Genio de la literatura universal

Gabriel García Márquez, el maestro del realismo mágico

Reconocido como uno de los narradores más importantes del siglo XX, Gabriel García Márquez se convirtió en el máximo representante de un estilo literario conocido como realismo mágico. Alabado y criticado por sus ideas políticas, Gabo, como se le conocía familiarmente, se ganó el aplauso internacional por su obra y en 1982 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

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La localidad colombiana de Aracataca posiblemente sería totalmente desconocida para cualquiera que no hubiera nacido en este país sudamericano sino fuera por una cosa: esta población es el lugar de nacimiento de uno de los grandes nombres de la literatura de todos los tiempos: el laureado autor de Cien años de soledad y Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, que nació allí el 6 de marzo de 1927.

La influencia de los abuelos

"Papalelo". Así llamaba el pequeño Gabriel a su abuelo, un coronel del ejército colombiano que influyó profundamente en su futura visión del mundo. De hecho, fue su abuelo quien le enseñó el "milagro" del hielo, un elemento repleto de simbología para el escritor (lo cual puede apreciarse en sus obras). También era Papalelo quien llevaba al pequeño Gabriel al circo cada año y quien le hacía consultar el diccionario siempre que desconocía alguna palabra. Por su parte, su abuela, Tranquilina, le inculcó su pasión por las historias y le enseñó a hacer de lo extraordinario algo natural, lo que al final acabaría convirtiéndose en uno de los rasgos más característicos de la obra del escritor, considerado el mayor representante del estilo literario conocido como realismo mágico.

Con 54 años, la edad que tenía cuando fue tomada esta imagen, García Márquez ya era un escritor reconocido. En sus obras destaca una marcada influencia de su infancia, especialmente de sus abuelos.

Con 54 años, la edad que tenía cuando fue tomada esta imagen, García Márquez ya era un escritor reconocido. En sus obras destaca una marcada influencia de su infancia, especialmente de sus abuelos.

Foto: CordonPress

Su abuelo, un coronel al que García Márquez llamaba Papalelo, influyó profundamente en su visión del mundo. Su abuela Tranquilina fue quien le inculcó su pasión por las historias.

Gabriel empezó a estudiar derecho en Bogotá, pero su carrera se vio truncada tras el conocido como "Bogotazo", unas sangrientas revueltas que estallaron en la capital como consecuencia del asesinato del candidato a la presidencia y líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948. El joven García Márquez decidió entonces trasladarse a Cartagena de Indias, donde trabajó como periodista en diversos medios como El Universal o El Heraldo. Precisamente al periodismo dedicaría García Márquez los siguientes años de su vida, convirtiéndose en su gran pasión, que compaginaría con su otra pasión: la literatura (años después, cuando ya era un escritor consagrado, y a pesar de que nunca terminó sus estudios superiores, algunas universidades, como la de Columbia en Nueva York, le concedieron un doctorado honoris causa en Letras).

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El amor de su vida

Durante un baile estudiantil, Gabriel conoció a una joven de la que se enamoraría perdidamente, Mercedes Barcha, que era la hija de un boticario. En ese momento se prometió a sí mismo que la convertiría en su esposa tan pronto como pudiese. Los biógrafos del escritor colombiano definen a Mercedes como: "Una mujer alta y linda con pelo marrón hasta los hombros, nieta de un inmigrante egipcio, lo que al parecer se manifiesta en unos pómulos anchos y ojos castaños grandes y penetrantes". La pareja se casó en 1958 y un año después nacería su primer hijo, Rodrigo. En 1961 se instalaron en Nueva York, ciudad en la que Gabriel ejerció como corresponsal de Prensa Latina en una agencia fundada por Fidel Castro. Gracias a esta relación laboral, García Márquez acabaría entablando una estrecha amistad con el líder cubano, lo que le valdría recibir amenazas de la CIA y de la disidencia cubana. Por este motivo, el escritor decidió trasladarse con su familia a México donde nacería su segundo hijo, Gonzalo. De esta época son sus obras El coronel no tiene quien le escriba y La mala hora.

Una de las facetas más polémicas del escritor colombiano fue su amistad con Fidel Castro, líder de la Revolución cubana, con quien se le puede ver en la imagen sobre estas líneas en 1974.

