Gran descubrimiento

Descubren una ciudad perdida en Egipto

El famoso egiptólogo Zahi Hawass ha anunciado el descubrimiento de una gran ciudad industrial y administrativa, la mayor descubierta hasta la fecha en Egipto, en la orilla occidental de Luxor.

La Ciudad Perdida Dorada, descubierta por Zahi Hawass y su equipo en la orilla occidental de Luxor.

La Ciudad Perdida Dorada, descubierta por Zahi Hawass y su equipo en la orilla occidental de Luxor. Foto: Cordon Press

Una misión arqueológica egipcia dirigida por el mediático egiptologo Zahi Hawass ha realizado un sensacional descubrimiento: una antigua ciudad perdida en Luxor llamada el "Ascenso de Atón", que desapareció bajo las arenas del desierto hace tres mil años. La ciudad, que ha sido apodada por los arqueólogos como la "Ciudad Dorada Perdida", data del reinado de Amenhotep III (1390-1353 a.C.), aunque al parecer estuvo en activo también durante los reinados de Tutankamón (h. 1334-1324 a.C.) y de su sucesor Ay (1323-1320 a.C.).

"Muchas misiones extranjeras buscaron esta ciudad y nunca la encontraron. Comenzamos nuestro trabajo buscando el templo funerario de Tutankamón porque los templos de Horemheb y Ay se descubrieron en esta área", ha declarado un exultante Hawass. La expedición egipcia se sorprendió al ver que acababa de descubrir la ciudad más grande jamás encontrada en Egipto, fundada por uno de los faraones con uno de los reinados más largos de la historia del País del Nilo, Amenhotep III, padre de Akhenatón, el famoso faraón artífice de la revolución religiosa que implantó el culto a Atón, el disco solar.

Una gran ciudad industrial y administrativa

Por lo que se desprende de los hallazgos, el "Ascenso de Atón", ubicada en la orilla occidental del Nilo (donde se alzan las necrópolis y los templos funerarios de los monarcas), fue el asentamiento administrativo e industrial más grande de Egipto. "Las calles de la ciudad están jalonadas de casas; algunos de sus muros tienen hasta tres metros de altura. Podemos revelar que la ciudad se extiende hacia el oeste, hasta la famosa Deir el-Medina (el poblado de los constructores de las tumbas del Valle de los Reyes)", explica Hawass.

Restos de muros de ladrillos en la ciudad recientemente descubierta.

Restos de muros de ladrillos en la ciudad recientemente descubierta.

Foto: Cordon Press

Muchos investigadores han quedado absolutamente fascinados con este descubrimiento. Por ejemplo, Betsy Brian, profesora de Egiptología de la Universidad John Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, ha declarado que "el descubrimiento de esta ciudad perdida es el segundo descubrimiento arqueológico más importante en Egipto desde el de la tumba de Tutankamón. El hallazgo de la "Ciudad Dorada Perdida" no solo nos aportará una excepcional visión sobre la vida de los antiguos egipcios en uno de los momentos de mayor apogeo de su historia, sino que arrojará nueva luz sobre uno de los mayores misterios de la historia: ¿Por qué Akhenatón, junto con su esposa Nefertiti, decide mudarse a Amarna?", se pregunta Brian.

El descubrimiento de esta ciudad perdida es el segundo descubrimiento arqueológico más importante en Egipto desde el de la tumba de Tutankamón, ha declarado la egiptóloga Betsy Brian.

En principio, el objetivo de la misión arqueológica egipcia en esta zona era encontrar el templo funerario de Tutankamón, puesto que su sucesor, Ay, construyó su propio templo en un lugar que más tarde estuvo colindante en su lado sur con el templo de Ramsés III en Medinet Habu. Los egiptólogos creen que el templo de Ay pudo haber pertenecido anteriormente a Tutankamón, ya que allí se encontraron dos estatuas colosales del rey niño. La parte norte del templo aún se encuentra enterrada bajo la arena.

Vista general de las excavaciones en la ciudad.

Vista general de las excavaciones en la ciudad.

Foto: Cordon Press

El equipo de Hawass ha centrado las excavaciones precisamente en el área intercalada entre el templo de Ramsés III en Medinet Habu y el templo de Amenhotep III en Malqata. La excavación comenzó en septiembre de 2020 y, en cuestión de semanas, para gran sorpresa del equipo, comenzaron a aparecer paredes construidas con ladrillos de barro por todas partes. Lo que al final acabaron desenterrando fue una gran ciudad en excelente estado de conservación, con muros casi completos y habitaciones llenas de útiles de uso diario.

Tres áreas diferenciadas

El primer objetivo de los arqueólogos fue fechar el asentamiento mediante el estudio de las inscripciones jeroglíficas de algunas tapas de arcilla de vasijas de vino. Las fuentes cuentan que la ciudad constaba de tres palacios reales, así como un gran centro administrativo e industrial. Un gran número de objetos, como anillos, escarabajos, vasijas de cerámica de colores y ladrillos de barro con sellos del cartucho del rey Amenhotep III, descubiertos durante las excavaciones, confirmaron la datación.

