A la orilla del Nilo

La dieta de los faraones: ¿qué comían en el antiguo Egipto?

Tanto si eran faraones como nobles o incluso simples aldeanos, los antiguos egipcios gozaron de una enorme variedad de alimentos gracias a la gran riqueza de las tierras cultivables, regadas por las fértiles aguas del río Nilo.

Pintura que muestra ofrendas de alimentos descubierta en la tumba de un escriba llamado Menna en Gurna. Dinastía XVIII (Reino Nuevo).  

Foto: PD

Desde los tiempos más remotos, el río Nilo fue un punto de parada obligada tanto para los nómadas del desierto como para los animales que cazaban. Pero fue a partir del VI milenio a.C. cuando los primeros agricultores se asentaron allí de manera definitiva, formando el primer núcleo de lo que más tarde se convertiría en la sofisticada civilización egipcia. Fue precisamente la vida junto al Nilo aquello que determinó la alimentación de los egipcios, al proveerlos de un sustento regular.

En efecto, cada año, de junio a septiembre, llegabala crecida del río, que al retirarse dejaba un estrato de limo, un barro oscuro rico en sustancias fértiles que preparaban el terreno para la siembra, que en su mayor parte correspondía a cereal, ya que la base de la alimentación era el pan.

El pan, alimento básico

Normalmente, el pan se elaboraba con la harina de diversos cereales, como la cebada (el más común), el trigo (reservado a los más pudientes), el farro, la espelta, el mijo y el sorgo. Otros panes, en cambio, se preparaban con harina de legumbres secas, como lentejas o garbanzos. El nombre común del pan blanco era ta hegd; también existía un ta uagd, pan verde, que probablemente estaba condimentado con hierbas, aunque no sabemos de qué tipo.

El nombre común del pan blanco era ta hegd; también existía un ta uagd, pan verde.

Figuras encontradas en Asiut que representan a unos sirvientes moliendo maíz y horneando pan. Dinastía XII (Reino Medio).

Foto: Cordon Press

Las técnicas de cocción de los distintos panes variaban. El pan sin levadura se amasaba en forma de tortas que se colocaban en el exterior de hornos de barro de forma cónica que se calentaban internamente. Una vez horneado, el pan se desprendía y ya estaba listo para ser consumido. Otros métodos más rudimentarios consistían en preparar el pan sobre piedras al rojo vivo o en un agujero excavado en la tierra y aislado con piedras.

Los hornos "tradicionales" de piedra o barro, en cuyo interior se cocía el pan, se inventaron a partir del descubrimiento de la levadura, hacia el año 3000 a.C. Pero este producto estaba a menudo contaminado por la presencia de impurezas como insectos o arena, que provocaba una erosión precoz de los dientes.

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Panes cociéndose en sus respectivos moldes en un hogar abierto.

Así horneaban el pan los antiguos egipcios

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Frutas y verduras

Las casas egipcias poseían pequeños huertos domésticos que producían hortalizas que hoy en día nos resultan familiares: pepinos, lechugas, puerros, ajos, cebollas, nabos, pequeñas calabazas o apio. Junto a ellas, también había algunas hierbas que hoy en día son difíciles de identificar o directamente desconocidas, como la melokhia, una planta de hojas verdes que debía de ser parecida a las espinacas.

Las casas egipcias poseían pequeños huertos domésticos que producían hortalizas como pepinos, lechugas, puerros o ajos.

Pintura de la tumba de Nakht (dinastia XVIII) que representa la vendimia y el prensado de la uva. 

Foto: Cordon Press

En los jardines de las villas aristocráticas se plantaban árboles frutales como el granado, la higuera, el tamarindo y la palmera datilera. Los frutos de esta última planta se consumían frescos y secos, o se exprimían y se dejaban fermentar para obtener el llamado "vino de palma", un licor que se bebía solo o que se añadía a la cerveza para aromatizarla.

Los egipcios explotaban también las tierras no cultivadas: en las orillas del Nilo crecían azufaifos y palmeras dum, así como sicomoros (que daban frutos parecidos a los higos), algarrobos, sandías y muchas hierbas silvestres utilizadas por la población campesina.

En las marismas crecía en abundancia el papiro, que no se usaba sólo para la producción del famoso soporte para escritura, sino que también podía consumirse. Era costumbre chupar su tallo, de sabor muy dulce, cuando estaba recién recogido. Tal como cuenta el filósofo y botánico griego Teofrasto en su Historia de las plantas: "Su uso más importante es como alimento. En todo el país se mastica el papiro, crudo, hervido o asado. Se le extrae el jugo y se tira el resto".

