Testimonio de la conquista babilónica

Desentierran un nuevo tramo de la muralla antigua de Jerusalén

Los arqueólogos han desenterrado en Jerusalén un nuevo tramo de la antigua muralla oriental de la ciudad, la única parte que resistió a la conquista babilónica

Muralla oriental Jerusalén

Foto: Autoridad de Antigüedades de Israel

Un grupo de arqueólogos ha sacado a la luz un nuevo tramo de la muralla antigua de Jerusalén, que conecta dos zonas previamente excavadas hasta formar un único tramo de 30 metros de longitud. Según los investigadores, el hallazgo supone un gran progreso en el objetivo de completar el mapa del trazado de la muralla oriental, para comprender mejor las estructuras defensivas del antiguo Reino de Judá. Esta se encuentra en la llamada Ciudad de David, una zona que delimita la ciudad vieja y que tiene la categoría de Parque Nacional.

Según informa la Autoridad de Antigüedades de Israel, “se pueden ver signos de destrucción en el edificio que se encontraba al lado de la muralla y que salieron a la luz durante excavaciones anteriores”. Se trata de jarras rotas para almacenar provisiones cuyo estilo data de los años finales del Reino de Judá, así como sellos de piedra babilonios con la imagen de los dioses Marduk y Nabu.

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Una defensa impenetrable

La muralla oriental es el único tramo que se salvó de la destrucción total cuando las tropas babilonias de Nabucodonosor II capturaron Jerusalén a principios del siglo VI a.C. y destruyeron gran parte de la ciudad, incluido el Primer Templo. Esta parte resulta de especial interés porque, según los investigadores, “los babilonios no destruyeron la muralla oriental debido posiblemente a la fuerte pendiente, que baja hasta el valle de Kidron en un ángulo de 30 grados”. No obstante, los intentos de destrucción son visibles en los objetos rotos y las cenizas que sugieren que fue incendiada.

Desde la década de 1950 se han realizado diversas excavaciones que han sacado a la luz más de 150 metros de muralla y se han encontrado objetos que ayudan a reconstruir la historia de la conquista y el dominio babilónico. El objetivo es delimitar todo el trazado de la muralla oriental, en el que aún hay tramos inconexos. El doctor Filip Vukosavović, del Centro de Investigación de la Vieja Jerusalén, cree que completar el mapa puede ayudar a comprender mejor el tipo de estructuras defensivas del Reino de Judá en la época anterior a la conquista babilónica.