosotros vamos a aplicar una forma diferente de ver el yacimiento, de trabajar en el yacimiento. Yo como arqueóloga, historiadora, no se me ocurriría jamás excavar una tumba, una necrópolis, excavar un resto humano en este caso, sin un antropólogo al lado. Es que no se me ocurriría. A día de hoy los arqueólogos estamos en la facultad de filosofía y letras, los biólogos están en biología; desde fuera puede parecer una cosa muy extraña. La realidad es que no lo es: la realidad es que estamos trabajando para lo mismo, entonces tenemos que unirnos, no podemos seguir separados”.

"Estamos trabajando juntos porque cada uno de nosotros va a aplicar una forma diferente de ver el yacimiento, de trabajar en el yacimiento."

Así es, la visión holística en las investigaciones es, de hecho, más común de lo que podemos pensar. Y en una misma investigación pueden llegar a coincidir especialistas en arqueología, antropología, biología, zoología o botánica. ¡Menuda colección de saberes!

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LA NECRÓPOLIS DE AL KHUDAIRAH

Pero volvamos a nuestro tema, que nos estamos desviando. Nuestros investigadores, organizados bajo el nombre de “Misión arqueológica y arqueobiológica española en Sharjah”, SAAMS para abreviar, trabaja sobre el terreno en la necrópolis de Al Khudairah. Pero, ¿a qué civilización pertenecen los restos que tienen entre manos? Pues parece que la zona fue habitada por un pueblo conocido como el pueblo de Magán. ¿Y de dónde sale esa denominación?

"Bueno, en esta zona en la antigüedad, nosotros, hasta que no llega el mundo romano (romano para que nos entendamos en España) no tenemos textos, no hay textos, no hay escritura. Entonces nosotros no sabemos cómo esta gente se llamaba a sí mismos, no tenemos ese nombre. Pero sí hay escritura desde mucho, mucho tiempo atrás, en lo que conocemos como Mesopotamia. Hubo una enorme conexión entre Mesopotamia, entre lo que hoy en día es Iraq y esta zona, porque este Golfo Pérsico lo permite. Entonces en Mesopotamia sí que tenemos textos, y los mesopotámicos a esta región la llamaban Magán”.

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Llegados a este punto nos asalta una duda: ¿qué necesidad tenían los mesopotámicos de nombrar a los pueblos que habitaban esta zona? Es decir, ¿cuál era la relación entre estas dos civilizaciones? Pues resulta que se trataba de un interés, podríamos decir, comercial, puesto que esta zona atesoraba un material muy valioso. Carmen arroja luz al asunto:

“Esta región tiene la mayor concentración de cobre de la antigüedad. Una de las mayores concentraciones, no digo del mundo mundial porque no quiero exagerar, pero sí de Próximo Oriente. Entonces claro, como el cobre es necesario para fundir bronce, todos los pueblos de Mesopotamia, Siria, Iraq, Asia central e Irán necesitaban venir hasta aquí o intercambiar ese cobre para hacer la aleación con el estaño y poder fundir el bronce”.

Digamos que en Mesopotamia tenían argumentos “de peso” para comerciar con las gentes de Magán. Después de esta pequeña introducción a la civilización de Magán, averigüemos un poco más sobre su emplazamiento:

“Bueno, estamos trabajando sobre una colina que está más o menos en el centro de dos cadenas montañosas. Una es la que separa la región del desierto de Arabia, que es un desierto gigante que llega justo hasta aquí, hasta donde estamos. La otra es esa cadena de las montañas negras de Omán, y el centro es el Oasis. Entonces nosotros estamos trabajando sobre un cerro aproximadamente de un kilómetro de largo y no más de 60 metros de desnivel. Es un cerro muy pequeñito que es el que está lleno de esos enterramientos, y está más o menos en el centro entre esas dos cadenas montañosas. Es decir, es un cerro dentro del oasis ”.

Además, la zona en la que trabajan tiene un clima bastante duro, llegando a ser impracticable durante una gran parte del año. Aquí tanto Armando como Carmen tienen algo que decir:

“El clima es seis meses de vida y seis meses imposibles. Yo diría tres de vida y nueve imposibles. Realmente desde mayo a octubre aquí están por encima de los 40 grados de manera permanente”.

"Todos los pueblos de Mesopotamia, Siria, Iraq, Asia central e Irán necesitaban venir hasta aquí o intercambiar ese cobre para hacer la aleación con el estaño y poder fundir el bronce."

