historia del cómic

Charles M. Schulz, el padre de Charlie Brown

Más de veinte años después de su muerte, el historietista norteamericano Charles M. Schulz sigue siendo uno de los dibujantes más leídos y queridos del mundo. Schulz supo llegar a un público amplio y diverso gracias a sus personajes, entre los que destacan los entrañables Charlie Brown y Snoopy, que fueron protagonistas de unas historietas cargadas de humor, aunque a veces también de amargura y ciertas dosis de pesimismo.

Imagen de Charles M. Schulz trabajando en su estudio en el año 1956.

Foto: PD

Cuando oímos hablar de Charles M. Schulz lo primero que nos viene a la mente es su creación más icónica, la que ha acabado convirtiéndose, además, en una de las más emblemáticas de la historieta norteamericana y mundial: Charlie Brown y los Peanuts. Quienes tienen ya una cierta edad aún recuerdan aquellas tardes, sobre todo durante las vacaciones de Navidad, cuando, pegados al televisor, se deleitaban con las aventuras, y también las desventuras, de aquel niño pelón, triste y circunspecto, que iba siempre acompañado de su inseparable perro Snoopy y de su grupo de amigos a los que conocimos como los Peanuts (cacahuetes en inglés) unos niños que, veladamente, se hacían eco de las propias vivencias de su creador.

Un joven tímido y solitario

El futuro padre de uno de los personajes más entrañables y famosos de las tiras de cómics de todos los tiempos nació en Mineápolis, Minnesota, el 26 de noviembre de 1922. Charles Schulz fue el hijo de un barbero de ascendencia alemana y de un ama de casa de familia noruega. Charlie fue era un niño tímido y solitario fascinado por los cómics de Skippy, Mickey Mouse y Popeye. Su tío le apodó "Sparky" por su parecido con un caballo llamado Spark Plug que aparecía en Barney Google, una tira cómica del dibujante Billy DeBeck, que el niño leía con su padre todos los domingos por la mañana. El pequeño Charlie asistió a clase en la escuela primaria Richards Gordon, pero tuvo que pasar de curso debido a su inteligencia. Eso hizo que su timidez y tendencia a la soledad se exacerbasen, puesto que tenía que compartir clase con niños mayores que él, lo que le resultaba difícil. Fue en esa época cuando Charlie decidió que quería ser caricaturista, y más aún cuando en 1937 vio publicado un dibujo que había hecho de su perro Spike en una revista llamada Ripley's Believe It or Not! En su último año de escuela, Charles terminó un curso de dibujos animados por correspondencia al que había podido apuntarse gracias al apoyo de su madre.

Charlie asistió a clase en la escuela primaria Richards Gordon, pero tuvo que pasar de curso debido a su inteligencia. Eso hizo que su timidez y tendencia a la soledad fueran en aumento, puesto que tenía que compartir clase con niños mayores que él.

Charles M. Schulz acompañado de los personajes de sus historietas.

Foto: WNCY.org

El 1943, y con dos días de diferencia, tuvieron lugar dos acontecimientos que marcarían profundamente la vida de Charles Schulz. El 1 de marzo de 1943, su madre murió a causa de un cáncer uterino y poco después el joven fue reclutado por el ejército para combatir en Europa. Destinado en la 20ª División Blindada, Charles fue ascendido a sargento en una unidad de ametralladoras. Durante el conflicto, Charles solo tuvo una oportunidad de disparar con su ametralladora, pero, como declararía en una entrevista años después, se olvidó de cargarla y el soldado alemán al que pudo haber matado en aquel momento se rindió voluntariamente. Al finalizar la guerra, Schulz se dedicó a escribir guiones para una revista de historietas católica llamada Timeless Topics, y en el año 1946 trabajó para Art Instrunction Inc., una empresa que ofrecía cursos por correspondencia, donde revisaba y corregía los trabajos de los estudiantes.

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Los Peanuts

Las primeras tiras cómicas de Charles Schulz se titularon Li'l Folks, y fueron publicadas entre los años 1947 y 1949 por el St. Paul Pioneer Press, un periódico de Minnesota. En aquellas viñetas, Schulz presentó a un perro muy parecido al futuro Snoopy y utilizó por primera vez el nombre de Charlie Brown para uno de sus personaje. En 1948, Schulz vendió la historieta a la revista Saturday Evening Post que publicó diecisiete tiras. Aquel mismo año intentó que su historieta fuera publicada por Newspaper Enterprise Association, y al año siguiente en United Features Syndicate, donde sus "pequeñeces", sus Peanuts(cacahuetes en inglés), un grupo de niños entre los que se encontraban la arrogante Lucy; Linus y su inseparable manta; Schroeder, el gran admirador de Beethoven, siempre tocando su piano; la llamativa Sally; la traviesa Peppermint Patty; el sucio Pig-pen y su famosa nube de polvo permanente, y Charlie Brown (trasunto del propio Schulz, con su pesimismo existencial muchas veces combinado con actitudes ciertamente positivas) acompañado de su perro Snoopy (al que Schulz muestra en numerosas ocasiones tumbado en el techo de su caseta soñando con aventuras y lejanos horizontes), aparecieron el 2 de octubre de 1950. En 1952, Peanuts se convirtió en una página dominical, y en ella Schulz narraba las vivencias de estos niños desde una perspectiva llena de humor, pero no exenta muchas veces de ironía y de cierta amargura.

