La cerveza, una historia milenaria

En Alemania se promulgó en 1516 la primera Ley de la Pureza y estipuló que la cerveza solo podría elaborarse con agua, cebada y lúpulo

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La obtención del brebaje

En la imagen se muestra el proceso de producción industrial de la cerveza. 

Foto: Armin Weigel / Picture-Alliance / Dpa / AP

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Pureza por Ley

La Ley Alemana de Pureza de la Cerveza de 1516 se exhibe en el antiguo monasterio cisterciense de Aldersbach, en Alemania. Esta ley, conocida como el Reinheitsgebot, fue promulgada el 23 de abril de 1516. Esta se considera la ley de alimentos más antigua del mundo.

Foto: AP /Geert Vanden Wijngaert

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Cerveza Patrimonio de la humanidad

El techo de un pub está decorado con anuncios de cerveza en Bruselas. Bélgica es conocida en todo el mundo por su amplia gama de gustos cerveceros, desde la cerveza suave a la de sabores extremadamente amargos. La cerveza belga esta considerada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad.

Foto: Uwe Anspach/Picture-alliance/Dpa/AP

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Un cuidadoso proceso

Una empleada del Technoseum Technology Museum, en Mannhein, se encuentra detrás de tubos de ensayo llenos de cerveza, los cuales contienen de izquierda a derecha: cerveza sin alcohol, cerveza pilsner, malta en remojo y agua.

Foto: Tom L. Lee

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La contabilidad del negocio

La de la imagen es una tableta sumeria tallada durante el año 45 del reinado de Shulgi, el rey de Ur, en el 2050 a.C. Se trata de un recibo fechado, escrito y firmado por alguien llamado Ur-Amma, que registra una entrega de cerveza por parte de un cervecero llamado Alulu. El texto se traduce como: "Ur-Amma reconoce recibir de su cervecero, Alulu, 4 litros y medio de su mejor cerveza"

Foto: Marc Müller / Picture-Alliance / Dpa / AP

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Abadia de Weihenstephan

Fundada en el año 725 por un monje benedictino, la Abadía de Weihenstephan es la cervecería más antigua del mundo y que aún continúa con la producción del dorado brebaje.  Sin embargo no fue hasta el año 1046 que los monjes obtuvieron el fuero para su fabricación y venta. 

Foto: The White House Historical Association

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Thomas Jefferson

Retrato del tercer presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson. Rembrandt Peale, 1800.

 

Jefferson diría de esta bebida: "la cerveza, si se consume con moderación, suaviza el temperamento, alegra el espíritu y favorece la salud".

Quien inventó la cerveza era un hombre sabio, dijo Platón en el siglo IV a.C. Este brebaje milenario, cuyo origen se asocia al inicio del período neolítico, hace unos 12.000 años, ha despertado pasiones en todo el mundo a lo largo de su dilatada historia. Si no, que se lo digan al estadounidense Sam Calagione, experto en recrear antiguas recetas de cerveza entre las que se encuentra una de las primeras de las que se tiene constancia; incluye arroz, uvas, miel y frutos de espino chino, y fue inventada hace 9.000 años. Calagione la "copió" a partir de las muestras que Patrick McGovern, colaborador de National Geographic y conocido como «el arqueólogo de la cerveza», encontró en unos restos cerámicos del yacimiento neolítico de Jiahu, en China. McGovern había localizado anteriormente los restos de cerveza de cebada más antiguos, del año 3400 a.C., en los montes Zagros de Irán.

En Europa los vestigios más antiguos se encontraron en la cueva de Casa Sadurní, en la localidad barcelonesa de Begues, y datan de 3000 a.C. Otras investigaciones indican que también se fabricaba cerveza en Mesopotamia y en el antiguo Egipto. Aunque durante el período grecorromano, entre los siglos V a.C. y II d.C., se ensalzó el consumo del vino sobre la cerveza, esta siguió medrando hasta convertirse en una bebida popular que se elaboraba principalmente en los monasterios. Como la de la abadía de Weihenstephan, un monasterio benedictino de Baviera que, con sus mil años de historia, es la planta cervecera en activo más antigua del mundo. También en Alemania fue donde se promulgó en 1516 la primera Ley de la Pureza, que estipuló que la cerveza solo podría elaborarse con agua, cebada y lúpulo. En España, el emperador Carlos I trajo una corte de maestros cerveceros y trasladó a nuestro país el gusto de su Flandes natal por la preciada bebida. Es en esa época cuando se instalan las primeras cerveceras, la primera en Madrid, y después en Santander.

Desde aquellos tiempos, cuando beber cerveza era más saludable que ingerir agua de dudosa potabilidad, esta bebida no ha hecho más que proliferar en todas sus variedades por todo el planeta. Y es que ya lo dijo Thomas Jefferson, "la cerveza, si se consume con moderación, suaviza el temperamento, alegra el espíritu y favorece la salud". Palabras de un presidente.