Antiguo Perú

Extrañas figurillas en una ofrenda ceremonial de la cultura wari (Perú)

El hallazgo, realizado en la esquina sureste de la plaza principal del complejo arqueológico de Piquillacta, se trataría de una ofrenda por el abandono de la ciudad de Piquillacta hace más de 1.000 años

1 / 10

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

1 / 10

Pumas y otros ídolos

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

2 / 10

Guerrero con lanza y escudo

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

3 / 10

Personaje zoomorfo

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

4 / 10

Puma

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

5 / 10

Guerrero con cachiporra

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

6 / 10

El guerrero con lanza durante el hallazgo

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

7 / 10

Mujeres guerreras

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

8 / 10

Ofrenda ceremonial wari

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

9 / 10

Representación de mujeres guerreras

Foto: Ministerio de Cultura de Perú

10 / 10

Conchas de 'Spondylus'

Una ofrenda ceremonial de la cultura wari, una cultura prehispánica e imperial del antiguo Perú, ha sido desenterrada en la esquina sureste de la plaza principal del complejo arqueológico de Piquillacta, al sureste de la ciudad de Cuzco, anunció el Ministerio de Cultura de Perú a comienzos del pasado mes de enero. El hallazgo, realizado por investigadores de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, se trataría de una ofrenda por el abandono de la ciudad de Piquillacta, desarrollada entre los años 600 y 1000 d.C. por la cultura wari procedente de Ayacucho, en los Andes centrales. La ofrenda ceremonial wari está compuesta por seis ídolos pequeños, 24 piezas laminadas en plata que representan a mujeres guerreras, tres piezas antropomorfas completas y 107 piezas que representan partes de cuerpos humanos manufacturados en conchas del género Spondylus.

Para saber más

Castillo de Huarmey

Historia

Hallan en Perú una tumba imperial de la cultura huari completamente intacta

La tumba, situada al norte de Lima y de unos 1.200 años de antigüedad, escondía los cuerpos de tres reinas huari y un millar de objetos elaborados en oro, plata o cobre

Leer artículo

En un hoyo de 70 centímetros de diámetro y 2 metros de profundidad aproximadamente se descubrieron dos osamentas de camélido, asociadas a un evento de quema, con ocho conchas de Spondylus y dos pequeñas láminas de plata elaboradas con la técnica del laminado-repujado. A mayor profundidad se halló una ofrenda ceremonial de forma circular y con una lámina metálica en el centro que dividía la ofrenda. Los ídolos pequeños, separados en dos grupos, representan dos personajes zoomorfos, dos guerreros y dos pumas, elaborados con una aleación de cobre mediante la técnica del vaciado. Uno de los guerreros tiene una cachiporra en la mano y el otro una lanza en la mano derecha y un escudo en la mano izquierda. Al pie de esas figuras se descubrieron 24 piezas laminadas en plata que representan a mujeres guerreras, además de tres piezas antropomorfas completas, atadas de manos, y 107 piezas que representan partes de cuerpos humanos, como brazos, piernas, cabezas y dorsos, todas manufacturadas en Spondylus.

Temas Relacionados

Arqueología

Actualidad

Compártelo