Una cerámica con una inscripción desenterrada durante las excavaciones.

Una cerámica con una inscripción desenterrada durante las excavaciones.

Foto: Cordon Press

Tras solo siete meses de excavación han salido a la luz diversas áreas o vecindarios. En la parte sur del yacimiento, la misión desenterró una panadería, un área para cocinar y preparar alimentos, con hornos y cerámica para almacenamiento. Su gran tamaño sugiere que esta cocina abastecía a un gran número de trabajadores y empleados.

La segunda área, aún en fase de excavación, es el distrito administrativo y residencial. Se encuentra rodeado por un muro en zigzag, que presenta un solo punto de acceso que conduce a pasillos interiores y áreas residenciales. El hecho de este distrito posea una única entrada hace pensar en la seguridad; tal vez la idea era poder controlar las entradas y las salidas. Por su parte, las paredes en zigzag son un elemento arquitectónico poco frecuente en la arquitectura del antiguo Egipto, que se usó principalmente hacia finales de la dinastía XVIII.

La segunda área, aún en fase de excavación, es el distrito administrativo y residencial. Se encuentra rodeado por un muro en zigzag, que presenta un solo punto de acceso que conduce a pasillos internos y áreas residenciales.

La tercera área que se ha excavado es un taller, que consta de una zona de producción de ladrillos de barro que se utilizaron para construir templos y anexos (los ladrillos están marcados con sellos que contienen un cartucho con el nombre del rey Amenhotep III.) Se han hallado asimismo una gran cantidad de moldes de fundición para la elaboración de amuletos y delicados elementos decorativos. Los investigadores creen que esto es una prueba más de la gran actividad que se llevaba a cabo en la ciudad para producir decoraciones de todo tipo tanto para templos como para tumbas.

Inscripciones reveladoras

En todas las áreas excavadas, los arqueólogos han hallado asimismo numerosas herramientas empleadas en algún tipo de actividad industrial como el hilado y el tejido. También se han desenterrado escorias metálicas y restos de fabricación de vidrio, aunque aún no se ha localizado el área principal donde se llevaba a cabo dicha actividad. En una habitación se encontraron los esqueletos de un toro y una vaca. También se localizaron los restos de una persona enterrada con los brazos extendidos a los costados y con los fragmentos de una cuerda enrollada alrededor de sus rodillas. La ubicación y posición de este esqueleto es extraña y los egiptólogos esperan que su estudio ayude a dilucidar su significado.

Esqueleto de un bóvido.

Esqueleto de un bóvido.

Foto: Cordon Press
Esqueleto humano localizado durante los trabajos de excavación.

Esqueleto humano localizado durante los trabajos de excavación.

Foto: Cordon Press

También se localizaron los restos de una persona enterrada con los brazos extendidos a los costados y con los fragmentos de una cuerda enrollada alrededor de sus rodillas.

Uno de los hallazgos más recientes es un recipiente que contiene unos diez kilos de lo que parece ser carne seca o hervida; lleva una inscripción: "Año 37, carne aliñada para la tercera fiesta de Heb Sed del matadero del corral de Kha, hecha por el carnicero luwy". Esta valiosa información no solo proporciona los nombres de dos personas que vivieron y trabajaron en la ciudad, sino que confirma que esta se hallaba en activo durante el período de corregencia de Amenhotep III con su hijo Akhenatón.

Otro hallazgo interesante es un sello de barro con una inscripción aún legible: "gm pa Aton", que se puede traducir como "el dominio del deslumbrante Atón". Se trata del nombre de un templo dedicado al disco solar que fue construido por Akhenatón en el recinto de Karnak, en Tebas. Un año después de la fabricación de este revelador recipiente, la capital fue abandonada y la corte se trasladó a Amarna. ¿Pero realmente fue así? ¿Se volvió a poblar la ciudad cuando Tutankamón regresó a Tebas y restableció la ortodoxia religiosa? Posiblemente futuras excavaciones puedan aclarar lo que realmente sucedió aquí hace 3.500 años.

Objetos arqueológicos exhumados durante las excavaciones.

Objetos arqueológicos exhumados durante las excavaciones.

Foto: Cordon Press

Al norte del asentamiento se descubrió también una gran necrópolis, cuya extensión aún no podido ser determinada. Hasta ahora, la misión ha descubierto allí un grupo de tumbas excavadas en la montaña (hipogeos) de diferentes tamaños a las que se puede acceder a través de escaleras excavadas en la roca, una característica común de la construcción de tumbas en el Valle de los Reyes y en el Valle de los Nobles. Queda aún mucho trabajo por hacer y Zahi Hawass espera descubrir allí muchas tumbas intactas, repletas de tesoros...

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