Ganadería y caza

Los egipcios también valoraban los alimentos ricos en proteínas. Criaban ovejas y sobre todo cabras, de las que también obtenían leche y queso. En cuanto a las aves, criaban gansos y palomas, mientras que el pollo era desconocido. Los bovinos se utilizaban para trabajar el campo y, como eran especialmente importantes para esa función, se les marcaba a fuego el flanco derecho bajo la atenta supervisión de los escribas. La carne de bovino era un producto caro y no todo el mundo podía comerla cada día; su consumo diario era prerrogativa de la nobleza.

Los bovinos se utilizaban para trabajar el campo y se les marcaba a fuego el flanco derecho.

Pintura de una escena en la que un hombre ordeña una vaca. Mastaba de Methethi en Saqqara. Dinastía IV (Reino Antiguo).

Foto: Cordon Press

En cambio, el papel del cerdo es ambiguo. Antes de la siembra, estos animales corrían por los campos y aireaban el terreno para que las semillas pudiesen penetrar mejor en la tierra. Eran alimentados con restos de comida, resolviendo así el grave problema de la eliminación de residuos domésticos, que podían convertirse en focos de infección. Sin embargo, se consideraban animales impuros y quien entraba en contacto con ellos tenía que purificarse sumergiéndose por completo en el río. Así, aunque los criadores de cerdos eran ciudadanos libres, no podían ni entrar en los templos ni casarse. Pero, a pesar de ser animales impuros, a la diosa Nut se le sacrificaban cerdos una vez al año, y su carne era consumida habitualmente por la población campesina.

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Porciones de queso Halloumi parecidos a los encontrados recientemente en Saqqara.

Hallan un queso de hace 2.600 años en una tumba egipcia

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La caza –cuyo escenario principal era el Nilo– desempeñaba un importante papel en la vida de las clases altas. Aunque el pueblo podía cazar para alimentarse, los nobles la practicaban como un juego lúdico. Los cazadores navegaban por el río en una embarcación hecha con juncos y capturaban numerosas aves con una especie de bastón curvado que se lanzaba para golpearlas; luego, los perros y los gatos de caza recogían las presas y las entregaban a su amo.

Los sirvientes acompañaban as us señores en las cacerías para transportar las aves capturadas, a las que se encerraba en jaulas. Las presas más comunes eran las codornices (que también se criaban) y varios tipos de ánades. En el Nilo también se cazaba el hipopótamo, mientras que en las zonas del interior se cazaban sobre todo órices (unas gacelas de largos cuernos que hoy en día casi han desaparecido) y avestruces.

Pescados, huevos y dulces

El Nilo ofrecía una gran abundancia de peces, sobre todo carpas, bagres, anguilas y mújoles, a los que se extraían las huevas. Curiosamente, sin embargo, la población prefería la carne al pescado. Algunos sacerdotes tenían prohibido comer un tipo de pescado concreto, y parece ser que los faraones tampoco lo consumían mucho. En cualquier caso, la pesca estaba muy difundida. Se realizaba con arpones, nasas y sedales, pero sobre todo con redes de arrastre, que se tejían entrelazando las fibras de los juncos.

Algunos sacerdotes tenían prohibido comer un tipo de pescado concreto, y parece ser que los faraones tampoco lo consumían mucho.

Escena de pesca que decora la tumba de Ipy en Tebas. Dinastía XIX (Reino Nuevo).

Foto: Cordon Press

Los egipcios también eran grandes consumidores de huevos de distintas especies: pelícanos, avestruces, codornices y otras aves silvestres que anidaban en las orillas del Nilo. Para cocinar se utilizaban grasas animales (adkh), como la mantequilla y la grasa de oca, y grasas vegetales (merhet), de las cuales la más común era el aceite de sésamo, pero también se empleaba aceite de lino, de rábano y, más
raramente, de oliva.

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Los egipcios y el pescado, entre el manjar y el tabú

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A los egipcios les encantaban los alimentos dulces. La miel, considerada un producto de lujo, era consumida por los ricos. En cambio, la gente común endulzaba el pan con dátiles cocidos, algarrobas, higos y pasas. La falta de recursos no tenía por qué ser un impedimento para que los pobres también endulzaran su vida.