En 1948, Schulz vendió la historieta a la revista Saturday Evening Post que publicó diecisiete tiras. Aquel mismo año intentó que su historieta se publicara en la editorial Newspaper Enterprise Association y al año siguiente en United Features Syndicate.

Cartel publicitario de la Primera película de Charlie Brown estrenada en el año 1969.

Foto: Cordon Press

Imagen clásica de la pandilla de los Peanuts, creada por Charles M. Schulz.

Foto: Cordon Press

De su creación más importante, el pequeño Charlie Brown, Schulz dijo lo siguiente: "Debe de ser quien más sufre de la pandilla porque es una caricatura de la persona de promedio. La mayoría de nosotros estamos más familiarizados con la derrota que con la victoria. Dicho esto, Charlie Brown no siempre sufre, ya que ha experimentado también muchos momentos felices por los años, y a veces incluso ha mostrado seguridad en sí mismo, aunque sea en el fondo muy nervioso."

Una compleja vida privada

En abril de 1951, Charles Schulz se había casado con Joyce Halverson y adoptó a su hija Meredith. Un año más tarde nacería su hija en común, a la que llamaron Monte, y durante los años siguientes vendrían tres retoños más. En 1958, la familia se trasladó a la localidad de Sebastopol, en California, donde Schulz montó su primer estudio. Pero en 1970 su matrimonio estaba al borde de la ruptura: Schulz estaba teniendo una aventura con una mujer veintitrés años más joven que él llamada Tracey Claudius. Dos años más tarde ambas relaciones, tanto la que mantenía con su esposa como la que tenía con su amante, se vinieron abajo, y en septiembre de 1973 se casó con Jean Forsyth Clyde, una mujer a la que Schulz había conocido un día que acompañó a su hija a jugar al hockey. Este nuevo matrimonio duraría veintisiete años, hasta la muerte del dibujante en el año 2000.

En septiembre de 1973 se casó con Jean Forsyth Clyde, una mujer a la que Schulz conoció cuando acompañó a su hija a jugar al hockey. Este nuevo matrimonio duraría veintisiete años, hasta la muerte del dibujante en el año 2000.

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La discreta genialidad de Schulz radicaba de hecho en su gran capacidad para mantener la frescura de sus personajes durante el tiempo suficiente como para atraer a nuevos lectores y, al mismo tiempo, para lograr que sus antiguos fans no se cansaran. Schulz poseía un humor irónico, sarcástico y con un aire de nostalgia que en ocasiones sabía mezclar con la fantasía y la realidad. Cuando anunció su retirada en el año 1999, su famosa tira cómica se estaba vendiendo ya a mas de 2.600 periódicos de todo el mundo. Sus libros se habían traducido a más de veinticinco idiomas y había recibido numerosos galardones. Schulz fue premiado con varios Emmy por sus especiales emitidos para la televisión y obtuvo asimismo el reconocimiento de distintas administraciones presidenciales; incluso una nave de la Nasa lleva el nombre de los personajes de su tira cómica.

Imagen de Charlie Brown acompañado de su inseparable Snoopy.

Foto: Cordon Press

Snoopy caracterizado como piloto de guerra de la Primera Guerra Mundial, uno de sus sueños.

Foto: Cordon Press

Trabajando hasta el final

La salud de Charles Schulz empezó a resentirse durante el año 1981, cuando fue intervenido del corazón y le practicaron una derivación cardíaca. Tal era su fama en aquella época, que incluso el propio presidente Reagan le llamó para desearle una pronta recuperación. Aquella década fue nefasta para la salud del dibujante. Schulz se quejaba de que a veces le temblaba tanto la mano que necesitaba sujetársela con la otra para poder seguir dibujando. Creyendo que sufría la enfermedad de Parkinson, en una carta que se conserva en los archivos del Museo Charles M. Schulz, su médico le diagnosticó un temblor esencial, causado por contracciones rítmicas involuntarias y relajaciones de origen desconocido, aunque pueden ser tratadas con medicamentos.

Schulz se quejaba de que a veces le temblaba tanto la mano que necesitaba sujetársela para poder seguir dibujando. Creyó que sufría la enfermedad de Parkinson, pero su médico le diagnosticó un temblor esencial.

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En noviembre de 1999, Schulz sufrió varios pequeños accidentes cerebrovasculares y un infarto, y más tarde se le diagnosticó un cáncer de colon cuyas metástasis ya se habían extendido. La quimioterapia a la que fue sometido afectó a su visión, y el 14 de diciembre de 1999 el dibujante tuvo que anunciar su retirada. En unas declaraciones al periodistas Al Rooker en el programa televisivo The Today Show declaró: "Nunca pensé que me iba a pasar esto. Siempre tuve la sensación de que probablemente seguiría trabajando en esta tira hasta pasados los ochenta años. Pero de repente se acabó". Finalmente, el 12 de febrero de 2000 Schulz perdió la batalla contra su enfermedad y murió mientras dormía en su casa de Santa Rosa, California, a la edad de 77 años. La última tira original de Peanuts se publicaba al día siguiente con la triste noticia de que su creador Charles M. Schulz, Charlie, había fallecido. Charlie Brown, Snoopy y los Peanuts se habían quedado huérfanos.