Un depósito con finalidad ritual

Descubren un gran depósito de equipamiento militar romano en Menorca

Los trabajos arqueológicos en el poblado talayótico de Son Catlar (Ciutadella, Menorca) han dado como resultado el descubrimiento de un gran depósito de armas y herramientas quirúrgicas romanas, fechadas en el siglo I a.C.

Son Catlar

Foto: Fernando Prados / Universidad de Alicante

La Universidad de Alicante ha anunciado hace pocos días el descubrimiento de un gran depósito de objetos romanos en el poblado talayótico de Son Catlar, en el municipio de Ciutadella (Menorca). Su contenido corresponde al equipamiento habitual de las legiones: armas como cuchillos, puntas de flecha y lanza o proyectiles, además de otros objetos como herramientas quirúrgicas y espátulas de bronce, datados alrededor del año 100 a.C.

El descubrimiento ha sido obra de un equipo liderado por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH), perteneciente a la Universidad de Alicante, en el que han participado también las universidades de Cádiz, Granada y Murcia y el Museo Municipal de Ciutadella. Este grupo lleva varias campañas trabajando en el yacimiento de Son Catlar, uno de los poblados talayóticos más importantes de las Baleares y el único que conserva todo el perímetro de su muralla.

Uno de los objetos recuperados en Son Catlar

Uno de los objetos recuperados en Son Catlar

Foto: Fernando Prados / Universidad de Alicante

Fernando Prados, investigador del INAPH, ha explicado que los objetos fueron enterrados con una función ritual, ya que presentan un buen estado de conservación y se han encontrado en uno de los accesos, funcionando a modo de “sello” del mismo. “Los romanos daban un valor sagrado a las puertas de las ciudades, y sellar definitivamente una conllevaría ciertas acciones de carácter mágico”. De este modo, tras capturar el lugar, creían impedir de algún modo que pudiera servir de nuevo como bastión de sus enemigos.

Fernando Prados ha señalado el valor excepcional de Son Catlar a causa del buen estado de conservación de su muralla, que “da mucho juego para estudiar la arqueología del conflicto y de la guerra”. Los trabajos se han concentrado en los dos accesos al poblado, la puerta norte y la llamada “puerta en codo”: los objetos se han hallado en este segundo acceso y han sido depositados en el Museo Municipal de Ciutadella tras el final de la campaña de este año.