Una de las facetas más polémicas del escritor colombiano fue su amistad con Fidel Castro, líder de la Revolución cubana, con quien se le puede ver en la imagen sobre estas líneas en 1974.

Foto: Cordon Press

Durante un baile estudiantil, Gabriel conoció a una joven de la que se enamoraría perdidamente, Mercedes Barcha, que era la hija de un boticario.

La fama y el reconocimiento le llegarían a García Márquez a los 40 años. En 1967 se publicó Cien años de soledad, su obra más emblemática, considerada una obra maestra de la literatura latinoamericana y universal. En una semana vendió más de ocho mil ejemplares y en tres años, nada menos que quinientos mil. Traducida a más de veinticinco idiomas, Cien años de soledad ganó seis premios internacionales, en 1969 obtuvo el Chianciano Aprecia en Italia y en 1970 fue escogida por los lectores como uno de los mejores doce libros del año en Estados Unidos. Dos años más tarde fue galardonada con el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos así como con el Premio Internacional Neustadt de Literatura.

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Obras para el recuerdo

Cien años de soledad representó un punto de inflexión en la carrera literaria de García Márquez. A partir de aquí, empezó a desarrollar su talento con obras como Relato de un náufrago y El otoño del patriarca. También publicó numerosos ensayos en los que expresaba sus ideas políticas de izquierdas, lo que le valió bastantes críticas, tanto por parte de algunos gobiernos como también de una pujante clase media latinoamericana que se decantaba por el liberalismo.Crónica de una muerte anunciada, publicada en 1981, sería una obra fundamental en su carrera. De hecho, fue el trampolín que lo lanzó hasta la consecución del Premio Nobel de Literatura en 1982. Años mas tarde llegarían El olor de la guayaba y El amor en los tiempos del cólera siendo Memoria de mis putas tristes (que causó polémica por la mirada del autor sobre la prostitución), una de sus últimas obras. En 2010, poco antes de su muerte, se publicaría Yo no vengo a decir un discurso, una antología completa de sus conferencias.

En 1982 le fue concedido el premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez. Hacía quince años que se había publicado su obra más célebre, "Cien años de soledad". El discurso de recepción que pronunció en la entrega del Nobel es uno de los más recordados del autor.

En 1982 le fue concedido el premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez. Hacía quince años que se había publicado su obra más célebre, "Cien años de soledad". El discurso de recepción que pronunció en la entrega del Nobel es uno de los más recordados del autor.

Foto: Cordon Press

Cien años de soledad representó un punto de inflexión la carrera literaria de García Márquez, que siguió con obras como Relato de un náufrago y El otoño del patriarca.

La vida de "Gabo", como era conocido familiarmente, empezó a apagarse lentamente en 1999, cuando le diagnosticaron un cáncer linfático. Gracias a la quimioterapia, la enfermedad pareció remitir, momento que aprovechó Gabo para escribir sus memorias (que se publicarían en 2003) a las que tituló Vivir para contarla. En una entrevista concedida al diario El Tiempo, de Bogotá, el escritor confesó: "Reduje al mínimo las relaciones con mis amigos, desconecté el teléfono, cancele los viajes y todo tipo de planes actuales y futuros, y me encerré a escribir todos los días sin interrupciones". Asimismo, en esa misma entrevista García Márquez tuvo que declarar que no era el autor de un poema titulado La marioneta, que el periódico peruano La República había publicado en 2000 atribuyéndolo al escritor. Según el periódico, se trataba de la despedida del escritor, consciente de su cercana muerte. Pero Gabo lo desmintió rotundamente y dijo que el autor del poema era, en realidad, un joven ventrílocuo mexicano llamado Johnny Welch.

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La salud de Gabriel García Márquez continuó deteriorándose con los años. Según declaró su propio hermano Jaime en 2012, Gabo sufría demencia, infección pulmonar y deshidratación. A pesar de que parecía responder bien a la medicación, la salud del autor colombiano era cada vez más débil y su vida se apagó el 17 de abril de 2014, a los 87 años. La influencia de la obra de Gabriel García Márquez en la literatura universal es innegable, tanto que su conocimiento se considera ineludible para las futuras generaciones de autores. Incluso escritores cuya lengua no es el español han convertido a García Márquez en un autor de referencia.

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