EL DESIERTO, TEÑIDO DE VERDE

Bueno, antes de proseguir merece la pena mencionar que esta es una de las imágenes maravillosas de las que hablamos al principio. Resulta que, en esta campaña, el equipo ha sido testigo de un panorama fascinante. Y es que las lluvias intensas de las últimas semanas han provocado que el desierto se halle completamente verde, sí, verde de hierba.

“Sin embargo, en esta campaña nos ha caído un par de días de buena tormenta y estamos disfrutando de una visión muy particular que es que el desierto está verde. Se ha convertido de pronto todo en una especie de prado gigante. Incluso lleno de pequeñas florecitas, porque, bueno, pues algunas especies oportunistas tienen que aprovechar este periodo para completar todo su ciclo biológico. De manera que estos días concretos que estamos hablando contigo, estamos disfrutando de una visión del desierto absolutamente peculiar: que es el desierto cubierto de un manto verde”.

“Tenemos aquí unos doctorandos que no paran de decirme que les llevo mintiendo meses diciéndoles que esto es desierto y que es mentira, y que les he traído a Asturias, me dicen.”.

Verdaderamente increíble, ¿verdad? Como para confundir el desierto con Asturias.

LAS TUMBAS DE LA NECRÓPOLIS

Volviendo a la cuestión: el emplazamiento está plagado de tumbas de distintas morfologías. De hecho, la forma de las tumbas cambia drásticamente de cuando hacen la primera aproximación exterior, a cuando las excavan. Desde fuera tienen el aspecto de una acumulación muy grande de grandes rocas. Este aspecto exterior se debe al derrumbe de las estructuras que había previamente. Las estructuras tienen diversas tipologías, que se corresponden con diversas épocas y abarcan 3.000 años de historia. Armando nos lo explica:

“Es decir, hay tres tradiciones en esto del mundo funerario: la hafid, la wadisu, y la omanar, que son las que ocupan, en distintas proporciones, estos tres milenios antes de cristo. Entonces nosotros estamos descubriendo debajo de esos túmulos, de esas grandes acumulaciones de piedra, lo que queda de una estructura, lo que queda del derrumbe de un monumento de alguno de estos tipos”.

Más allá de los tipos de construcción de estos túmulos de piedra, ¿cuál sería el hallazgo más significativo que han hecho nuestros investigadores en Al Khudairah?

“Este año, como hemos abierto varias tumbas nuevas, varias estructuras nuevas, sí tenemos constancia de algo que es diferente a lo que habíamos visto hasta ahora. Este año hemos encontrado parte de un esqueleto descompuesto, pero en posición primaria, es decir: en conexión anatómica, articulado. De manera que esto nos sirve para una cosa muy clara, que es para documentar definitivamente que lo que aquí se hacía era el acto funerario de enterrar cuerpos.”

Así que, gracias al hallazgo de este esqueleto, han podido determinar esta función claramente funeraria. ¡Qué maravilla ir uniendo las piezas del puzzle! Cabe destacar que en las campañas que han realizado a día de hoy, han podido estudiar las tumbas de la “cresta” de la colina, las que se conocen como tumbas 18, 19 y 20. Sin embargo, la totalidad de las dos colinas se halla trufada de diversas tumbas. Entonces ¿por qué empezar por las tumbas de la cresta de la colina? Muy sencillo. Carmen nos lo explica:

“Entonces hicimos un poco de selección basándonos fundamentalmente en criterios de conservación o de intentar salvar esas estructuras puesto que, te recuerdo que habíamos empezado aquí porque la dirección de antigüedades nos dijo que sabía que aquí había peligro de que perdiéramos el yacimiento en sí ¿no?”.

¿Y de qué clase de peligros estamos hablando?

“Porque están haciendo una carretera muy cerca, están levantando un poblado cerca. De hecho, la colina paralela a la que estamos nosotros, que también tiene tumbas, es donde está situada la academia de la policía, con un campo de tiro. Es donde se entrenan los policías, entrenan para tirar. Entonces de hecho, podemos trabajar en una de las montañas, pero en la otra no podemos porque están disparando”.

Vaya, así que suerte que se han puesto con ello, pero empezando por la colina donde no está el campo de tiro. Porque, de lo contrario, eso sí que sería un trabajo de riesgo. Sea como fuere, a nuestros investigadores aún les queda trabajo por hacer:

“Entonces nosotros ahora hemos abierto varias de ellas, hemos clasificado forma; forma tanto de la estructura como de la cámara que contienen y nos hemos dado cuenta que no es tan sencillo y que tenemos que ver muchos más ejemplos, abrir muchas más tumbas, ver muchos más paralelos de gente que está excavando cosas parecidas y, sobre todo, una datación si fuera posible, a través del propio resto físico, de lo que nos queda de aquellas personas”.

