Revoluciones en América

La Independencia de Colombia, más allá del florero de Llorente

El 20 de julio se celebra el Grito de Independencia del país, aunque el proceso, en realidad, no cesó hasta 1819, con el triunfo de Simón Bolívar frente a las tropas realistas.

bogotá

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La bandera de la actual República de Colombia fue creada el 12 de marzo de 1807 por el precursor de la independencia Francisco Miranda, y en 1834 sería reconocida por ley del Congreso Nacional.

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En ocasiones, sucesos aparentemente insignificantes pueden desembocar en grandes trifulcas. Ese es el caso del día en que se inició la Independencia de Colombia, cuyo detonante fue, aunque no de forma aislada, un florero. Y es que lo que ocurrió el 20 de julio de 1810 en la casa de José González Llorente, en Santafé -actual Bogotá-, fue la gota que colmó el vaso para un sector de la élite criolla que anhelaba, desde hacía tiempo, desprenderse del yugo español y conseguir la igualdad entre americanos y españoles.

Inspirados por los movimientos independentistas que despertaban en América, que ya habían tenido éxito en Estados Unidos (1775-1783) y Haití (1791-1803), los neogranadinos aprovecharon la debilidad del Imperio español a causa de las invasiones napoleónicas y la crisis sanitaria en el territorio peninsular por la viruela y la fiebre amarilla para llevar a cabo el proceso de independencia del entonces denominado Virreinato de la Nueva Granada.

La situación del continente previa a la etapa bélica, que se extendió desde 1810 hasta 1819, con la creación de la Gran Colombia de Simón Bolívar, era tumultuosa. Concretamente en la Nueva Granada, el descontento y la tensión se avivaron entre los criollos -hijos de europeos pero nacidos en el continente americano-, quienes reclamaban tener los mismos derechos que los españoles a la hora de gobernar y pagar impuestos. Pero no solo ellos participaron en las rebeliones que dieron lugar al grito de independencia: afrodescendientes y pobladores indígenas también se posicionaron de un bando y de otro en función de sus intereses. 

Y así, el 20 de julio de 1810 fue el día en que se firmó el acta, aunque el movimiento independentista se venía engendrando desde finales del siglo XVIII, con más intensidad desde la Rebelión de los comuneros (1781) y con clara inspiración en el documento de la Ilustración traducido al español por Antonio Nariño: la Declaración de los Derechos del Hombre (1795).

¿Qué sucedió el 20 de julio en Colombia? Más allá del florero de llorente

La rivalidad entre americanos y europeos no solo sucedía en Nueva Granada, sino en prácticamente todos los territorios coloniales de América, lo que supuso un amplio descontento, sobre todo, entre las élites criollas, que buscaban llegar a puestos elevados en la administración y elevar su economía a través del comercio. 

La mañana de ese viernes, un día de mercado en que las calles de Santafé estaban muy concurridas, el cabildo Antonio Morales ideó un plan que sirviese de excusa para generar una revuelta. La estrategia consistía en acudir al negocio de José González Llorente, un reputado comerciante español, a pedirle un florero para decorar un banquete dedicado a Antonio Villavicencio, el encargado por los españoles de formar una junta local en la Nueva Granada. 

llorente

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Antonio Morales planeó pedir prestado a José González Llorente un florero, a sabiendas de que este no aceptaría.

Briyotome, via Wikimedia Commons

Aceptara o se negara a prestar el objeto, la tensión acumulada entre los criollos no podía hacer más que explotar, y ese fue el día elegido. Cumpliendo con las expectativas de Morales y sus afines, Llorente rechazó proceder al préstamo y mostró un gran desprecio "a Villavicencio y a todos los americanos (criollos)". Así, las palabras del comerciante español desencadenaron una pelea física que terminó en la sublevación del pueblo contra los españoles.

Durante la agitación social que se vivió en esa misma fecha, fue firmada el Acta de Independencia de Colombia por 40 representantes criollos, entre ellos: Antonio Morales, el primer enviado de Colombia ante las Provincias Unidas de Centro América; Camilo Torres, el intelectual que redactó el Memorial de Agravios (1809), un texto clave en el pensamiento político de la época que exponía la necesidad de igualdad entre españoles y americanos, y José Acevedo y Gómez, un militar que lideró las reyertas del 20 de julio y fue apodado "El tribuno del Pueblo".

Sin embargo, ese día no se dio ni el primer ni el último grito de independencia en la Nueva Granada. Lo cierto es que cada una de las regiones de la actual Colombia tuvo un proceso independentista distinto: en Cartagena, por ejemplo, este hito se conmemora el 11 de noviembre de 1811, mientras que en Cali, Buga y Socorro las rebeliones empezaron mucho antes. 

¿Cómo se celebra el Día de la Independencia en Colombia?

A día de hoy, el Día de la Independencia se celebra con desfiles militares y eventos culturales alrededor de todo el país, aunque con mayor intensidad en la capital. Ahora bien, cabe destacar que la consecución de la Independencia no fue solo fruto del éxito militar de Simón Bolívar en 1819, sino también de la voluntad civil de criollos, afrodescendientes, indígenas y mujeres por cambiar la situación.

 

En este sentido, el 7 de agosto de 1819 ocurrió la Batalla de Boyacá, en Tunja, que duró apenas dos horas. Y es que el ejército libertador no solo tenía más hombres que la tropa realista, también tenía la moral más alta y un compromiso mayor con su causa. Asimismo, los habitantes de la localidad participaron activamente en la batalla y su apoyo fue fundamental para lograr la victoria que, en este caso, sí culminó con el fin del dominio español sobre la Nueva Granada, que a partir de entonces se uniría a Venezuela, Ecuador y Panamá para formar la Gran Colombia.

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Colombia celebra el día de su independencia cada 20 de julio con marchas militares y eventos culturales por todo el país.

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Con esto, en el Día de la Independencia de Colombia se conmemora el éxito de los americanos colombianos frente al Imperio español, que 88 años más tarde llegaría a su fin con la pérdida de sus últimas colonias en América: Cuba y Puerto Rico. Y aunque el Florero de Llorente pasó a convertirse en un símbolo de la revolución colombiana, e incluso dio nombre al Museo de la Independencia (Casa del Florero), no es el protagonista de las celebraciones actuales que se desarrollan dentro y fuera del país: más bien lo son el aguardiente, la arepa y la cumbia.