Naufragios célebres

Descubren que uno de los miembros de la tripulación del "Vasa" era una mujer

Un equipo de investigadores ha confirmado que por lo menos uno de los tripulantes del "Vasa", un buque de guerra sueco hundido durante su viaje inaugural en 1628, era una mujer.

Reconstrucción del "Vasa", un buque de guerra sueco hundido en 1628.

Reconstrucción del "Vasa", un buque de guerra sueco hundido en 1628.

Reconstrucción del "Vasa", un buque de guerra sueco hundido en 1628.

Murat Ozsoy 1958 (CC BY SA 4 0)

El 10 de agosto de 1628, el rey Gustavo II Adolfo de Suecia asistía orgulloso a la botadura de una de las joyas de la corona de la Armada sueca, un buque de guerra llamado Vasa. Pero desgraciadamente su primer y único viaje no se prolongó más de 1.500 metros. Ante la estupefacta mirada del rey y de los familiares de los tripulantes que asistían a su partida, el Vasa se hundió debido a un fuerte golpe de viento que lo inclinó hacia un lado, lo que permitió que el agua entrara por las troneras de los cañones y lo sumergiera en las frías aguas del puerto de Estocolmo.

Cuando se recuperó el barco siglos después, en 1961, en su interior se encontraron numerosos huesos humanos que fueron examinados por los científicos. Pero ¿quiénes eran estas personas? En realidad, las fuentes escritas solo documentaron el nombre de uno de los treinta tripulantes del Vasa, así que los esqueletos fueron etiquetados con letras. Entre ellos se hallaba uno, al que designaron con la letra G, que tras ser estudiado se catalogó como un hombre. Pero ahora, una investigación ha demostrado que en realidad se trataba de una mujer.

Pistas en los huesos

"A través del análisis osteológico se ha podido descubrir mucho sobre estas personas, como su edad, altura e historial médico. Los osteólogos sospecharon recientemente que G podría ser mujer, basándose en su pelvis. Pero el análisis de ADN puede revelar aún más", declara Fred Hocker, director de investigación del Museo Vasa, institución que colabora con el Departamento de Inmunología, Genética y Patología de la Universidad de Uppsala, dirigido por la profesora de genética forense Marie Allen, con el objetivo de analizar los restos de los esqueletos recuperados del pecio.

"A través del análisis osteológico se ha podido descubrir mucho sobre estas personas, como su edad, altura e historial médico", según Marie Allen.

El Vasa tal como puede verse hoy día en el Museo Vasa de Estocolmo, tras el proceso de restauración.

El Vasa tal como puede verse hoy día en el Museo Vasa de Estocolmo, tras el proceso de restauración.

El Vasa tal como puede verse hoy día en el Museo Vasa de Estocolmo, tras el proceso de restauración.

PD

"Para nosotros es interesante y representa un desafió estudiar los esqueletos del VasaEs muy difícil extraer ADN de un hueso que ha estado en el fondo del mar durante 333 años, pero no imposible. Ya hace algunos años sospechábamos que el esqueleto G no era un hombre, sino una mujer. En pocas palabras, no encontramos cromosomas Y en el material genético de G. Pero no podíamos estar totalmente seguros y queríamos confirmar el resultado", explica Marie Allen.

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El ADN lo confirma

Por su parte, la investigadora norteamericana Kimberly Andreaggi, del Laboratorio de Identificación de ADN de las Fuerzas Armadas del Sistema Médico Forense de las Fuerzas Armadas (AFMES-AFDIL) en Delaware, especializado en pruebas de ADN de restos humanos de personal militar fallecido, ha confirmado los resultados del estudio realizado por los científicos suecos mediante un nuevo método de prueba para el análisis de muchas variantes genéticas diferentes. "Tomamos nuevas muestras de huesos para las que teníamos preguntas específicas. AFMES-AFDIL ahora ha analizado las muestras y hemos podido confirmar que G era una mujer gracias a esta nueva prueba", afirma sin ocultar su  entusiasmo Marie Allen.

La investigadora norteamericana Kimberly Andreaggi ha confirmado los resultados de este estudio mediante un nuevo método de prueba.

Marie Allen y la conservadora del Museo Vasa, Malin Sahlstedt, trabajan en la extracción de muestras de ADN de uno de los esqueletos encontrados a bordo del Vasa.

Marie Allen y la conservadora del Museo Vasa, Malin Sahlstedt, trabajan en la extracción de muestras de ADN de uno de los esqueletos encontrados a bordo del Vasa.

Marie Allen y la conservadora del Museo Vasa, Malin Sahlstedt, trabajan en la extracción de muestras de ADN de uno de los esqueletos encontrados a bordo del Vasa.

Vasamuseet/SMTM

Desde el Museo Vasa creen que los resultados del análisis de ADN son una pieza importante para lograr obtener información relevante sobre las personas que iban en el barco. "Queremos acercarnos lo máximo posible a estas personas. Sabíamos que había mujeres a bordo del Vasa cuando este se hundió, y ahora hemos recibido confirmación de este hecho gracias al análisis de los restos. Actualmente estoy investigando a las esposas de los marineros, por lo que para mí esto es especialmente emocionante, ya que a menudo se olvida a las mujeres pesar de que jugaron un papel importante para la marina", concluye Anna Maria Forssberg, historiadora e investigadora del museo.