Hallazgo en Jaén

Descubierto el Jano Augusto, la puerta de entrada a la provincia romana de la Bética

El célebre Jano Augusto, buscado desde hace muchos años, estaba emplazado en la Vía Augusta y ha sido descubierto en el actual municipio de Mengíbar, en Jaén

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Foto: UJA

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Restos del Jano Augusto

"El material está muy fragmentado pero seremos capaces de conocer aproximadamente cómo era la estructura: el estilo, el orden, las proporciones y los módulos. En cuanto a su volumetría, calculamos que tuvo entre 6 y 7 metros de altura", ha comentado Juan Pedro Bellón.

Foto: UJA

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Descubrimiento histórico

Manuel Molinos, el director del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica, ha asegurado que "está llamado a ser uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas, en relación con el final del mundo íbero y comienzo de la presencia romana".

Mapa: Google

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El lugar del hallazgo

El hallazgo se ha realizado en  Mengíbar, un municipio de unos 10.000 habitantes al norte de Jaén (Andalucía).

El Jano Augusto (Ianus Augustus), la puerta de entrada a al provincia romana de la Bética, ha sido localizado en Mengíbar, un municipio de unos 10.000 habitantes situado en la provincia de Jaén (Andalucía), por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica, según informó el martes la Universidad de Jaén (UJA). El célebre Jano Augusto fue emplazado en la Vía Augusta, la calzada romana más larga de Hispania, con un trazado de unos 1.500 kilómetros de longitud entre los Pirineos y Cádiz. El Jano Augusto marcaba el inicio de la provincia Bética y, tal y como revelan los miliarios (columnas cilíndricas que se colocaban al borde de las calzadas romanas para indicar las distancias), era el punto de partida para contar las millas de la Vía Augusta en todo el territorio bético. La situación aproximada de este elemento constructivo asociado a la Vía Augusta había generado un debate historiográfico relevante.

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El arco que había en el Jano Augusto "monumentalizaba una frontera y establecía un punto cero, resaltando la importancia que el Alto Guadalquivir tenía para Roma en ese momento", ha destacado Juan Pedro Bellón, el responsable del proyecto. Los investigadores localizaron en primer lugar los cimientos de uno de los pilares del arco, al lado del denominado Camino de los Romanos, en el municipio de Mengíbar. Las excavaciones corroboraron después la existencia de los cimientos y la vía. "Obviamente, el arco no se conserva entero y tenemos la hipótesis de que pudo ser utilizado como base en la construcción de la Torre de Mengíbar", ha comentado Bellón. "El material está muy fragmentado pero seremos capaces de conocer aproximadamente cómo era la estructura: el estilo, el orden, las proporciones y los módulos. En cuanto a su volumetría, calculamos que tuvo entre 6 y 7 metros de altura".

El arco pudo ser utilizado como base en la construcción de la Torre de Mengíbar

Manuel Molinos, el director del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica, ha asegurado que se trata de un elemento "importantísimo", que se buscaba desde hace muchos años, "que va a servir para fijar muchos conceptos del Imperio romano y que está llamado a ser uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas, en relación con el final del mundo íbero y comienzo de la presencia romana". Juan Bravo, el alcalde de Mengíbar, ha destacado el trabajo "minucioso" y los resultados que este proyecto está reportando al municipio, "resultados apasionantes y beneficiosos para la localidad que van a poner a Mengíbar en el mapa, en el lugar que se merece tanto desde el punto de vista arqueológico como histórico".

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