Y es que esto de los restos tiene su aquél, porque uno necesita recabar cientos de ellos para poder reconstruir el pasado, y además resulta que no siempre son sencillos de datar. Armando nos cuenta un poco más:

“Es que los primeros intentos de datación que hemos hecho, desde el punto de vista de las analíticas tradicionales de carbono 14 que están basadas en el colágeno, en la parte orgánica de los huesos, no han dado resultados positivos porque el contenido orgánico que se preserva, en estas condiciones climáticas que hay aquí, es muy pequeño. Entonces tenemos que recurrir a métodos alternativos; basar esa datación de carbono, en vez de en el colágeno, en la ideoseapatita, en el componente mineral del hueso, que es lo que sí se preserva. En esta ocasión, segunda campaña, lo que hemos hecho ha sido recuperar más individuos y además recuperar más muestras para intentar este abordaje alternativo para la datación, y ahora lo que tenemos que buscar es qué laboratorio nos puede proporcionar resultados a través de este material”.

"Tenemos que ver muchos más ejemplos, abrir muchas más tumbas, ver muchos más paralelos de gente que está excavando cosas parecidas y, sobre todo, una hacer datación si fuera posible, a través del propio resto físico"

Desde luego, estos biólogos se las saben todas. Esperemos que, finalmente, sea posible esta datación “alternativa”.

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Vayamos ahora a conocer un poquito más personalmente a nuestros investigadores. Tocan las archiconocidas preguntas de Desenterrando. Empezaremos preguntando: ¿qué es lo que más te fascina de la evolución humana? Armando nos responderá a esta pregunta:

“En lo poco que sabemos, yo alguna vez he teorizado sobre la cantidad de especies que somos capaces de determinar en un registro tan breve. Desde el punto de vista de la paleontología, la paleoantropología es un poco aberrante porque en 7 millones de años una treintena de especies con nombres distintos pues, eh…, chirría un poco. No hay ningún linaje de vertebrado que tenga, en tan poco tiempo, tal número de especies. Es decir que, los humanos, cuando nos estudiamos a nosotros mismos y somos sujeto y objeto de la acción tendemos a ser muy pejigueros en cuanto a las diferencias que somos capaces de establecer entre unos y otros”.

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Parece que, desde luego, nos gusta mirarnos con buenos ojos, o quizá mirarnos con demasiado detenimiento. Ahora le toca a Carmen responder a nuestra segunda pregunta: ¿en qué momento de la historia te hubiera gustado vivir?

“Como historiadora, a mí me encantaría haber formado parte del momento en que nació la historia. La historia nació en el mismo momento en que se puso por escrito un idioma. El idioma que primero se puso por escrito en todo el mundo fue el sumerio en Mesopotamia. Y a mí me hubiera gustado ser testigo de a quién se le ocurrió, cómo se le ocurrió, cómo se generó en la cabeza la idea de: vamos a escribir”.

Impactante momento, sin duda. ¡Qué curiosidad por saber qué llevó a esas primeras gentes a poner algo por escrito! Y, para terminar, ambos responderán a la última cuestión: ¿qué gran descubrimiento arqueológico te hubiera gustado desenterrar?

“A mí me gustaría encontrar realmente suficientes restos humanos aquí como para establecer una reconstrucción, llamémosla precisa y fiable de cómo era la vida en estos tiempos”.

“Quizá como historiadora me ha dado siempre mucha envidia que mis compañeros metieran la piqueta en un sitio y les saliera un archivo. Porque claro, una está aquí volviéndose loca con un muro, que si muro para aquí que si muro para allá. Mis compañeros italianos, en Ebla, que estaban ahí pegándole a un muro de adobe, le pegaron una piqueta y sacaron 17.000 textos. Y claro, de saber que estaban en un sitio que tenía unos muros muy grandes a saber, de repente, que estaban en un reino, cómo funciona el reino, cómo se llaman los reyes, cómo funciona el estado, cómo funcionaba la religión. Pues claro, en fin".

Qué suerte tienen algunos ¿verdad? Pues bien, hasta aquí el capítulo de hoy, esperamos que nuestros investigadores consigan hallar más fragmentos de esta fascinante cultura en sucesivas campañas, que puedan desentrañar el misterio de la datación del yacimiento y que, con los vestigios suficientes, la civilización de Magán se muestre ante ellos como un libro abierto.